WWF denuncia el deslinde de Doñana y defiende que es marisma de agua dulce, tras la admisión a trámite del recurso de la Junta de Andalucía contra la decisión del Gobierno.
La organización considera que el procedimiento impulsado por el Ejecutivo parte de una base errónea y contradice décadas de conocimiento científico sobre el espacio natural. El conflicto abre una nueva batalla judicial sobre la gestión de Doñana, uno de los ecosistemas más valiosos y frágiles de Europa.
Desde WWF sostienen que este espacio único en el sur de España debe entenderse como una marisma de agua dulce cuya dinámica depende sobre todo de los aportes fluviales y de las lluvias.
Este detalle resulta clave ya que significa que esto condiciona la gestión del territorio, los usos permitidos y las medidas de protección ambiental en la zona de Doñana.
WWF denuncia el deslinde de Doñana y defiende que es marisma de agua dulce en plena disputa judicial
La organización ecologista considera «inaudito» tener que justificar ante los tribunales la naturaleza del humedal.
El hecho de que WWF denuncia el deslinde de Doñana y defiende que es marisma de agua dulce refleja la gravedad del conflicto abierto.
La Audiencia Nacional ha admitido a trámite el recurso presentado por la Junta de Andalucía contra el deslinde aprobado por el Ministerio para la Transición Ecológica. Este procedimiento afecta a más de 118.000 metros de marisma en Huelva y Sevilla, considerados por el Gobierno como dominio público marítimo-terrestre.
Sin embargo, para WWF, este planteamiento supone un error de base que contradice la realidad ecológica del espacio.
La ciencia frente a la interpretación administrativa
Desde la organización ecologista insisten en que la marisma de Doñana es mayoritariamente de agua dulce. Esta visión está respaldada por instituciones como la Estación Biológica de Doñana, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y el ámbito científico.
Según WWF, solo algunas zonas concretas del sur del parque presentan influencia mareal, por lo que deberían ser las únicas afectadas por el deslinde. El resto del humedal responde a dinámicas hidrológicas propias de un ecosistema continental, no marino, lo que refuerza su argumento.
Críticas al Gobierno por continuar el procedimiento
WWF ha calificado de «inaudito e inexplicable» tener que defender este hecho ante los tribunales. La organización denuncia que el Gobierno haya seguido adelante con el deslinde sin atender a los requerimientos previos.
Además, critica que no se hayan respondido alegaciones administrativas presentadas para rectificar la decisión. Para los ecologistas, esta actuación supone un precedente preocupante en la gestión de espacios protegidos.
Un debate clave para el futuro del parque
Desde la organización ecologista insisten en que la marisma de Doñana es mayoritariamente de agua dulce. Esta visión está respaldada por instituciones como la Estación Biológica de Doñana, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y el ámbito científico.
El conflicto no es solo técnico, sino que tiene implicaciones ambientales y legales de gran alcance. La definición de la marisma condiciona la protección del espacio, su gestión y los usos permitidos en el territorio.
En este contexto, el hecho de que WWF denuncia el deslinde de Doñana y defiende que es marisma de agua dulce sitúa el debate en el centro de la agenda ambiental. La resolución judicial será clave para determinar el futuro de Doñana y su modelo de conservación.
La polémica abre de nuevo el debate acerca de la protección efectiva de Doñana y la necesidad de equilibrar tanto el desarrollo económico como la conservación ambiental en uno de los enclaves más valiosos del continente.












