La decisión de la Junta de Andalucía de recurrir el deslinde de parte de las marismas del entorno de Parque Nacional de Doñana ha abierto un nuevo conflicto institucional y ambiental en torno a la gestión de uno de los espacios naturales más emblemáticos de Europa.
El recurso presentado cuestiona la delimitación del dominio público marítimo-terrestre realizada por el Gobierno central en determinadas zonas del parque.
El deslinde, impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, busca redefinir los límites de las marismas y otros terrenos vinculados al ecosistema de Doñana. Según el ministerio, esta medida pretende garantizar una mayor protección de áreas que, por su naturaleza y dinámica hidrológica, deberían formar parte del dominio público.
La actuación se enmarca en la necesidad de preservar los humedales frente a la presión agrícola, urbanística y climática.
Junta de Andalucía recurre deslinde de marismas de Doñana
El Gobierno andaluz impugna el deslinde del dominio público marítimo-terrestre aprobado por el Miteco para más de 118.000 metros de marisma en el entorno de Doñana.
La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Catalina García, ha anunciado este jueves que la Junta de Andalucía ha interpuesto un recurso contencioso-administrativo contra el deslinde del dominio público marítimo-terrestre aprobado por el Gobierno para las marismas de Doñana.
Se trata de un deslinde de 118.772 metros de marisma en los términos de Hinojos y Almonte (Huelva) y Aznalcázar (Sevilla) que fue autorizado por Orden Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) del 10 de octubre de 2025 al entender que son de dicho dominio por tener influencia mareal.
Una justificación rechazada desde el principio por particulares, organismos e instituciones como el Espacio Natural Doñana (END), los ayuntamientos de Almonte e Hinojos, WWF, Ecologistas en Acción, la Estación Biológica de Doñana, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) y la Asociación Amigos de Doñana, quienes consideran que la marisma solo recibe agua dulce.
El Gobierno central defiende la influencia mareal
Durante su intervención en el Parlamento de Andalucía, García ha insistido que esta decisión del Miteco ha generado una profunda preocupación entre propietarios, agricultores y administraciones locales del entorno al afectar a terrenos que durante décadas han tenido determinados usos.
Además, ha defendido que cualquier delimitación del dominio público marítimo-terrestre debe responder a criterios rigurosos y a un conocimiento profundo del funcionamiento real del territorio.
«Las decisiones sobre espacios tan valiosos como Doñana deben construirse desde el rigor científico, el diálogo institucional y el respeto a los órganos de participación», ha dicho.
También, ha reseñado que la posición de la Junta no cuestiona la necesidad de proteger Doñana, uno de los espacios naturales más valiosos de Europa, sino que busca garantizar que las decisiones adoptadas se ajusten a la realidad ecológica y geomorfológica del territorio.
Ha reiterado que la conservación del litoral y de los ecosistemas costeros forma parte de las políticas que la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente viene impulsando en Andalucía.
Asimismo, ha defendido la necesidad de una nueva Ley de Costas cuya aplicación no dé pie a dificultades como la que refleja el deslinde de Doñana; una nueva norma «que tenga en cuenta la realidad territorial actual y que aporte mayor seguridad jurídica a ciudadanos, ayuntamientos y actividades económicas vinculadas al litoral».
Ha considerado que la evolución de la costa y los efectos asociados al cambio climático obligan a replantear algunos instrumentos normativos: «La protección del litoral es irrenunciable, pero también proteger mejor significa gestionar mejor», ha añadido.
La consejera ha sostenido que la normativa actual debe adaptarse a la realidad territorial y competencial existente, teniendo en cuenta el papel que desempeñan las comunidades autónomas en la gestión del territorio y en la protección ambiental.
WWF respalda el recurso mientras Ecologistas discrepa
Por otra parte, la organización WWF ha considerado que el recurso contencioso-administrativo presentado por la Junta de Andalucía es «lógico y la consecuencia de la falta de rectificación a un error» por parte del Miteco.
En declaraciones, el portavoz de la Oficina Técnica de WWF en Doñana, Juanjo Carmona, ha señalado que el error es que el ministerio «considere que una marisma de agua dulce, fluvial, como es la de Doñana, única en el mundo, es una marisma mareal», cuando «las marismas mareales en Doñana se restringen a la parte sur, que está documentado, pero no a toda la superficie considerada en este caso por el ministerio».
«Se parte de una premisa que es completamente falsa, y es que Doñana no contaba, de acuerdo a lo que dice el ministerio, con defensas naturales que han hecho se haya ido lógicamente convirtiendo a lo largo del paso del tiempo en lo que es hoy día«, ha añadido.
Para Carmona, el ministerio «todavía está a tiempo de rectificar» y «puede hacerlo sin necesidad de que tengamos que llegar a una sentencia judicial y a un procedimiento que se alargue durante años y a que esto no tenga consecuencias sobre el territorio».
Mientras, Ecologistas en Acción ha valorado la interposición del recurso contencioso-administrativo como una maniobra de «arma política para guerrear con el Estado» .
En declaraciones, Juan Romero -portavoz en Huelva de Ecologistas- ha reconocido, no obstante, que el Ejecutivo autonómico «está facultado para presentar todos los recursos que estime convenientes».
Según él, hay un «error técnico» del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) porque «se ha considerado excesivamente ambicioso lo que sería el dominio público marítimo-terrestre y eso necesita de un recorte». Romero ha instado a una rectificación que se ajuste a criterios científicos.
El debate sobre la Ley de Costas vuelve al centro
La consejera ha sostenido que la normativa actual debe adaptarse a la realidad territorial y competencial existente, teniendo en cuenta el papel que desempeñan las comunidades autónomas en la gestión del territorio y en la protección ambiental.
«El sur de las marismas de Doñana son de dominio marítimo-terrestre y el norte son de dominio público hidráulico», por lo que mientras que al sur se le aplica la Ley de Costas, el norte depende de la Ley de Aguas.
El debate refleja la complejidad de equilibrar la conservación de ecosistemas tan sensibles como Doñana con los intereses de las actividades humanas que se desarrollan en su entorno, un desafío que sigue marcando la agenda política y ambiental en Andalucía. Seguir leyendo en MEDIO AMBIENTE.
















