Aves acuáticas en Doñana 2026 superan 385.000 ejemplares

Publicado el: 20 de febrero de 2026 a las 08:13
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Aves acuáticas concentradas en zona inundada del humedal

Las aves acuáticas en Doñana 2026 han experimentado una notable recuperación tras varios años de mínimos históricos marcados por la sequía.

El último censo internacional confirma que las aves acuáticas en Doñana 2026 superan los 385.600 ejemplares, una cifra superior a los dos ejercicios anteriores, aunque todavía inferior a la media de las últimas dos décadas.



Entre las especies más abundantes destacan los ánsares comunes, flamencos, cucharas europeos, cercetas y diversas especies de garzas.

Los técnicos atribuyen el aumento principalmente a la mejora de las condiciones hídricas tras periodos de lluvias más favorables y a las medidas de gestión adoptadas para mantener zonas inundadas durante el invierno, un factor clave para la alimentación y descanso de las aves migratorias.



Aves acuáticas en Doñana 2026 muestran recuperación tras años de sequía

El censo internacional contabiliza 385.649 ejemplares de 88 especies y confirma una recuperación ligada a un invierno más lluvioso, aunque aún por debajo de la media histórica.

La invernada de aves acuáticas ha experimentado este 2026 una notable recuperación en el Espacio Natural de Doñana y zonas aledañas de las marismas del Guadalquivir hasta superar los 385.600 ejemplares, una cifra que si bien supone el fin de años de mínimos históricos aún está por debajo de la media.

Censo internacional confirma más de 385.600 ejemplares

El Equipo de Poblaciones de Aves del Grupo de Monitorización Ambiental de la ICTS-Doñana ha contabilizado 385.649 854 aves de 88 especies durante la realización del Censo Internacional de Aves Acuáticas (IWC), ha informado la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) en una nota.

Este censo se integra en el International Waterbird Census (IWC), coordinado por Wetlands International y en el Espacio Natural de Doñana, y el recuento se lleva a cabo mediante una metodología combinada que incluye conteos desde avioneta, recorridos en vehículo y censos en dormideros, lo que permite cubrir la totalidad del humedal y sus áreas circundantes con un alto grado de precisión.

Los datos registrados siguiendo esta metodología se vienen tomando desde 2004, a diferencia de lo que se hacía antes de esta fecha, cuando sólo se incluían los datos del censo aéreo.

Los valores en enero de 2026 son superiores a los registrados en los dos años precedentes, cuando la sequía provocó mínimos históricos en la marisma, si bien siguen por debajo del máximo registrado en 1989 -con aproximadamente 684.084 aves correspondiente únicamente al censo aéreo- y también por debajo de la media de los últimos 22 años (437.000 individuos) cuando se estableció la metodología actual.

A pesar de esto, los resultados reflejan una tendencia positiva vinculada a un otoño e invierno más lluviosos, lo que ha permitido que la marisma presente una amplia inundación y ofrezca mejores condiciones para las aves invernantes y la fauna acuática en general.

Ánsar común aún lejos de cifras históricas

La mejora en las condiciones hídricas de la marisma ha impulsado una recuperación generalizada entre varias especies clave, especialmente entre las anátidas, que han respondido de manera muy notable al aumento del agua disponible.

El cuchara común (Spatula clypeata), con 120.970 ejemplares -más de 65.000 adicionales respecto a 2025-, vuelve a situarse como la especie que más crece en Doñana en las últimas dos décadas, mientras que el porrón europeo (Aythya ferina) también muestra una clara reactivación, con 10.600 individuos.

Incluso el ánsar común (Anser anser) experimenta un ligero incremento respecto al año pasado con alrededor de 1.000 ejemplares más, hasta alcanzar los 3.700 individuos, aunque su recuperación sigue muy lejos de las cifras históricas que se alcanzaron en los años 80 y en la primera década de los 2000, con 80.000 ejemplares.

Otras especies de aves acuáticas también han mostrado respuestas positivas al buen estado hídrico, como la cigüeña negra (Ciconia nigra), extremadamente escasa en Europa durante el invierno, que alcanza los 113 individuos y refuerza la importancia de Doñana como uno de los escasos enclaves de invernada relevantes para la especie o el morito común (Plegadis falcinellus) con 14.900 ejemplares -más de 12.000 adicionales- agrupados en grandes bandos.

La espátula común (Platalea leucorodia) también responde favorablemente, con 2.200 individuos e incluso la garcilla cangrejera (Ardeola ralloides), que normalmente pasa el invierno en África, se ve favorecida por las condiciones excepcionales de este año, y alcanza, con 32 ejemplares.

Marisma inundada impulsa la respuesta inmediata del ecosistema

La mejora en las condiciones hídricas de la marisma ha impulsado una recuperación generalizada entre varias especies clave, especialmente entre las anátidas, que han respondido de manera muy notable al aumento del agua disponible.

«La evolución de las aves acuáticas confirma que Doñana responde de manera inmediata cuando dispone de agua. La recuperación de la marisma es esencial para la conservación de especies de alto valor ecológico y para mantener el papel de este espacio como uno de los humedales más importantes de Europa», ha destacado Rubén Rodríguez del Equipo de Poblaciones de Aves del Área de Monitorización Ambiental de la ICTS-Doñana.

Organizaciones ambientales han valorado positivamente los datos, aunque insisten en la necesidad de mantener políticas de protección del agua y restauración de marismas para asegurar la tendencia positiva a largo plazo. También subrayan que la estabilidad de las poblaciones de aves acuáticas funciona como un indicador directo de la salud ambiental del espacio natural. Seguir leyendo en NATURALEZA.

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