Los pescadores asturianos se ponen en alerta después de que no haya aparecido ni un salmón 10 días después del inicio de la veda y la situación parece crítica

Publicado el: 13 de mayo de 2026 a las 15:32
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Pescador en un río de Asturias durante la crisis del salmón atlántico y la desaparición del campanu.

El «campanu«, el primer salmón que se pesca cada temporada en los ríos asturianos, sigue sin aparecer tras más de dos semanas de campaña. Lo que antes podía ocurrir en pocas horas se ha convertido ahora en una espera incómoda en las orillas del Narcea, el Sella, el Cares, el Eo o el Esva. Y ese silencio en el río pesa más que cualquier subasta.

La conclusión principal es difícil de maquillar. Los expertos ven en esta ausencia una señal más del rápido declive del salmón atlántico en la cornisa cantábrica, una especie que necesita ríos limpios, conectados y con suficientes adultos capaces de volver a reproducirse. La pregunta ya no es solo cuándo saldrá el primer ejemplar, sino si tiene sentido seguir pescando cuando entran tan pocos.



Un silencio en el río

En 2025, el «campanu» ya tardó cuatro días en aparecer, algo que entonces se consideró histórico. Aquel año se cerró con 130 salmones capturados, el mínimo registrado en Asturias, muy lejos de los más de 5.000 ejemplares anuales que se anotaban en la segunda mitad del siglo pasado o de los 2.800 de 2001.

José Ardaiz, responsable de la Sección de Gestión Piscícola del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente de Navarra, lo resume de forma muy directa. «Si hay mucho en el río, se pesca mucho», explicó a EFEverde. En la práctica, que no aparezca el campanu indica que puede haber muy pocos salmones remontando.



Asturias aprieta la norma

Asturias ya ha endurecido la temporada. El Principado concedió 3.739 licencias para la pesca del salmón y mantiene otras 1.499 licencias interautonómicas, con una campaña abierta desde el 18 de abril hasta el 15 de julio. La nueva normativa reduce un 75 % las capturas y limita a un solo ejemplar con muerte por persona y año.

El cupo global baja de 620 salmones a 154. La distribución fijada es de 60 en Nalón Narcea, 52 en Sella Piloña, 30 en Cares Deva, 5 en Esva y 7 en Eo. Además, se recortan horarios y se amplían zonas vedadas para que los peces puedan alcanzar refugios naturales durante el remonte.

Navarra enseña el camino

Navarra lleva cuatro años sin permitir la pesca del salmón atlántico en el Bidasoa. Ardaiz insiste en que la pesca fluvial no es la única culpable del problema, pero puede ser «la puntilla» si se capturan los pocos adultos que logran volver desde el mar para reproducirse. Es una imagen sencilla, pero muy clara.

Según explicó el experto, las medidas empiezan a dar resultados. En 2026, Navarra registra el segundo mejor año de alevines desde 1990, nacidos de salmones que entraron en la temporada 2023 y 2024 y pudieron reproducirse al no haber pesca. Además, esos juveniles están repartidos por más zonas de la cuenca, algo relacionado con el derribo de presas y la mejora de pasos.

Gipuzkoa también cae

El País Vasco tampoco escapa al problema. El salmón atlántico desapareció de todas sus cuencas salvo la del Bidasoa, y Gipuzkoa inició programas de reintroducción en el Urumea en 1993 y en el Oria en 1995. Durante los últimos 15 años, el Urumea tuvo una media de 135 salmones adultos anuales y el Oria de 42.

Pero la tendencia reciente es peor. En los últimos cinco años, el Urumea ha bajado a una media de 42 ejemplares al año, con solo 19 en 2025. En lo que va de 2026, apenas han remontado 2 salmones, una cifra que muestra hasta qué punto la especie está viviendo en el filo.

Las presas no son un detalle

Los técnicos señalan varias causas que se acumulan. Están los obstáculos que impiden llegar a las zonas de reproducción, la pérdida de calidad del hábitat, la mortalidad en centrales hidroeléctricas durante la bajada de juveniles hacia el mar y la calidad del agua en algunos tramos. A eso se suma el cambio climático, con ríos más cálidos y más mortalidad en la fase marina.

El ciclo del salmón no perdona muchos fallos. Nace en el río, viaja al mar para madurar y vuelve al cauce de origen a los dos o tres años para reproducirse. Si en ese viaje encuentra presas, turbinas, agua degradada o temperaturas demasiado altas, cada etapa se convierte en una criba. Y eso se nota.

Kantauribai entra en juego

Para revertir esta situación, Navarra y Gipuzkoa trabajan en LIFE Kantauribai, un proyecto europeo centrado en mejorar especies y hábitats fluviales en 15 espacios de la Red Natura 2000. Actúa en cinco cuencas compartidas entre Navarra, Gipuzkoa y Aquitania, con especies como el salmón, la anguila, el sábalo o la lamprea entre sus objetivos.

El proyecto prevé eliminar 25 obstáculos fluviales y permeabilizar otros 7 para facilitar el paso de peces. También busca reducir la discontinuidad fluvial, instalar sistemas de seguimiento automatizado y aumentar un 10 % las poblaciones de salmón. En el fondo, no se trata solo de soltar peces, sino de devolver al río su capacidad de funcionar.

Qué se decide ahora

La presión científica y social crece. Saxífraga ha solicitado formalmente al Ministerio para la Transición Ecológica que el salmón atlántico sea incluido en el Catálogo Español de Especies Amenazadas como especie «En Peligro de Extinción«. La entidad sostiene que la especie atraviesa una regresión generalizada y que las poblaciones ibéricas, por estar en el límite sur de distribución europea, son especialmente vulnerables al calentamiento.

El Gobierno ha pedido al Comité Científico que asesora al Comité de Fauna y Flora un informe sobre el estado de conservación del salmón y sobre si procede catalogarlo en peligro de extinción en España. Hugo Morán, secretario de Estado de Medio Ambiente, explicó que «la norma obliga a tramitarlo» cuando se presenta una petición con informe científico. Ahora el reloj corre.

El comunicado oficial del Principado de Asturias sobre la temporada de pesca del salmón 2026 ha sido publicado en el portal oficial de actualidad del Gobierno asturiano.

Imagen autor

Adrián Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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