No sólo mira a través de su cámara y dispara la foto cuando mejor se ve al animal salvaje. Establece vínculos con ellos que le permiten andar por su hábitat y acercarse peligrosamente a ellos. Mas éstos no parecen alterados.
Konsta Punkka es un joven fotógrafo de 21 años de edad asentado en Helsinki. Es finés y su buen entendimiento con los animales le lleva a tomar las más íntimas fotografías de éstos.
No sólo mira a través de su cámara y dispara la foto cuando mejor se ve al animal salvaje. Establece vínculos con ellos que le permiten andar por su hábitat y acercarse peligrosamente a ellos. Mas éstos no parecen alterados.
Además de retratar a los animales, se fotografía con ellos: Autorretratos con ardillas que descansan tranquilamente en su brazo, pájaros que se atreven a comer de sus manos, o sosteniendo crías de lechuza.
De hecho, él mismo se declara en su cuenta de Instagram como el «susurrador de ardillas».
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