La bóveda de semillas de Svalbard gana el Princesa de Asturias tras almacenar 1,3 millones de muestras

Publicado el: 21 de mayo de 2026 a las 18:14
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Instalación donde la bóveda de semillas de Svalbard gana el Princesa de Asturias

La bóveda de semillas de Svalbard gana el Princesa de Asturias de Cooperación Internacional 2026. Este reconocimiento celebra su esfuerzo global por proteger la biodiversidad agrícola en el búnker subterráneo.

La famosa instalación destaca por custodiar el futuro alimentario del planeta frente a catástrofes globales. El galardón aplaude un modelo ejemplar de colaboración solidaria entre decenas de naciones e instituciones científicas.



Un galardón que reconoce la incansable labor de conservación que realiza la Bóveda de Semillas de Svalbard.

La bóveda de semillas de Svalbard gana el Princesa de Asturias, un premio bien ganado

La Bóveda Global de Semillas de Svalbard, en Noruega, donde se almacenan simientes de distintos países para salvaguardarlas para las generaciones futuras, ha sido galardonada con el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional 2026, ha anunciado este miércoles el jurado. 

El repositorio, conocido por su nombre en inglés, es Svalbard Global Seed Vault, y consiste en un banco subterráneo de semillas situado en la isla de Spitsbergen, en el archipiélago noruego de Svalbard, que fue inaugurado en 2008. Tiene una extensión de más de 1.000 metros cuadrados, repartidos en tres almacenes.



Su objetivo es preservar la diversidad de semillas de cultivos destinados a la alimentación para garantizar el suministro futuro en caso de pérdida debida a desastres naturales, conflictos humanos, cambios en las políticas, mala gestión o cualquier otra circunstancia.

La valoración del jurado

«Con más de 1,3 millones de muestras que representan miles de variedades de plantas cultivables, esenciales para la seguridad alimentaria de la humanidad, el jurado ha valorado la cooperación silenciosa de esta infraestructura crítica y estratégica como legado para las generaciones futuras», ha explicado el presidente del panel que ha otorgado el galardón, Gustavo Suárez-Pertierra.

El jurado ha señalado, además, que se trata de una iniciativa impulsada por un modelo de multilateralismo eficaz, con la colaboración de numerosos países, instituciones científicas y organizaciones internacionales «en torno al objetivo común de garantizar la base genética de los sistemas alimentarios y el conocimiento acumulado durante milenios por las distintas culturas agrarias de todo el planeta».

Origen de las semillas guardadas en la bóveda de Svalbard

El depósito de las simientes se realiza de forma gratuita y estas son propiedad del banco de germoplasma (recursos genéticos) depositante, que es el único que puede solicitar su devolución.
Hasta la fecha, la Bóveda tiene más de 1,3 millones de muestras de semillas de unas 6.300 especies de plantas, la mayoría variedades de arroz, trigo y cebada, pertenecientes a 129 instituciones y gobiernos depositantes. También tiene simientes de sorgo, especies de frijol Phaseolus, maíz, caupí, soja, el kikuyo y garbanzo.

Dos tercios de los depósitos de simientes provienen de los centros internacionales de investigación del Grupo Consultivo sobre Investigación Agrícola Internacional (CGIAR), así como de otras instituciones como el Centro de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) o de Investigación Agrícola en Zonas Áridas (ICARDA).

Los países que mayor aportación han realizado son Estados Unidos, Alemania, Canadá y los Países Bajos.

Las primeras semillas de olivo fueron españolas

En pasado febrero, se hizo el primer depósito de semillas de olivo en la historia de la Bóveda, con una participación destacada de instituciones españolas. Tras el anuncio del galardón, el ministro de Agricultura y Alimentación de Noruega, Nils Kristen Sandtrøen, ha subrayado en un comunicado que el premio es «un importante reconocimiento» a la cooperación internacional e intergubernamental que han hecho posible la existencia de la Bóveda.

El responsable ha recordado que esta iniciativa es fruto de la colaboración entre su Gobierno y sus socios, Crop Trust y NordGen, que ha permitido la financiación de este almacén desde su creación hace casi 20 años, y ha destacado la aportación de «más de 130 donantes en todo el mundo».

Evacuaciones por la guerra de Siria

En 2015, durante la guerra en Siria, ICARDA tuvo que evacuar su sede en Alepo y su banco de simientes, con 150.000 muestras de cereales, alimentos y piensos de más de cien países, acabó devastado, pero una parte importante de esta colección fue asegurada mediante duplicación y almacenamiento en la Bóveda de Svalbard.

A finales de ese año y en una segunda fase en 2017, se pudo retirar para su siembra en el Líbano y Marruecos y se devolvió una copia a la cripta del archipiélago noruego. En 2024, 61 bancos de genes depositaron más de 64.000 muestras —cifras récord en la historia de la Bóveda—, incluyendo 21 instituciones que lo hicieron por primera vez.

En 2025, Sudán envía sus semillas debido al conflicto bélico

Otro episodio relevante fue en 2025, cuando la Bóveda recibió más de 2.000 muestras de semillas de sorgo, mijo perla, cacahuete, sésamo, sandía y melón Vigna, del Banco Nacional de Germoplasma de Sudán, que fue atacado durante la guerra civil en el país africano.

El máximo responsable del almacén es el Gobierno de Noruega, en concreto el Ministerio de Agricultura y Alimentación, que lo gestiona a través del Centro Nórdico de Recursos Genéticos (NordGen). En su financiación participa el llamado Crop Trust, que es una organización internacional sin ánimo de lucro dedicada a conservar la diversidad de cultivos y hacer que esté disponible siempre para su uso en todo el mundo. En el Crop Trust participan países, instituciones y grupos privados, como el Gobierno de España, la Comisión Europea o la Fundación Gates.

La bóveda cuenta, además, con un panel asesor internacional que supervisa su gestión, formado por miembros de los bancos de genes depositantes.

Datos relevantes sobre la bóveda de semillas de Svalbard gana el Princesa de Asturias

El jurado del premio, convocado por la Fundación Princesa de Asturias, ha estado presidido por Gustavo Suárez-Pertierra e integrado por Miguel Ballenilla y García de Gamarra, Miguel Carballeda Piñeiro, Ana Covarrubias Velasco, Pedro Duque Duque, Pilar García Ceballos-Zúñiga, Rodrigo García González, Cristina Garmendia Mendizábal, Charo Izquierdo Martínez, Íñigo Méndez de Vigo y Montojo, barón de Claret, Pol Morillas i Bassedas, Juan Carlos del Olmo Castillejos, María del Mar Pageo Giménez, Isla Ramos Chaves y Gloria Fernández-Lomana García (secretaria).

La candidatura de la Bóveda fue propuesta por Manuel Toharia Cortés, miembro del jurado del Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2026.

La Bóveda forma parte del sistema internacional para la conservación de la biodiversidad fitogenética de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El exsecretario general de la ONU, Ban Ki-moon, la describió como «una póliza de seguro global» y un «regalo a la humanidad y símbolo de paz» durante una visita a Svalbard en 2009.

Actualmente, el almacén protege más de un millón de muestras vegetales de unas 6.300 especies distintas. La colección incluye legumbres y cereales clave, financiados con apoyo de entidades como la Fundación Gates.

Recientemente, el centro demostró su valor real rescatando cultivos de zonas en conflicto como Siria y Sudán. Esta póliza de seguro mundial garantiza que la humanidad mantenga intacta su despensa genética.

Imagen autor

Arantxa G.

Acérrima defensora de los animales y el ambientalismo. Ha publicado un sinnúmero de artículos en diferentes medios de comunicación, centrándose especialmente en la realidad del cambio climático y la necesidad de llevar una vida saludable y sostenible en sintonía con la naturaleza.

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