La rata topera podrá ser detectada y vigilada con una precisión sin precedentes gracias a un nuevo modelo de teledetección desarrollado por el Serida. El sistema permite anticipar explosiones poblacionales, alertar a agricultores y mejorar la gestión de plagas mediante imágenes por satélite y aprendizaje automático.
La rata topera ya puede detectarse desde satélite
Un modelo desarrollado por el Serida combina satélites y datos de campo para anticipar plagas y reducir daños agrícolas.
El sistema permite alertar a agricultores y ganaderos para que adopten medidas de control de la rata topera, a la vez que apoya a las autoridades públicas en la planificación de alertas tempranas y de estrategias para una gestión más eficiente de los recursos.
Integra observaciones de campo con datos satelitales, lo que permite un seguimiento continuo y detallado de la detección y propagación de la rata topera en extensas zonas agrícolas y lo hace con mayor eficiencia.
Un modelo predictivo con precisión del 97 %
Un grupo de investigación del el Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario de Asturias (Serida) ha desarrollado un nuevo modelo de teledetección a gran escala que permitirá un seguimiento integral y de alta resolución de las poblaciones de rata topera en las zonas donde causan daños.
Con este sistema, se podrá, por lo tanto, avisar a agricultores y ganaderos para que adopten medidas de control y resultará útil a las administraciones públicas en la planificación de sistemas de alerta temprana y en la gestión de recursos.
El sistema combina datos recogidos en campo con información obtenida por satélite, lo que facilita un control detallado y continuo de la detección y expansión de estos roedores en amplias áreas agrícolas.
Alertas tempranas para agricultores y ganaderos
Este estudio ha conseguido desarrollar un modelo predictivo de hábitat, que identifica con una precisión del 97 % las zonas donde la especie está presente o podría expandirse y un índice optimizado de daños capaz de estimar la cantidad de roedores en función del nivel de daño que se observa en la vegetación, informa el Serida.
Además, el modelo determina las épocas del año más adecuadas para realizar el seguimiento de las poblaciones y permite identificar con antelación aquellas zonas en las que exista una mayor probabilidad de que se produzca una explosión poblacional de la rata topera, incluso sin necesidad de realizar muestreos continuos en campo.
Menos muestreos en campo, más control
El estudio, liderado por Aitor Somoano y Ana del Cerro, del Serida, en colaboración con técnicos de la empresa Spectralgeo (Logroño), la Xunta de Galicia y Tragsatec, se realizó en una zona agrícola de unos 1.285 kilómetros cuadrados de la comarca de los Ancares (Galicia), que tiene un paisaje heterogéneo.
Entre 2021 y 2024 se efectuaron dos muestreos de campo anuales (en primavera y otoño) con el objetivo de estimar la población de topillos a partir de los indicios de actividad registrados en cerca de 24.000 fincas que sumaban 8.058 hectáreas afectadas por la rata topera.
También se recopilaron datos del satélite Sentinel-2, que permitieron analizar la salud de la vegetación, y finalmente, se aplicaron técnicas de aprendizaje automático para el desarrollo de predictores, tanto de hábitat potencial como del daño a vegetación atribuible a los topillos.
Aplicable a otras plagas agrícolas
Este modelo reduce la necesidad de muestreos en campo, permite vigilar grandes superficies agrícolas de forma periódica gracias al uso de imágenes por satélite, ayuda a tomar decisiones más informadas y puede aplicarse a la rata topera y otras especies de roedores, a regiones con condiciones similares.
El estudio desarrolló un modelo predictivo de hábitat con una precisión del 97 %, que estima la presencia, el riesgo de expansión, las ventanas de seguimiento estacional y los brotes poblacionales, sin necesidad de muestreos de campo constantes.
La investigación realizada en Galicia combinó censos, imágenes del Sentinel-2 y aprendizaje automático, reduciendo la necesidad de trabajo de campo y ofreciendo aplicaciones escalables para combatir otras especies de roedores de manera sostenible y en regiones similares. Seguir leyendo en NATURALEZA




















