Las marismas de Txingudi recuperarán 5,5 hectáreas clave

Publicado el 18 de septiembre de 2026 a las 11:34
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marismas de Txingudi

Las marismas de Txingudi, en Jaizubia (Gipuzkoa), reciben 2,5 millones de financiación europea para una restauración impulsada por la Diputación Foral dentro de LIFE Humedales.

En la zona de Jaizubia en Gipuzkoa se ecuentran las marismas de Txingudi, que ahora son noticia ya que en breve tendrán un nuevo apoyo e impulso en pro de recuperar y proteger este enclave natural que es uno de los más importantes de la zona. En concreto, se trata de la puesta en marcha de un proyecto de restauración, promovido por la Diputación Foral de Gipuzkoa en el marco del programa europeo LIFE Humedales, y que estará sufragado con un presupuesto de 2,5 millones de euros de fondos europeos.

¿De qué se trata esta actuación? El objetivo es mejorar el estado de conservación de este ecosistema, mientras se va reforzando el importante valor ambiental que tiene sobre todo para aquellas especies que dependen de esta zona acuática y sus humedales.

Recuperación del enclave natural de las marismas de Txingudi

Las marismas de Txingudi han obtenido una financiación europea de 2,5 millones para continuar su restauración y recuperar 5,5 hectáreas en la zona de Jaizubia, en el marco del proyecto LIFE-Humedales, ha informado la Diputación de Gipuzkoa.

La institución foral ha dado a conocer esta ayuda económica durante la visita que ha realizado a este entorno este lunes pasado la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, para conocer de cerca el trabajo de seguimiento y anillamiento científico de aves que la Sociedad de Ciencias Aranzadi desarrolla en este enclave desde hace dos décadas, así como para presenciar las actuaciones ya realizadas para recuperar ecológicamente este espacio natural.

Txingudi constituye uno de los espacios húmedos de mayor valor ecológico de Euskadi y un enclave estratégico para la migración de aves.


Zona de paso de aves migratorias

Su ubicación, en el corredor natural situado entre el mar Cantábrico y el extremo occidental de los Pirineos, hace que cada temporada decenas de miles de aves atraviesen este eje migratorio y utilicen las marismas del Bidasoa como lugar de descanso y recuperación durante sus desplazamientos.

Su relevancia también queda patente por la diversidad de especies que utilizan este espacio, donde se han citado más de 250 especies de aves, entre residentes, migratorias e invernantes, y entre las que se encuentran espátulas, anátidas y diferentes tipos de limícolas.

La recuperación que se lleva a cabo en este entorno no beneficia únicamente a las aves, ya que mamíferos como la nutria han recolonizado recientemente esta zona después de más de medio siglo de ausencia.

En este contexto, desde 2007, la Sociedad Aranzadi, con el apoyo de la Diputación Foral de Gipuzkoa, lleva a cabo un seguimiento científico de aves en la zona, con el fin de conocer cómo la utilizan, identificar cambios en sus poblaciones y disponer de información fundamental para orientar las políticas de conservación.

En sus 20 años de trayectoria, el programa ha permitido anillar más de 25.000 ejemplares pertenecientes a más de 80 especies, además de generar indicadores que se actualizan anualmente sobre el uso de las marismas de Txingudi por parte de las aves migratorias y sobre sus tendencias poblacionales.

Entre los ejemplares identificados se encuentran diferentes especies de carriceros y carricerines, aves estrechamente vinculadas a los carrizales y a la vegetación de la marisma, al igual que el pechiazul y el martín pescador.

Descensos anuales

Su relevancia también queda patente por la diversidad de especies que utilizan este espacio, donde se han citado más de 250 especies de aves, entre residentes, migratorias e invernantes, y entre las que se encuentran espátulas, anátidas y diferentes tipos de limícolas.

El seguimiento acumulado durante estas dos décadas ha permitido detectar descensos anuales que oscilan aproximadamente entre el 2 % y el 10 %, dependiendo de la especie y de la clase de edad. En el caso del andarríos chico por ejemplo el descenso anual se sitúa en el 4,8 % entre los ejemplares jóvenes y en el 9,6 % entre los adultos.

En 2025 gracias a los fondos Next Generation de la Unión Europea ya se recuperaron 2,5 hectáreas de marisma en la zona de Beko Errota, en Jaitzubia, un espacio que había sufrido alteraciones históricas de origen humano. Las nuevas ayudas conseguidas ahora permitirán la recuperación de 5,5 hectáreas más en la marisma de San Pablo.

En este sentido, la diputada general, Eider Mendoza, ha dicho que «cuidar de nuestro bienestar integral significa también cuidar el equilibrio territorial verde y proteger nuestro entorno natural».

Por su parte, el director de Ornitología de Aranzadi, Juan Arizaga, ha destacado que la continuidad del trabajo científico resulta fundamental para comprender los cambios que se están produciendo y para disponer de información que permita mejorar la conservación de las especies y de los espacios que utilizan.

Victoria H.M.

Licenciada en Periodismo, itinerario cultural, desde el año 2005 y con más de 20 años de experiencia profesional tanto en medios convencionales escritos como en gestión de contenidos online y en agencias de comunicación y marketing digital. Formación y experiencia que he complementado con estudios de Marketing Digital, así como con un Máster por la Universidad de Barcelona en Gestión de Instituciones y Empresas Culturales.

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