Dinamarca convierte una pala de aerogenerador retirada en un aparcamiento cubierto para bicicletas: así afronta el reto del reciclaje eólico

Publicado el 25 de septiembre de 2026 a las 15:29
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Marquesina curva hecha con un tramo de pala de aerogenerador que cubre bicicletas aparcadas en Aalborg

Una pala de aerogenerador descartada encontró una segunda utilidad en el puerto de Aalborg, en Dinamarca. Parte de su estructura se convirtió en la cubierta de un aparcamiento para bicicletas, una forma de aprovechar un material resistente que resulta difícil de reciclar.

El proyecto ya aparecía documentado en 2020, pero la pregunta que plantea sigue vigente. ¿Qué hacemos con las palas cuando dejan de ser útiles para la industria eólica? La marquesina ofrece una respuesta práctica, aunque la propia Siemens Gamesa reconoce que este tipo de iniciativas constituye una “solución a pequeña escala”.

Una cubierta con otra vida

Detrás del proyecto está Brian Dalby Rasmussen, ingeniero y coordinador medioambiental del puerto de Aalborg. La entidad portuaria presentó la instalación como una propuesta para aprovechar las palas descartadas, un problema que obliga a buscar nuevos destinos para estos componentes.

La transformación conserva una sección reconocible de la pala y aprovecha su forma como techo. Así, una pieza vinculada a la generación de electricidad pasa a cumplir una función mucho más cotidiana, resguardar bicicletas de la lluvia.

La instalación figura en el informe sobre circularidad de palas publicado en mayo de 2020 por WindEurope, Cefic y EuCIA. Su interés está en demostrar que estos materiales pueden seguir prestando servicio con otra forma y otra función, antes de afrontar su tratamiento final.

Por qué cuesta reciclarlas

Las palas convencionales combinan fibras de vidrio y, en determinados diseños, de carbono con resinas que mantienen unido el conjunto. Esta mezcla permite fabricar piezas ligeras y resistentes, capaces de soportar esfuerzos repetidos durante años. Separar después sus componentes es bastante más complicado.


Muchas de esas resinas son termoendurecibles, es decir, forman una estructura química que no puede volver a fundirse simplemente mediante calor. Esa característica ayuda a explicar por qué una pala necesita procesos diferentes de los empleados para recuperar metales.

Conviene poner el problema en perspectiva. Según WindEurope, alrededor del 90 % de la masa de un aerogenerador es reciclable mediante procedimientos establecidos, mientras que las palas siguen siendo uno de los componentes más difíciles. Esa cifra describe una posibilidad técnica, no demuestra que todo ese material se recicle efectivamente.

El desafío también llega a España

El volumen de material retirado ayuda a entender por qué hacen falta distintas soluciones. En noviembre de 2025, WindEurope estimó unas 20.000 toneladas de palas retiradas ese año en Europa y proyectó 55.000 toneladas anuales para 2030, con Alemania y España entre los principales mercados que impulsarán ese aumento.

En España ya existe una respuesta industrial. Iberdrola España y FCC inauguraron el 17 de junio de 2025 la planta de EnergyLOOP en Cortes, Navarra, diseñada para tratar hasta 10.000 toneladas al año. Es su capacidad prevista, una cifra que no debe confundirse con el volumen realmente procesado.

Según sus promotores, la instalación busca recuperar componentes de las palas para utilizarlos en sectores como la construcción, la automoción o la industria energética. El objetivo es encontrar compradores y aplicaciones para esos materiales, un paso necesario para que su aprovechamiento tenga continuidad.

El compromiso de 2026

La industria eólica europea asumió el compromiso voluntario de no enviar palas retiradas a vertederos desde el 1 de enero de 2026. WindEurope sigue pidiendo que ese compromiso se incorpore a la legislación europea, una distinción relevante para entender su alcance.

Las alternativas incluyen prolongar la vida de los equipos, darles otros usos y recuperar sus materiales mediante diferentes tratamientos. También existe el aprovechamiento en cementeras, donde las fibras pueden sustituir materias primas y la resina aportar energía al proceso. Cada vía aprovecha el material de una manera distinta.

Una segunda vida con condiciones

¿Basta con cortar una pala y colocarla sobre unos soportes? La investigación de Re-Wind señala la necesidad de conocer sus materiales, comprobar su estado y calcular cómo responderá la nueva estructura. También cuentan las distancias de transporte, que añaden costes y emisiones al proyecto.

Además, reutilizar una pieza aplaza su conversión en residuo, pero no elimina para siempre ese problema. La investigadora Justine Beauson, de la Universidad Técnica de Dinamarca, recuerda que los juegos y otros objetos fabricados con palas también necesitarán una solución cuando termine su segunda vida.

El caso de Aalborg ilustra una posibilidad concreta dentro de ese recorrido, conservar una estructura útil y darle un uso cercano. Las condiciones técnicas y ambientales de estas alternativas se recogen en la presentación de Paul Leahy, de University College Cork, publicada por NYSERDA y fechada el 4 de marzo de 2026.

ECOticias.com El periódico verde

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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