Un cocodrilo extinto de Egipto aparece en las rocas de la Gran Esfinge

Victoria H.M.
Publicado el 14 de octubre de 2026 a las 09:56
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Reconstrucción del cocodrilo extinto de Egipto Herugavialis cairensis junto a la Gran Esfinge

El análisis de un fósil de un cocodrilo que data de hace más de 40 millones de años ha permitido identificar a Herugavialis cairensis, una especie que guarda cierta familiaridad con los gaviales cuyo pasado está ligado a las rocas de la Gran Esfinge de Egipto.

Un fósil descubierto hace un siglo escondía una historia desconocida y es que un cocodrilo extinto de Egipto, identificado ahora como Herugavialis cairensis, ha visto la luz gracias a una nueva revisión científica.

Se trata de un fósil que ha permanecido en una formación geológica que también ofrece datos de lo que fue la civilización egipcia en relación a estos animales y sus ecosistemas.

¿Cómo pudo pasar inadvertida una especie durante tanto tiempo? La respuesta está en el análisis detallado de un fósil conocido, cuya reinterpretación ha permitido reconocer características que antes no se habían identificado.

El nuevo análisis permite reconstruir parte de la historia de este reptil y explorar su relación con los antiguos ambientes acuáticos de Egipto. A partir del fósil, la investigación también invita a examinar cómo evolucionaron los cocodrilos y cómo cambió su diversidad en la región mediterránea a lo largo de millones de años.

Un cocodrilo que ahora sale a la luz

Un equipo internacional de investigadores ha descubierto una nueva especie de cocodrilo, ya extinta, cuyos restos aparecieron entre las rocas utilizadas para construir la Gran Esfinge egipcia de Guiza, la emblemática macroescultura de piedra caliza con cuerpo de león y cabeza humana.

Lo más curioso es que a la nueva especie, bautizada por los investigadores como ‘Herugavialis cairensis’, le falta la punta del hocico al igual que a la Gran Esfinge, que también carece de nariz.

El hallazgo aparece descrito este miércoles en la revista de la Royal Society de Londres.

La nueva especie pertenece a una familia de cocodrilos denominados gaviales o cocodrilos del Ganges, que pueden llegar a medir 6 metros y se caracterizan por poseer hocicos largos y delgados especializados para alimentarse de pescados pequeños.

Hoy en día su hábitat se concentra en entornos de agua dulce del subcontinente indio y el sudeste asiático, con tan solo dos especies vivas: el ‘Gavialis gangeticus’ y el ‘Tomistoma schlegelii’ o ‘falso gavial’, ambos en peligro crítico de extinción.

Las organizaciones ecologistas han calculado que solo quedan unos 200 ejemplares vivos, debido a la sobrepesca de las especies de peces pequeños de los que se alimentan en las zonas en las que viven actualmente.

El registro fósil existente de los gaviales documenta una distribución casi global, que abarca más de 100 millones de años, con muchas especies que vivían en la antigüedad en entornos marinos poco profundos, explican los científicos.

De dónde viene

Los fósiles, a través de cuyo análisis se ha descubierto la nueva especie, fueron hallados hace un siglo, en los años 20, en la llamada Formación Mokkatan, una unidad geológica de roca caliza del Eoceno medio ubicada en el norte de Egipto, cerca de El Cairo.

Mokkatan se ha excavado desde la época de los faraones hasta hoy y de ella salieron las piedras para algunos de los monumentos más emblemáticos del mundo: las pirámides de Guiza, la Gran Esfinge egipcia y la Pirámide Escalonada de Zóser en Saqqara.

Entre los restos se encontraba un cráneo casi completo de cocodrilo de hace 45 millones de años que se describió como pertenecientes al género Tomistoma, debido a su parecido superficial con el falso gavial.

Hace unos años el investigador del Museo Sueco de Historia Natural de Estocolmo, Paul Burke, quedó intrigado por un rasgo de aquel cráneo: le faltaba la punta del hocico del cocodrilo.

Junto a un grupo de colegas investigadores del Reino Unido, Alemania y Egipto decidió volver a estudiarlo con las nuevas técnicas de análisis paleontológico existentes hoy en día, gracias a las cuales se ha podido ver que corresponde a una especie desconocida hasta ahora.

«Dada la coincidencia con la famosa nariz desaparecida de la Gran Esfinge egipcia, decidimos bautizar al nuevo cocodrilo como ‘Herugavialis cairensis’, en honor al dios egipcio Heru, quien posiblemente fue la inspiración para este emblemático monumento«, señala uno de los autores, el profesor Philip Mannion, del University College de Londres.

Diversidad de cocodrilos del Mediterráneo antiguo

El registro fósil existente de los gaviales documenta una distribución casi global, que abarca más de 100 millones de años, con muchas especies que vivían en la antigüedad en entornos marinos poco profundos, explican los científicos.

El ‘Herugavialis cairensis’ no era el único cocodrilo que habitaba en Egipto en aquella época. Los entornos marinos poco profundos que cubrían gran parte de la región también albergaban al menos otras dos especies de gaviales.

«Durante gran parte de los últimos 50 millones de años, la región mediterránea albergó una gran diversidad de cocodrilos, incluidos los gaviales», afirma Paul Burke.

«Sin embargo, esta diversidad fluctuó a lo largo del tiempo, aparentemente en consonancia con los cambios en la temperatura global y el nivel del mar, antes de que desaparecieran todos los cocodrilos de esta región como consecuencia de la desecación del Mediterráneo hace aproximadamente 6 millones de años«, añade.

Además del hocico, de la nueva especie llama la atención sus ojos saltones y sus patas más pequeñas de lo normal para ser un cocodrilo, explican los autores.

Victoria H.M.

Victoria H.M.

Licenciada en Periodismo, itinerario cultural, desde el año 2005 y con más de 20 años de experiencia profesional tanto en medios convencionales escritos como en gestión de contenidos online y en agencias de comunicación y marketing digital. Formación y experiencia que he complementado con estudios de Marketing Digital, así como con un Máster por la Universidad de Barcelona en Gestión de Instituciones y Empresas Culturales.

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