En 2024 se pusieron en el mercado español 36 kilos de aparatos eléctricos y electrónicos por habitante, más que la media europea, y se recogieron solo 9,3 kilos de residuos electrónicos por persona, frente a los 12,3 kilos de la Unión Europea. Las cifras las publicó Eurostat, la oficina estadística de la UE, el 14 de octubre de 2026.
La diferencia española es de 26,7 kilos por persona. Eurostat cita a España y a Alemania, con 38 kilos puestos en el mercado y 11 recogidos, como ejemplos de países en los que los aparatos nuevos pesaron más del triple que los residuos que volvieron.
La UE vende 32,4 kilos por persona y recoge 12,3
Para Eurostat, esa diferencia refleja un aumento del parque de aparatos, que siguen en uso, esperan a ser desechados, se acumulan en casa o «se pierden en un tratamiento de residuos informal y sin control».
En el conjunto de la UE se pusieron en el mercado 32,4 kilos de aparatos nuevos por persona en 2024, un 79 % más que los 18,1 kilos de 2015. La recogida creció más despacio, de 7,3 a 12,3 kilos, y en el último año sumó 0,7 kilos por persona.
Bulgaria (18,9 kilos por persona), Chequia (17,8) y Francia (17,7) encabezan la recogida. En la cola están Chipre (4,7), Portugal (6,0) y Malta (6,4). España empata con Luxemburgo en 9,3 kilos, en la mitad baja de la tabla.

En España, la recogida casi se ha duplicado desde los 4,97 kilos por habitante de 2015, mientras lo que se pone en el mercado pasó de 12,99 a 36,03 kilos por persona, casi el triple.
Las placas solares, el 44 % del peso vendido en España
Eurostat atribuye el salto del mercado europeo sobre todo a los grandes aparatos, como lavadoras, lavavajillas y paneles fotovoltaicos. En España, los productores declararon en 2024 1.760.904 toneladas de aparatos, y 779.610 eran paneles fotovoltaicos, el 44 % del peso total. Sin ellos, a cada español le corresponderían unos 20 kilos de aparatos nuevos.
Un panel recién atornillado a un tejado seguirá produciendo electricidad durante años, así que buena parte de la brecha son placas en uso. En 2024 se recogieron en España 7603 toneladas de paneles fotovoltaicos, uno de los nuevos residuos electrónicos del siglo XXI, junto a drones y vapeadores.
España mide su meta sobre los residuos generados
La directiva europea de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), la 2012/19/UE, deja elegir entre recoger el 65 % del peso medio de los aparatos vendidos en los tres años anteriores o el 85 % de los residuos generados. España usa el segundo, como Austria, Polonia o Portugal.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) calcula esos residuos con una herramienta de la Comisión Europea que tiene en cuenta la vida útil de los aparatos. Para 2024, según Eurostat, el modelo estimó 706.947 toneladas generadas en España.
Con ese método, España recogió el 64,6 % de lo generado en 2024, frente al 55,7 % de 2023. Solo Polonia y Austria alcanzaron el 85 % ese año, según el artículo de Statistics Explained de Eurostat.
La resolución del MITECO para 2026, firmada el 19 de marzo por Marta Gómez Palenque, directora general de Calidad y Evaluación Ambiental, pone el listón de España en unas 614.600 toneladas. Para los hogares fija un objetivo mínimo de 10,50 kilos de RAEE de origen doméstico por habitante, y en 2024 entregaron 7,67 kilos por persona, según Eurostat.
Según la resolución, los objetivos estatales deben cumplirse en cada comunidad autónoma en proporción a su población, y cada comunidad tiene sus propias reglas, como el nuevo decreto de puntos limpios de Castilla-La Mancha.
Los aparatos pequeños son los que más se escapan
El desglose por categorías muestra dónde está el hueco. Los grandes electrodomésticos, sin contar las placas, se recogieron en un 81,7 % de lo generado, y las lámparas, en un 86,9 %. Los pequeños aparatos, como tostadoras, aspiradoras o juguetes eléctricos, se quedaron en el 47,4 %, y los pequeños equipos de informática y telecomunicaciones, como móviles, routers e impresoras, en el 49,2 %.
Ese hueco de los aparatos pequeños encaja con la encuesta del WEEE Forum difundida el mismo 14 de octubre, Día Internacional de los Residuos Eléctricos, según la cual solo el 32 % de los europeos encuestados recicla o reutiliza bien sus pequeños aparatos electrónicos, como cargadores o auriculares.
Algunos puntos limpios ya admiten aparatos pequeños a cualquier hora. En la tapia del punto limpio fijo de Puente de Vallecas, en Madrid, un buzón abierto las 24 horas recoge pequeños electrodomésticos, cápsulas de café, pilas y aceite de cocina usado.

Más del 99 % se trata en plantas españolas
De las 408.518 toneladas tratadas en 2024, 407.302 se procesaron en el propio país. El reciclado y la preparación para la reutilización sumaron 361.717 toneladas, en plantas como la de Sevilla que recupera el 95 % de los materiales de los aparatos.
Lo que no se recoge tampoco llega a plantas como la CirCular de Huelva, pensada para transformar 60.000 toneladas de basura electrónica en metales esenciales.
Lo que las cifras no recogen
Eurostat advierte de que las cantidades de aparatos vendidos y de residuos recogidos pueden estar infravaloradas, sobre todo por las dificultades para contabilizar el comercio electrónico transfronterizo y a los productores que incumplen, y para estimar la parte significativa de RAEE que recoge y trata el sector informal.
Para Hungría, Italia, Lituania, Rumanía y Suecia no hubo datos completos y la media europea incluye estimaciones de Eurostat. Además, los residuos generados en España salen de un modelo y no de un recuento, así que el porcentaje de recogida depende de cuánto duran en realidad los aparatos.
La Comisión Europea evaluó la directiva en un documento publicado el 2 de julio de 2025. «Una gran parte (46 %) de los RAEE generados en la UE no se recoge por separado, sino que se exporta ilegalmente o se desecha con la chatarra metálica, o no hay información sobre ellos», dice su resumen ejecutivo.
La Comisión abrió en julio de 2024 un procedimiento de infracción contra los 24 Estados miembros que no alcanzaron los objetivos del 85 % o el 65 %. La Directiva (UE) 2024/884 la obliga a valorar antes del 31 de diciembre de 2026 si hace falta revisar las normas de RAEE.
Los datos se publicaron el 14 de octubre de 2026 en la nota de Eurostat sobre los 12,3 kilos de residuos electrónicos recogidos por persona en la UE, con cifras de 2024 enviadas por los Estados miembros en virtud de la directiva de RAEE.
Foto: Zarateman / Wikimedia Commons (CC0)













