Este equipo canino es una de las acciones contempladas en la Estrategia regional contra el uso ilegal de venenos en el medio natural, y según Beatriz Sánchez, coordinadora del proyecto Life+ VENENO, es “especialmente importante ya que las patrullas caninas para la detección de cebos envenenados son una de las herramientas más efectivas para la lucha contra este grave problema”.
SEO/BirdLife considera que con declaraciones de este tipo se pone en peligro el trabajo que desde las propias administraciones se desarrolla para la conservación de especies tan emblemáticas como el águila imperial ibérica o el milano real, que se encuentran en peligro de extinción, principalmente por el efecto devastador del veneno.
Por ello, la organización solicita al Consejero de Medio Ambiente de la Junta de Extremadura, que desautorice las declaraciones emitidas por la portavoz de su partido, al considerarlas “irresponsables y un peligro para la conservación de la naturaleza extremeña”, según el Delegado de SEO/BirdLife en Extremadura, Marcelino Cardalliaguet, y que “cumpla su compromiso en la lucha contra el uso de cebos envenenados en esta comunidad autónoma”.
Además, añade que “este tipo de declaraciones no deben extenderse entre nuestros responsables políticos, ya que la conservación de la biodiversidad no es moneda de cambio, es una obligación de las administraciones, que deben proteger nuestro patrimonio natural y el de las futuras generaciones”.
Extremadura es una de las regiones con mayor riqueza natural de nuestro país, con más de 3.000 ejemplares (reproductores e inmaduros) de buitre negro, 4.000 de buitre leonado, 8.000 de milano negro o 12.000 de milano real. Sin embargo, el número de casos de envenenamiento en fauna silvestre ha sufrido un importante aumento en los últimos años, con una media de 74,8 casos/año entre 2003 y 2010.
El proyecto
El proyecto Life+ VENENO tiene como objetivo lograr una disminución significativa del uso de veneno en España. Con un presupuesto de 1,6 millones de euros, de los cuales la Comisión Europea cofinancia el 40%, el proyecto se desarrolla entre 2010 y 2014.
SEO/BirdLife, el Fondo para la Conservación del Buitre Negro y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha son los beneficiarios del proyecto. Los cofinanciadores son el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, la Fundación Biodiversidad, el Cabildo de Fuerteventura, la Junta de Andalucía y el Gobierno de Cantabria. La Editorial América Ibérica colabora con el proyecto y otras doce comunidades autónomas y un cabildo participan en diferentes acciones.


















