En los aledaños del hotel se encuentra el huerto ecológico, un punto eco green que nace con el objetivo de dotar al hotel de alimentos saludables que ofrecer a sus huéspedes. Una gran variedad de verduras, frutas y hortalizas se cultivan en este huerto: berenjenas, calabacines, pimientos, calabazas, melones, sandías y tomates, entre otros.
La nueva propuesta de Barceló Montecastillo apuesta por la comida saludable e instaura su primer hotel para insectos.Los hoteles con solera y premium se empiezan a cambiar de acera y apuestan ya por la alimentación ecológica. Entre ellos, el hotel Barceló Montecastillo, un enclave Sporty & Healthy. Barceló se suma a la revolución “bio” con un huerto ecológico, un menú vegano y un sorprendente hotel para insectos en su Barceló Montecastillo.
CON HUERTO PROPIO
En los aledaños del hotel se encuentra el huerto ecológico, un punto eco green que nace con el objetivo de dotar al hotel de alimentos saludables que ofrecer a sus huéspedes. Una gran variedad de verduras, frutas y hortalizas se cultivan en este huerto: berenjenas, calabacines, pimientos, calabazas, melones, sandías y tomates, entre otros. Una selección que se consume diariamente en el restaurante del hotel. Además, para concienciar a los más pequeños de la importancia de comer bien y de conocer el proceso de cultivo, el hotel pone a su disposición cursos de horticultura y de cocina.
HOTEL PARA INSECTOS
El hábitat natural de muchos insectos está quedando muy reducido, hasta el punto de que diversas especies (como las abejas silvestres) están en peligro de extinción. Avispas, abejorros, abejas, mariquitas y otros insectos tienen un papel primordial en el ecosistema y es por eso que el Hotel Barceló Montecastillo les ha construido un coqueto y sorprendente hotel para insectos.
MENÚ VEGANO
Un menú vegano es una forma poderosa y agradable de alcanzar una buena salud. Es un estilo de vida comprometido con la naturaleza. El modo de comer se basa en una amplia variedad de alimentos naturales, deliciosos y sanos. Platos como croquetas de tempeh con salsa agridulce, tabulé de quinoa y azukis con reducción de umeboshi, Módena y ciruelas, risotto de algas con tofu ahumado y guisantes o, para los más golosos, brownie con caramelo salado de cacahuete y refrescante de plátano.



















