La industria vegetal australiana está en una misión del tipo MARS, con la robótica y la automatización, como pilares fundamentales del proceso de producción, de acuerdo con un nuevo estudio de evaluación, de las innovaciones aplicadas al ámbito de las hortalizas.
Buenas perspectivas
El estudio, financiado por Horticulture Innovation Australia con la co-inversión del Departamento de Agricultura y Pesca de Queensland (QDAF) se ha enfocado en la evaluación de los avances en mecanización, automatización, robótica y detección (también llamados MARS por sus siglas en inglés) aplicados a las necesidades de los productores hortícolas naturales.
QDAF se preocupó primero, de ponerse en contacto con diversos productores a nivel regional, para consultar con ellos su grado de interés con respecto a las perspectivas de integración de nuevas e innovadoras tecnologías en sus negocios.

«A través de este estudio, descubrimos que la industria de la horticultura nunca ha tenido un mayor apetito por la mecanización, la automatización, la robótica y la tele observación en las granjas, como el que se experimenta ahora», dijo el presidente ejecutivo de Horticulture Innovation Australia, John Lloyd.
Aparentemente lo que espolea a los granjeros son las presiones de los costos, las cuestiones laborales y la necesidad alcanzar mayores grados de efectividad. Por ello la idea de lograr metas como el mejoramiento del uso del agua, la reducción de los impactos en el Medio Ambiente, la flexibilización de las gestiones y la diversificación de mercados y productos, han sido muy bien recibidas.

Horticultura robotizada
“El proyecto también encontró que los productores se prestaron de inmediato a implementar tecnologías que resultan innovadoras en su trabajo, como la orientación por GPS y los graduadores de visión de color que ya están siendo utilizados por muchos productores».
La investigación busca ayudar a iniciar la siguiente fase de la producción de verduras ecológicas en Australia, financiando una gama de proyectos relacionados con la robótica y la automatización, incluyendo aplicaciones prácticas en las granjas.

“Hay enormes oportunidades para que las hortalizas mejoren su productividad y rentabilidad utilizando el I + D actual y futuro”, dijo el presidente ejecutivo de AUSVEG, James Whiteside y agregó que: “también ofrece la mejor y más sostenible solución al mayor desafío de la industria de encontrar una mano de obra adecuada y calificada para recoger y empacar una gama de diferentes cultivos y productos”.
Por otra parte, los dos robots de granja inteligente que están desarrollando el Ladybird y RIPPA en el Centro de Innovación de la Horticultura de la Universidad de Sydney de Robótica y Sistemas Inteligentes, son excelentes ejemplos de cómo es posible innovar en el futuro de la industria hortícola en general.



















