Estudian 65 variedades madrileñas de judías de la Sierra Norte

Así lo ha puesto de manifiesto este lunes el viceconsejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Enrique Ruiz Escudero, que ha presentado los resultados de distintos estudios para la recuperación de variedades de judías autóctonas.

La Comunidad de Madrid mantiene un estudio de caracterización de variedades tradicionales de judía en la Sierra Norte para mejorar la rentabilidad y competitividad de las explotaciones que se dedican a este cultivo, ha informado el Gobierno regional en una nota de prensa.

   Así lo ha puesto de manifiesto este lunes el viceconsejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Enrique Ruiz Escudero, que ha presentado los resultados de distintos estudios para la recuperación de variedades de judías autóctonas.

   Se trata de buscar fórmulas innovadoras de desarrollo en el medio rural y concretamente en el sector primario que se adapten a la realidad de los pueblos de hoy y permitan fijar la población joven en los municipios, garantizando el empleo asociado al mantenimiento de las tradiciones y los recursos autóctonos.

- Advertisement -

   La presentación se ha celebrado en el Restaurante Montia, cuyos chefs, Daniel Ochoa y Luis Moreno, premio Cocinero Revelación 2014 en Madrid Fusión, han cocinado distintas y modernas propuestas culinarias con las variedades de judías recuperadas.

   La Sierra Norte es un área montañosa cuya economía históricamente se ha basado en la ganadería y la agricultura de subsistencia. En general, se han aprovechado los recursos naturales haciendo un manejo integrado de los bosques, pastos y tierras cultivadas para asegurar la economía básica.

   La judía ha sido, junto con la patata y cereales como el trigo y el centeno, uno de los cultivos clave para la alimentación en la Sierra Norte. Su alto valor nutritivo, la facilidad para almacenarla y su buena adaptación a las condiciones ambientales hacían de las judías un cultivo idóneo para los habitantes.

PLAN DE ACTUACIÓN

   Existen hasta 65 variedades de judías con unas cualidades y calidad que tienen reconocido prestigio. Además, el gran número de variedades encontradas permite que resulten atractivas para la búsqueda de productos originales o cocina creativa, ya que presentan, entre otros caracteres diferenciadores, una gama de colores y formas de semilla poco usuales en el mercado.

   El Gobierno regional ha diseñado un plan que contempla varias líneas de actuación entre las que se encuentran impulsar los métodos de producción agraria compatibles con la conservación del medio natural, fomentar la diversificación de la producción agraria en la zona para favorecer cultivos alternativos que sean más rentables como la agricultura ecológica, o el cultivo de plantas medicinales y aromáticas.

   Para todo ello es fundamental la elección de las variedad locales y viejos cultivares, muchos en desuso que permitan disponer de un material vegetal adecuado a esos cultivos y adaptado a las características climatológicas de la zona.

   En este proyecto, el IMIDRA colabora con una Asociación de la Sierra Norte llamada La Troje que pretende recuperar y revalorizar las variedades locales y el saber agrario tradicional de esta zona de la región. La región tiene una producción de judías verdes de aproximadamente 876 toneladas y de 8 toneladas de judías secas.

ep

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- publicidad -

Otras noticias de interés