El producto ecológico de pequeños productores genera un apoyo social casi unánime en España: el 97% de la ciudadanía quiere comprar directamente a quien produce alimentos sanos, locales y sin químicos.
Sin embargo, solo un 14% lo logra de forma habitual. No es falta de voluntad: es un modelo de consumo que sigue expulsando al producto ecológico del territorio y del día a día.
El acceso limitado a los productos sigue siendo el principal problema para los pequeños comercios locales. Muchos consumidores explican que tienen dificultades para comprar directamente, en especial debido a la escasez de puntos de venta cercanos de alimentos ecológicos y a la falta de información.
Aparentemente, el precio no es un obstáculo importante. Pocos consumidores consideran que los productos locales sean más caros, mientras que muchos creen que los pequeños productores ofrecen un mejor valor, gracias a la calidad, frescura y equidad de los alimentos ecológicos.
Es la opción preferida, pero sigue siendo inaccesible
El consumo de producto ecológico de pequeños productores despierta consenso social, pero choca con barreras de acceso, visibilidad y distribución.
La ciudadanía valora muy positivamente la posibilidad de comprar directamente a los pequeños productores. El 97% de los españoles se siente atraído por este modo de consumo. Aun así, solo un 14% lo lleva a cabo de forma habitual.
Así se desprende del informe “El consumo de proximidad en España”, elaborado por ClicKoala, la Universidad de Castilla-La Mancha, ANDATA y Empírica Influentials & Research, que presenta los resultados de una encuesta representativa realizada a consumidores españoles.
En un escenario sin barreras de acceso ni precio, las preferencias se inclinan por la compra directa a pequeños productores, los alimentos sin químicos (ecológicos), la proximidad, la ganadería de pastoreo, lo artesanal y las empresas familiares.
El producto ecológico local no es más caro: ofrece mejor calidad-precio
La dificultad de acceso a sus productos es el principal escollo al que se enfrentan los pequeños negocios locales.
Más de la mitad de los encuestados (el 54%) considera que la compra directa entraña grandes dificultades. El no tener cerca puntos de venta directa (motivo esgrimido por el 44% de los españoles) y el no saber dónde encontrarlos (24%) explican esta dificultad de acceso.
El precio no es un freno, sino más bien una fortaleza de los pequeños productores: solo un 11% de los encuestados considera que el producto local es más caro. Por el contrario, prácticamente la mitad de los españoles opina que los productos elaborados por pequeños productores ofrecen una mejor relación calidad-precio.
Comprar producto ecológico de pequeños productores es justicia social y territorial
La predilección de los consumidores por los productos locales no se explica tan solo por razones económicas.
La motivación social (el 58% quiere que el pago se quede en origen y apoyar a los pequeños y a la vida en los pueblos) y sensorial (el 55% afirma que esos productos saben mejor y son más auténticos) tienen un gran peso en una elección que combina justicia social, sabor y territorio.
Tecnología para rescatarlo del olvido comercial
La demanda de soluciones es clara: ocho de cada diez españoles quieren una web o app que muestre quién produce cerca, qué ofrece y cómo llegar.
En un escenario sin barreras de acceso ni precio, las preferencias se inclinan por la compra directa a pequeños productores, los alimentos sin químicos, la proximidad, la ganadería de pastoreo, lo artesanal y las empresas familiares.
“El reto es convertir ese deseo en hábito con herramientas simples y al alcance de todos”, afirma Xavier Moraño, coautor del informe e impulsor de PROXI+, una plataforma digital gratuita donde cada productor informa de cómo trabaja, dónde está y cómo comprarle de forma directa.
Apoyo masivo al producto ecológico de pequeños productores
La iniciativa busca transformar un apoyo amplio en un hábito cotidiano, acortando la distancia entre quien produce y quien compra, con información clara y verificada.
Según Xavier Moraño, “hay un apoyo masivo a la compra directa, pero faltan visibilidad y acceso. Para los pequeños productores es muy difícil hacerse visibles. Si acercamos al productor a la gente con herramientas sencillas e información clara, la intención de compra se dispara”.
La preferencia del consumidor se basa en motivaciones sociales y sensoriales. Apoyar los medios de vida rurales, mantener los ingresos locales, la autenticidad y un mejor sabor influyen considerablemente en las decisiones de compra, más allá de la economía.
La demanda de soluciones digitales es alta. Los consumidores buscan plataformas sencillas que muestren a los productores, las ofertas y el acceso cercanos, lo que contribuye a multiplicar el apoyo generalizado a la compra directa en hábitos cotidianos. Seguir leyendo en ALIMENTOS ECOLOGICOS





















