Cambio climático

Los helechos agravaron los incendios durante el mayor calentamiento de la Tierra y revelan una lección para el clima

Una investigación publicada en Nature Geoscience concluye que la expansión masiva de los helechos tras la extinción del final del Triásico favoreció incendios forestales más intensos en un planeta marcado por un calentamiento extremo.

Los helechos agravaron los incendios durante el mayor calentamiento de la Tierra y revelan una lección para el clima

Los helechos agravaron los incendios durante el mayor calentamiento de la Tierra. Un estudio internacional ha revelado que su proliferación intensificó la virulencia de los fuegos durante una gran crisis térmica terrestre, provocada por una intensa actividad volcánica.

La abrupta deforestación dio paso a extensas praderas dominadas por estas plantas oportunistas que almacenan escaso carbono. Dicha sustitución vegetal alteró profundamente la dinámica de las llamas, propiciando incendios devastadores de enorme duración.

Mediante el examen de polen fosilizado y de residuos de humo sedimentados en Gran Bretaña, los geólogos hallaron evidencias inequívocas. Un oscurecimiento determinado es como una firma química que confirmó la coexistencia de olas de fuego destructivas con la hegemonía absoluta de los helechos.

Los hallazgos ofrecen una lección histórica crucial sobre la interacción entre las cubiertas vegetales y los fenómenos climáticos extremos. El trabajo demuestra que transformar la composición de un ecosistema puede agravar exponencialmente la frecuencia de los desastres naturales.

Los helechos agravaron los incendios durante el mayor calentamiento de la Tierra hace 200 millones de años

Los helechos agravaron los incendios durante el mayor calentamiento de la Tierra, según una investigación internacional que reconstruye uno de los episodios climáticos más extremos de la historia del planeta. Hace unos 200 millones de años, una gigantesca actividad volcánica alteró el clima global, provocó la desaparición de gran parte de los bosques y dejó enormes extensiones dominadas por helechos.

El estudio, publicado en Nature Geoscience, concluye que esa transformación de la vegetación no solo fue una consecuencia del cambio climático, sino que también favoreció la aparición de incendios forestales más intensos y persistentes, aportando nuevas pistas sobre la relación entre clima, vegetación y fuego.

Los helechos agravaron los incendios durante el mayor calentamiento de la Tierra tras la extinción del Triásico

El origen de este episodio se encuentra en el intenso vulcanismo del supercontinente Pangea, que liberó alrededor de 100.000 gigatoneladas de dióxido de carbono (CO₂) a la atmósfera.

Aquella enorme emisión de gases provocó un aumento de la temperatura global de entre 5 y 10 grados, desencadenando la extinción masiva del final del Triásico, una de las cinco mayores registradas en la historia de la Tierra.

Como consecuencia, la mayoría de los árboles desaparecieron de amplias zonas de Europa y fueron sustituidos por extensos paisajes cubiertos por helechos.

Los helechos reflejaban un ecosistema profundamente alterado

Los investigadores explican que los helechos suelen colonizar rápidamente terrenos afectados por incendios, erupciones volcánicas o perturbaciones ambientales de gran magnitud.

Según el líder del estudio, Bas van de Schootbrugge, de la Universidad de Utrecht, estas plantas almacenan mucho menos carbono que los árboles, por lo que su abundancia debe interpretarse como una señal de degradación del ecosistema y no como una recuperación del bosque.

En otras palabras, el dominio de los helechos era un síntoma de que el paisaje seguía sometido a fuertes alteraciones climáticas y ambientales.

El color del polen permitió reconstruir antiguos incendios

Para conocer cómo evolucionaron aquellos ecosistemas, el equipo analizó sedimentos obtenidos en cuatro núcleos de perforación del Reino Unido.

Además de estudiar restos de carbón fósil y moléculas procedentes del humo de antiguos incendios, los científicos desarrollaron una técnica basada en el cambio de color del polen y las esporas fosilizadas.

Normalmente, estos microfósiles se oscurecen por la presión y la temperatura durante millones de años, pero los investigadores detectaron un patrón diferente: durante el intervalo de la extinción aparecía una llamativa «zona oscura» simultánea en todos los registros analizados.

Más de 15.000 mediciones confirmaron incendios extremos

El equipo realizó alrededor de 15.000 mediciones sobre polen y esporas pertenecientes a plantas anteriores, contemporáneas y posteriores a la extinción del final del Triásico.

El análisis mostró que el oscurecimiento afectaba a toda la vegetación, descartando que respondiera a una característica propia de una especie concreta y apuntando a un fenómeno ambiental común.

Al comparar estos datos con otros indicadores geológicos de incendios, los investigadores concluyeron que aquella «zona oscura» coincidía con un periodo de incendios forestales especialmente prolongados e intensos, precisamente cuando los helechos dominaban el paisaje.

Una lección del pasado para comprender el futuro

Aunque estos acontecimientos ocurrieron hace 200 millones de años, los científicos consideran que ayudan a comprender cómo responden los ecosistemas cuando el clima cambia de forma drástica.

El estudio demuestra que la composición de la vegetación puede influir de manera decisiva en el comportamiento del fuego y que la sustitución de bosques por comunidades vegetales menos capaces de almacenar carbono modifica el equilibrio ecológico.

Los autores consideran que conocer estos procesos aporta información valiosa para interpretar tanto la evolución de los ecosistemas antiguos como los retos que afrontan los bosques actuales en un contexto de cambio climático.

Demasiados helechos y volcanes

Los helechos agravaron los incendios durante el mayor calentamiento de la Tierra, pero su expansión fue consecuencia de una crisis climática desencadenada por un episodio extremo de vulcanismo que transformó completamente los paisajes del planeta.

El hallazgo aporta una nueva perspectiva sobre la estrecha relación entre clima, vegetación e incendios forestales y demuestra que los cambios en las especies dominantes pueden tener efectos duraderos sobre el funcionamiento de los ecosistemas.

Los helechos agravaron los incendios durante el mayor calentamiento de la Tierra: en 15 segundos

¿Por qué los helechos agravaron los incendios durante el mayor calentamiento de la Tierra?

Porque sustituyeron a los bosques tras la extinción del final del Triásico y crearon paisajes donde los incendios fueron más intensos y prolongados.

¿Qué provocó aquel calentamiento global hace 200 millones de años?

Una enorme actividad volcánica en Pangea liberó unas 100.000 gigatoneladas de CO₂, elevando la temperatura global entre 5 y 10 grados.

¿Cómo descubrieron los científicos la intensidad de aquellos incendios?

Analizando carbón fósil, compuestos químicos del humo y el color del polen y las esporas fosilizadas conservadas en sedimentos.

¿Dónde se ha publicado esta investigación?

Los resultados aparecen en la revista científica Nature Geoscience.

¿Qué enseñanza deja este estudio para la actualidad?

Demuestra que los cambios en la vegetación pueden modificar la intensidad de los incendios y ofrece información útil para comprender la respuesta de los ecosistemas frente al cambio climático.

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