Valencia da un paso en la lucha contra el cambio climático y prepara el gran pulmón verde con 100.000 m2 de zonas verdes que unirá la ciudad con el mar

Publicado el: 15 de mayo de 2026 a las 15:37
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Vista aérea del futuro Parque de Desembocadura de Valencia con zonas verdes, agua y conexión al mar.

Valencia está más cerca de cerrar una de sus grandes heridas urbanas. El futuro Parque de Desembocadura quiere llevar el Jardín del Turia hasta el Mediterráneo y convertir el último tramo del antiguo cauce en una gran zona verde de más de 100.000 metros cuadrados, con agua, arbolado, paseos y nuevos espacios para los vecinos.

La clave no es solo plantar árboles. El proyecto busca reconectar barrios que durante décadas han vivido de espaldas al mar, especialmente Natzaret, y hacerlo con una infraestructura pensada para caminar, ir en bici, descansar y ganar sombra en una ciudad donde el calor ya no es un detalle menor. Y eso se nota.



Un parque para cerrar el Turia

El Ayuntamiento de València prevé culminar la fase técnica del Parque de Desembocadura con la recepción del proyecto definitivo y su posterior revisión por los servicios municipales. Después, el documento deberá pasar por la Junta de Gobierno para su aprobación definitiva, antes de que pueda avanzar hacia la licitación de las obras.

Según los datos municipales ya presentados, la actuación tendrá 104.264 metros cuadrados y una inversión global de 18,3 millones de euros. De esa cantidad, 16,2 millones corresponden a la Autoridad Portuaria de València y 2,1 millones al Ayuntamiento. No es poca cosa.



La alcaldesa María José Catalá ha defendido que se trata de una actuación para resolver el encuentro de la ciudad con su fachada marítima y saldar una deuda histórica con Poblats Marítims, en especial con Natzaret. En la práctica, esto significa que el final del Turia dejaría de ser un borde incómodo para convertirse en una entrada verde hacia el mar.

Qué tendrá este nuevo pulmón verde

El diseño elegido se llama (Con)fluir y fue seleccionado para conectar el antiguo cauce del Turia con Poblats Marítims. La propuesta plantea un bosque urbano, praderas, parques infantiles, un canal de agua, un mirador sobre la desembocadura y zonas de estancia para que el parque no sea solo un sitio de paso.

También están previstos un anfiteatro, un quiosco, una zona de esparcimiento canino, pasarelas de conexión, islas fluviales y carril bici. La idea es que el agua y la vegetación tengan un papel central, no decorativo. Ahí está una de las claves ambientales del proyecto.

La renaturalización se hará tomando como referencia mapas topográficos antiguos del río Turia. Con ellos se intentará recrear parte de las islas que existían en el tramo final y respetar la biodiversidad ligada al lecho fluvial. Dicho de forma sencilla, el parque quiere recuperar algo de la memoria natural del río.

La ruta que faltaba

Uno de los puntos más esperados es el camino ciclopeatonal que conectará desde Penya-roja hasta el puente de Astilleros. Tendrá unos 1,3 kilómetros de longitud y una anchura variable de entre 3 y 6 metros, suficiente para separar mejor a quienes van andando y a quienes usan la bicicleta.

Este recorrido incluirá una pasarela metálica de 54 metros para cruzar el antiguo cauce sin afectar a su capacidad hidráulica. También contará con zonas de descanso cada 50 metros, iluminación solar con sensores de presencia, arbolado, papeleras, aparcabicis y videovigilancia.

¿Qué supone esto para alguien que vive allí? Menos rodeos, más seguridad y una conexión más amable entre barrios. Para muchos vecinos, bajar al río o acercarse al mar dejaría de ser una pequeña aventura entre vías, tráfico y tramos mal resueltos.

Natzaret en el centro

El parque tiene una lectura ecológica, pero también social. Natzaret ha soportado durante años el peso de infraestructuras portuarias, ferroviarias y viarias que han marcado su relación con el resto de Valencia. Por eso el proyecto se presenta como una reparación urbana, no solo como una obra bonita.

El Ayuntamiento sostiene que el futuro parque unirá el Jardín del Turia con Natzaret desde el puente de Astilleros hasta la futura Ciudad Deportiva del Levante UD. Ese detalle importa, porque el parque no quedaría aislado, sino conectado con nuevos desarrollos y con los barrios cercanos.

En el fondo, lo que busca este proyecto es cambiar la forma de moverse y de vivir el borde marítimo. Más sombra, más caminos, más espacio público y menos sensación de frontera. Suena simple, pero en una ciudad densa puede cambiar mucho el día a día.

Más verde frente al calor

La utilidad de este tipo de actuaciones va más allá del paisaje. La Organización Mundial de la Salud recuerda que los espacios verdes urbanos pueden favorecer la salud física y mental, reducir la exposición al ruido, a la contaminación y al exceso de calor. Esto no es solo estética urbana.

La Comisión Europea también destacó a Valencia al concederle el título de Capital Verde Europea 2024, entre otras razones, por su transición verde y por el acceso de la población a zonas verdes urbanas. Según la propia Comisión, el 97 % de sus habitantes vive a menos de 300 metros de un área verde urbana.

Aun así, la distribución y la calidad de esas zonas verdes urbanas importan mucho. No basta con que exista un parque en el mapa. Tiene que ser accesible, dar sombra, invitar a caminar y estar bien conectado. Ahí es donde el Parque de Desembocadura puede marcar la diferencia.

Lo que falta para verlo construido

El proyecto todavía tiene pasos administrativos por delante. Una vez entregado el documento definitivo, los servicios municipales deben revisarlo y, si todo está correcto, elevarlo a la Junta de Gobierno. Después llegará la fase de licitación, en la que la Autoridad Portuaria tendrá un papel clave.

El propio Ayuntamiento informó en febrero de que trabajaba con el Puerto de València para cerrar el convenio de colaboración que permitirá licitar el parque. Catalá señaló entonces que la intención era remitir el proyecto antes del verano a la Autoridad Portuaria para que pudiera licitarlo durante el año.

Así que la cuenta atrás ha empezado, pero conviene no confundirla con una inauguración inmediata. El Parque de Desembocadura ya tiene diseño, presupuesto previsto y una idea clara de ciudad. Ahora falta que los trámites y las obras conviertan el plano en un lugar real donde pasear, respirar y mirar al mar.

La nota oficial sobre el convenio para la licitación del Parque de Desembocadura ha sido publicada por el Ayuntamiento de València.

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ECOticias.com El periódico verde

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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