Francia planea imponer una tasa temporal sobre las emisiones de dióxido de carbono de las empresas

El Gobierno francés recibió un golpe cuando a finales del pasado año el Tribunal Constitucional francés rechazó su versión original de la tasa de carbono, argumentando que ésta eximía a muchas grandes empresas y contravenía el espíritu de igualdad del sistema fiscal francés.

   Borloo, quien explicó este miércoles las grandes líneas de la nueva propuesta en el Consejo de Ministros, dijo a la prensa que el plan adoptado consistiría en gravar a las empresas de manera temporal, en un intento de evitar que paguen dos veces o perjudicar su posición en el mercado.

   El Gobierno anunció también en un comunicado que introducirá medidas para proteger la competitividad de determinados sectores y que consultará tanto a empresas como a grupos medioambientales sobre la aplicación del impuesto antes de su introducción.

   La decisión del Constitucional supuso un varapalo para el presidente francés, Nicolas Sarkozy, quien ha presentado el nuevo impuesto como un arma en la lucha contra el cambio climático.

   Igualmente, golpeó a las arcas del Estado, ya que según los cálculos del Ministerio de Economía se traduciría en la pérdida de 1.500 millones de euros en ingresos fiscales en 2010, lo que aumentó la presión sobre Borloo para presentar una nueva versión rápidamente.

   En las próximas semanas previsiblemente se presentará un proyecto de ley ante el Parlamento, al término de la ronda de consultas. El Gobierno ha dicho que quiere finalizar la revisión de la ley para que ésta entre en vigor el 1 de julio.

   «El principio es incluir a esas empresas en un sistema de recompensas y sanciones», apuntó el portavoz gubernamental Luc Chatel. «La recompensa podría ser una compensación a través de créditos fiscales», añadió.

   Los permisos de emisiones de carbono para fábricas y centrales eléctricas son gratis actualmente. No obstante, bajo el mercado de emisiones de carbono de la UE, las centrales eléctricas pagarán por todos los permisos de carbono desde 2013 y las fábricas por algunos de ellos.

   Francia es la primera de las grandes economías que está intentando introducir una tasa de carbono, pero el Constitucional dijo que el 93% de las emisiones industriales de dióxido de carbono estarían exentas bajo la primera versión de la ley.

   La tasa propuesta sobre el uso del petróleo, el gas y el carbón asciende a 17 euros por tonelada de emisiones de dióxido de carbono, y se cree que ésta permanecerá inalterable con la nueva ley.

ECOticias.com – ep

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- publicidad -

Otras noticias de interés