100 medidas para que Cataluña se adapte al cambio climático

El secretario de Medio Ambiente y Sostenibilidad presenta el documento base de la Estrategia catalana de adaptación al cambio climático. El documento plantea diferentes medidas para llevar a cabo hasta el 2020 a los 11 sectores más frágiles, con el objetivo de que Cataluña se convierta en menos vulnerable a los impactos del calentamiento global. La estrategia propone medidas de fiscalidad para estimular los sectores a realizar acciones que favorezcan la adaptación al cambio climático. También propone incorporar sistemas de alerta y comunicación relacionados con los impactos del cambio climático dentro de los planes de protección civil de la Generalitat, como el plan de incendios forestales o el de inundaciones.
 
El secretario de Medio Ambiente y Sostenibilidad, Josep Enric Llebot, ha presentado esta mañana el documento base de la Estrategia catalana de adaptación al cambio climático (ESCACC), que a partir de hoy se someterá a un proceso de participación pública. El documento, que está previsto que se apruebe a final de año, hace un diagnóstico exhaustivo de cómo afectará el cambio climático en los sectores más frágiles del territorio y propone más de 100 medidas para convertirse en menos vulnerable a sus impactos.
 
De hecho, Cataluña ya ha constatado la variabilidad climática: el incremento de temperatura ha sido de unos 0,15 º C de media por década, a lo largo de buena parte del siglo pasado, y de forma más acusada en verano y por a las temperaturas máximas diarias. El reflejo de estos cambios en la temperatura del agua del mar ha sido de 0,35 º C por década según grabación en l’Estartit desde 1974. Los cambios sobre las precipitaciones, son más difíciles de establecer de forma clara debido a nuestro ámbito mediterráneo, de gran variabilidad pluviométrica estacional e interanual, además de su característica distribución espacial irregular. Sin embargo, y de acuerdo con los conocimientos actuales, el cambio climático acentuará esta variabilidad.
 
Por ello, la estrategia, elaborada por la Oficina Catalana del Cambio Climático, propone una serie de medidas de adaptación de acuerdo con el grado de vulnerabilidad de los sectores estudiados y de acuerdo también con las actuaciones que en materia de adaptación están llevando a cabo otras naciones y estados del mundo traducidas a las especificidades del territorio catalán.
 
El diagnóstico efectuado sobre los efectos del cambio climático en Cataluña concluye que los territorios más vulnerables son los Pirineos y el Delta de l’Ebre. El primero se verá afectado por los aumentos de temperatura superiores a la media del país y que pueden ser superiores a los 3 º C en un horizonte temporal de finales de siglo, aunque los efectos serán ya evidentes en plazos de tiempo más próximos (2.020-2.050) . En cuanto al Delta, la afectación se notará los cambios en el nivel del mar.
 
Para elaborar el ESCACC han analizado los 11 sectores y sistemas considerados más vulnerables: agua, agricultura y ganadería, biodiversidad, bosques (gestión forestal), industria y servicios, movilidad e infraestructuras de transporte, pesca, salud, sector energético, turismo y urbanismo y vivienda. Las medidas propuestas varían en función de cada caso (ver anexo).
 
 
Fiscalidad
 
El ESCACC plantea medidas de fiscalidad para estimular los sectores a realizar acciones que favorezcan la adaptación al cambio climático. La misma UE propone a España la necesita de avanzar hacia una nueva fiscalidad que, sin implicar un incremento en su presión, sea incentivadora de cambios de comportamiento hacia actitudes que reduzcan los impactos ambientales y donde se podría incluir también la adaptación al cambio climático.
 
En estos momentos, Cataluña sólo dispone de dos instrumentos impositivos de fiscalidad ecológica: el canon del agua y el canon sobre depósito de residuos urbanos. La utilización de una nueva fiscalidad ambiental podría incluir la figura del pago por servicios ambientales en sectores diversos como el forestal, el agroganadero o el del agua, o bien la implantación de impuestos, por ejemplo, sobre la contaminación atmosférica, la producción termonuclear de energía eléctrica, el almacenamiento de residuos radiactivos o las pernoctaciones turísticas.
 
En todos los casos, estos ingresos, junto con los provenientes de los actores y entidades representativas de los diversos sectores y sistemas, deberían proporcionar los recursos públicos necesarios para alcanzar la financiación adecuada que permitiera la ejecución de las medidas de adaptación, que en definitiva revertirían en muchos casos en una mejor solidez (menor vulnerabilidad) de los mismos sectores económicos. Sin olvidar, obviamente, los fondos económicos provenientes de la subasta de derechos de emisión que corresponden a Cataluña, que están evaluados en más de 110m € / año en 2012 y que Cataluña ha reclamando en varias ocasiones.
 
 
Sistemas de alerta y comunicación de riesgo
 
Por otra parte, el ESCACC también tiene en cuenta los riesgos sobre las personas ya que la gran mayoría de estudios relacionados con el cambio climático apuntan hacia la intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos: incremento de frecuencia y de intensidades de períodos de sequías , inundaciones, vientos y olas de calor.
 
Por ello, la estrategia considera que los actuales planes de emergencias de Protección Civil (INFOCAT por incendios; INUNCAT por inundaciones; NEUCAT por nevadas; ALLAUCAT por riesgo de aludes, y también el POCOS que prevé los efectos de las olas de calor sobre la salud) son el marco idóneo para incorporar los fenómenos meteorológicos extremos causados ​​por el cambio climático. En este sentido, los diversos planes deberían incluir una lista de medidas prácticas asumibles por los diversos actores implicados y, sobre todo, de acuerdo con la realidad territorial y local donde se espere el fenómeno extremo.
 
 
Los otros países y regiones
 
Para elaborar el ESCACC, la Oficina Catalana del Cambio Climático ha recopilado también las experiencias de otros países y regiones, algunos de los cuales ya han redactado y aprobado normativa jurídica específica para las políticas de cambio climático. En cuanto al tratamiento de la adaptación al cambio climático, las diversas normativas recogen estrategias diferentes: Québec focaliza la normativa de adaptación a la gestión y protección de los recursos hídricos; Suecia determina la vulnerabilidad de la sociedad sueca a los impactos; Escocia establece la presentación y aprobación en el Parlamento de un Programa de Adaptación al cambio climático, así como una estrategia de usos del suelo, y el Distrito Federal de México regula los objetivos, el presupuesto, los escenarios de vulnerabilidad, las actuaciones prioritarias y la participación social para hacer posible la adaptación, por poner unos ejemplos.
 
En el caso de Cataluña, el consejero Recoder anunció recientemente, y el Gobierno dio luz verde la semana pasada, la tramitación esta legislatura de la Ley catalana del Cambio Climático, la cual deberá incorporar las medidas que plantee la Estrategia .
 
Pueden consultar el documento íntegro del ESCACC a: 
 
Plan de mitigación, la otra cara de la moneda
 
El ESCACC es un documento complementario al Plan de mitigación del cambio climático, que ya se elaboró ​​para el período 2088-2.012. El cambio climático es un fenómeno irreversible al que hay que hacerle frente tanto desde la vertiente de la mitigación, a través de las políticas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, como de la adaptación. Tan importante es intentar reducir el avance del fenómeno, como trabajar para adaptarnos a una nueva realidad.

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