El código ecológico y ambiental de China podría convertirse en la mayor reforma legal ambiental del país en décadas. Pekín ha iniciado el proceso legislativo para crear una macroley que reúna toda su normativa ecológica, desde el control de la contaminación hasta la transición energética y el desarrollo bajo en carbono.
El borrador, presentado ante la Asamblea Nacional Popular en Pekín, busca ordenar un sistema jurídico extremadamente fragmentado que actualmente incluye más de 30 leyes y más de 100 reglamentos administrativos relacionados con el medio ambiente.
El código ecológico y ambiental de China refuerza la regulación climática del mayor emisor del planeta
El código ecológico y ambiental de China unificará más de un centenar de normas ambientales y reforzará el marco jurídico del mayor emisor de CO₂ mientras acelera su transición energética.
En China se ha presentado un proyecto de código ambiental para su revisión legislativa como parte de los esfuerzos para fortalecer la gobernanza ambiental. La propuesta refleja la necesidad de un marco legal más sólido que apoye la transición verde que está llevando a cabo el gigante asiático.
El documento contiene más de mil artículos, que están agrupados en varias secciones. Los mismos abarcan el control de la contaminación, la protección ecológica y el desarrollo con bajas emisiones de carbono. La iniciativa busca unificar numerosas leyes y regulaciones ambientales existentes.
China, el mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo, prepara la creación de un código ambiental que aúne su extensa normativa y aborde desde contaminación a transición energética, en un intento de reforzar su marco jurídico en este ámbito, mientras avanza hacia sus objetivos de reducción de emisiones.
Una macroley para ordenar el complejo sistema legal ambiental
El borrador del ‘Código Ecológico y Ambiental’ que busca crear China se presentó este jueves para deliberación ante la Asamblea Nacional Popular (ANP, Legislativo), que celebró su inauguración ese mismo día en Pekín, informó el medio oficialista Global Times.
Durante una rueda de prensa celebrada el miércoles, Lou Qinjian, portavoz de la ANP, afirmó que «con la entrada de China en una etapa de desarrollo económico y social caracterizada por la transición verde, existe una necesidad crucial de contar con un marco jurídico más riguroso para proteger el medioambiente».
El desarrollo verde y bajo en carbono adquiere rango jurídico
Este texto, que consta de 1.242 artículos, se divide en cinco capítulos que abarcan ámbitos como el control de la contaminación, la protección ecológica o el desarrollo verde y bajo en carbono.
Según el analista Changhao Wei, del portal especializado NPC Observer, China cuenta con más de 30 leyes y 100 reglamentos administrativos en este ámbito. Este código, además de agregar las numerosas normas y estándares existentes, aportando coherencia, también las reformulará para resolver inconsistencias y cubrir vacíos legales.
Entre las previsiones de Wei, se espera que la normativa incluya leyes que aborden las distintas formas de contaminación, así como normas que protejan a animales salvajes e islas costeras y aborden problemas como la desertificación. También se integrarán leyes sobre eficiencia energética, energías renovables, producción más limpia y economía circular.
«En ausencia de una ley específica sobre cambio climático, el código eleva el desarrollo verde y bajo en carbono a un estatus jurídico formal y fija sus principios fundamentales», destacó al Global Times Qin Tianbao, profesor de Derecho de la Universidad de Wuhan que participó en la redacción del proyecto.
China fija nuevos objetivos climáticos hasta 2030 y 2060
El proyecto llega en un momento de compromiso medioambiental por parte del gigante asiático, en el que este mismo jueves se presentó el informe de trabajo del Gobierno con el objetivo de reducir en un 17 % las emisiones de dióxido de carbono por unidad de PIB durante el periodo 2026-2030.
La organización medioambiental internacional, Greenpeace, estimó que este objetivo «pone fin a una larga tradición de establecer metas de intensidad energética» y sitúa las implicaciones de los planes climáticos en las emisiones de carbono en el centro, y no en el consumo de energía.
Sin embargo, la ONG apuntó que, a medida que la economía china continúa creciendo y la eficiencia energética se estanca, la rapidez con la que se reduzca la intensidad de carbono dependerá en gran medida de la cantidad de energía renovable que pueda suministrarse.
Pese a colocarse como el mayor emisor de gases de efecto invernadero en el mundo, en los últimos años, China ha intensificado sus esfuerzos para alcanzar sus dos objetivos climáticos: alcanzar el pico de sus emisiones de CO₂ antes de 2030 y la neutralidad de carbono antes de 2060.
El reto de reducir emisiones mientras la economía sigue creciendo
También se comprometió, en sus nuevos planes climáticos para 2035, a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 7 % y un 10 % respecto al nivel máximo alcanzado y a que el consumo de energía no fósil en China represente más del 30 % del consumo total de energía.
Se espera que el nuevo marco aborde los temas más importantes referidos al medio ambiente, como es el caso de la protección de la vida silvestre, los ecosistemas costeros y la lucha contra la desertificación. También podría incorporar normas sobre eficiencia energética, energías renovables, producción más limpia y políticas de economía circular.
La propuesta se presenta junto con los nuevos objetivos climáticos que buscan reducir las emisiones de carbono por producto económico durante la próxima década. Los expertos destacan los avances, pero enfatizan que el crecimiento de las energías renovables será crucial para el futuro del país. Seguir leyendo en CO2



















