La comunidad sanitaria pide a la UE que mantenga prohibición de vender coches de gasolina y diésel a partir del 2035

Publicado el: 8 de septiembre de 2025 a las 15:04
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comunidad sanitaria pide UE mantenga prohibición vender coches gasolina diésel a partir 2035

El transporte por carretera es uno de los principales responsables de la contaminación del aire en Europa, especialmente en entornos urbanos. Los vehículos de combustión emiten dióxido de nitrógeno (NO₂) y partículas finas (PM2.5), contaminantes directamente relacionados con enfermedades respiratorias, cardiovasculares y con un mayor riesgo de cáncer de pulmón.

Por eso, la comunidad sanitaria europea ha alzado la voz para pedir a la Unión Europea que mantenga la prohibición de vender coches nuevos de gasolina y diésel a partir de 2035, una medida clave en la lucha contra el cambio climático y la contaminación atmosférica.



Despedirnos de la gasolina y el diésel a partir de 2035

Un grupo de médicos y profesionales de la salud de toda Europa ha remitido este lunes una carta al comisario europeo de Clima, Cero Emisiones Netas y Crecimiento Limpio, Wopke Hoekstra, para reclamar que la Comisión Europea mantenga firme su compromiso de prohibir la venta de nuevos coches y furgonetas de gasolina y diésel a partir de 2035.

En la misiva, firmada por más de una veintena de especialistas y responsables de organizaciones médicas, los sanitarios alertan de que la contaminación del aire derivada de los motores de combustión «supone una amenaza constante para la salud humana» y provoca cada año más de 300.000 muertes prematuras en la Unión Europea.



Los profesionales, entre los que figuran epidemiólogos, pediatras, neumólogos y responsables de asociaciones sanitarias de varios Estados miembros, subrayan que la polución está directamente vinculada a patologías como cardiopatías, ictus, cáncer de pulmón, asma, demencia, complicaciones en el embarazo o problemas de desarrollo infantil.

El documento recuerda que el transporte por carretera es una de las principales fuentes de dióxido de nitrógeno (NO2) y partículas finas (PM2.5), contaminantes sin umbral seguro de exposición y asociados a mayores tasas de mortalidad por enfermedades respiratorias.

«Un aire más limpio significa menos ingresos hospitalarios, niños más sanos y vidas más largas y activas para todos los europeos», afirman los firmantes, que insisten en que debilitar o retrasar el objetivo de 2035 «pondría vidas en riesgo, prolongaría la dependencia de Europa de los combustibles fósiles y socavaría el derecho colectivo a un aire limpio».

Con esto, estos profesionales de la salud subrayan que dar marcha atrás en este compromiso supondría un retroceso en la protección de la salud ciudadana y en el cumplimiento de los objetivos climáticos. Además, señalan que mantener la prohibición es coherente con los compromisos climáticos europeos de alcanzar la neutralidad en carbono en 2050. EFE / ECOticias.com