Los indígenas están indignados porque a pesar de que el pueblo eligió libremente y votó que se cerrasen los pozos de petróleo del Bloque 43-ITT, situados en Yasuní, en la Amazonia ecuatoriana, aún no se ha hecho nada más que crear un comité.
El desmantelamiento de estos pozos debería haber comenzado hace ya 2 años, cuando el mandato popular lo indicó, pero en realidad no se ha hecho nada y aparentemente se necesitarían 5 años para que deje de funcionar el primero, cuando los que se tiene que eliminar son 247.
Yasuní, petróleo, indígenas y mandato popular
Indígenas waorani y organizaciones defensoras del medio ambiente de Ecuador llegaron recientemente ante la Corte Constitucional, en Quito, para denunciar que el Gobierno ha incumplido con el cierre de los pozos petroleros en el Parque Nacional Yasuní, en la Amazonía del país andino. «No venimos acá para rogar ni a mendigar», dijo en una rueda de prensa el presidente de la Nacionalidad Waorani del Ecuador (Nawe), Juan Bay.
Los activistas exigieron que el alto tribunal obligue al el Gobierno cumpla con el mandato popular manifestado en un plebiscito celebrado hace dos años, el 20 de agosto de 2023, donde se decidió, con un 58,95 % de votos, dejar bajo tierra el petróleo del Bloque 43-ITT del citado parque.
En mayo de 2024, el presidente Daniel Noboa creó un comité para avanzar hacia el desmantelamiento del Bloque 43-ITT y en agosto anunció el cierre del primero de los 247 pozos de petróleo, un proceso que planea finalizar en un plazo de cinco años.
Sin embargo, las organizaciones indígenas denuncian que ese plan está estancado y señalan que las autoridades presuntamente no tienen «ningún interés» en cumplir con lo señalado en la consulta, pues aseguran que solo diez de los 247 pozos han sido cerrados.
«Llevamos más de diez años en esta lucha y vemos con preocupación que no existen garantías reales para nuestro territorio», indicó Nemo Guiquita, dirigente de relaciones internacionales de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), la organización social más grande del país.
En el interior del Yasuní, donde hay otras explotaciones petroleras como los bloques 16 y 31, se han encontrado más de 2.000 especies de árboles y arbustos, 204 de mamíferos, 610 de aves, 121 de reptiles, 150 de anfibios y más de 250 de peces, además de ser el hogar de pueblos indígenas en aislamiento voluntario.
Las organizaciones indígenas quieren que se comience a cerrar los pozos de una vez por todas, puesto que no solo se está faltando a un mandato popular que eligió que el petróleo de Yasuní se quedase bajo tierra, sino que hay miles de especies en peligro por causa de las explotaciones petrolíferas. EFE / ECOticias.com













