El jaguar en peligro de extinción vuelve a situarse en el centro de la agenda ambiental de México. Tras el anuncio de nuevas estrategias de protección en el sureste del país.
La Semarnat apuesta por conservar los ecosistemas clave, reforzar la vigilancia y promover la coexistencia entre comunidades humanas y este felino emblemático. Cuya supervivencia sigue amenazada por la deforestación y los grandes proyectos de desarrollo.
Jaguar en peligro de extinción: nuevas estrategias en México
Semarnat impulsa nuevas medidas para proteger al jaguar en peligro de extinción en el sureste de México.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México ha presidido una reunión del Grupo de Conservación del Jaguar en Yucatán. Allí es donde se concentra gran parte de la población de jaguares del país. La sesión formó parte de estrategias de protección más amplias.
Durante la reunión, un grupo de funcionarios ambientales, investigadores y organizaciones civiles revisaron la situación actual de la especie. El objetivo fue actualizar y fortalecer las medidas de protección existentes en respuesta a las amenazas actuales.
El sureste mexicano, clave para su supervivencia
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) de México informó este sábado que impulsará “una serie de estrategias” en el sureste del país para la protección del felino más grande de América, el jaguar, que sigue catalogado como una especie en peligro de extinción.
En un comunicado, la dependencia informó que las medidas están enfocadas en “la conservación de los ecosistemas en las regiones donde habita. Además de la aplicación de resultados de investigaciones científicas. Y la promoción de una concientización sobre la coexistencia entre humano-felino”.
Como parte de estas estrategias, la Semarnat detalló que presidió, a través de su Oficina de Representación Estatal (ORE), la Reunión del Grupo de Conservación del Jaguar en el estado mexicano de Yucatán, donde se concentra gran parte de la población del jaguar en peligro de extinción.
A partir de esta reunión, celebrada el 6 de febrero, las autoridades ambientales, especialistas y organizaciones civiles “analizaron el escenario actual en el que se desarrolla el felino con la finalidad de actualizar los procedimientos implementados para su defensa”.
La Semarnat precisó que en este encuentro se abordaron “soluciones y propuestas clave”, como el cuidado de las selvas y bosques donde la especie se mantiene, el mejoramiento de los procesos de inspección y videovigilancia, así como la evaluación de su censo poblacional.
Vigilancia, ciencia y participación social
También se promovió la erradicación de la cacería furtiva y el comercio ilegal, el fortalecimiento de la colaboración interinstitucional y el incremento de la participación de la sociedad para su preservación.
De acuerdo con la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar, la situación del felino mejoró en 2025, ya que, según los resultados de su tercer censo nacional, hay 5.326 ejemplares en suelo mexicano, una cifra que representa un incremento del 10 % de la población en los últimos años.
Sin embargo, proyectos encabezados por el Gobierno de México, como el Tren Maya, llegaron a clasificar a esta especie como “fauna nociva”, devastando su hábitat en el sureste del país. A este problema de la deforestación se suma el avance de la agricultura industrial. Junto con la caza ilegal y el desarrollo inmobiliario en zonas protegidas.
Deforestación y megaproyectos mantienen al jaguar en peligro de extinción
El jaguar fue una de las primeras especies incluidas en el Apéndice 1 de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) en 1973 y ahora es símbolo de una responsabilidad compartida para conservar el patrimonio natural y cultural del continente americano.
Las discusiones se centraron en la preservación de bosques y selvas. Además de la mejora de los sistemas de inspección y videovigilancia. Y la reevaluación de los métodos que se emplean para realizar el censo poblacional. Las autoridades también promovieron medidas más enérgicas contra la caza furtiva y el comercio ilegal. Junto con una mayor coordinación institucional y la participación ciudadana.
Según la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar, la población de México alcanzó los 5,326 ejemplares en 2025, un aumento del 10 %. Sin embargo, la pérdida de hábitat, la agricultura industrial y la caza ilegal continúan poniendo en peligro a la especie. La misma está incluida en el Apéndice I de la CITES desde 1973. Seguir leyendo en ECO AMÉRICA

















