El Día Mundial de la Conservación del Jaguar se celebra anualmente el 29 de noviembre y resalta la urgencia de su conservación. Esta fecha busca concienciar al público sobre las crecientes amenazas que enfrenta esta magnífica especie, ya que es el felino más grande y hermoso de América.
Adorado como un dios por los aztecas, incas y mayas, la deforestación y el avance del hormigón lo han puesto al borde de la extinción en muchas regiones. Además, el comercio ilegal de sus partes está creciendo y las mafias del tráfico de especies lo han convertido en una víctima alternativa al tigre.
El jaguar pierde territorio a un ritmo crítico en toda América
Los últimos jaguares que sobreviven al acoso de los cazadores furtivos, apenas tienen espacios naturales y ya han desaparecido de la mitad de su territorio histórico. Casi extintos en El Salvador, Uruguay y Estados Unidos, los últimos 64000 jaguares se refugian en 18 países de Centroamérica y el sur, desde México hasta Argentina, el 90% de ellos en la Amazonia.
Entre las 36 especies de esta familia de carnívoros, el jaguar es el tercer felino en cuanto a tamaño. También es el más grande de América, el único continente donde habita. Anteriormente, se podían encontrar ejemplares de jaguar o yaguareté (Panthera onca) desde el suroeste de Estados Unidos hasta el centro de Argentina.
Su área de distribución actual se extiende desde Centroamérica hasta el norte de Argentina en Sudamérica. Su hábitat preferido es la selva húmeda de la Amazonía y el Pantanal, donde permanece en las zonas más boscosas, cerca de lagos, ríos y humedales, evitando ser visto en áreas abiertas.
¿Por qué el jaguar es clave para mantener los ecosistemas sanos?
Gracias a la enorme potencia de su mandíbula, es capaz de romper el cráneo de un caimán o cocodrilo y partir el caparazón de tortugas, por lo que posee una dieta variada compuesta por más de 80 especies, como tapires, aves, ciervos y monos. Ágil en tierra y un gran trepador de árboles, también es un excelente nadador que se mueve en el agua con sigilo y discreción.
El jaguar es lo que se llama una “especie paraguas” porque, al ocupar gran parte del territorio, cuando se promueven acciones para su protección, termina salvando a otras innumerables especies diferentes, tanto de fauna como de flora.
Al ser carnívoro y no tener depredadores naturales, el jaguar desempeña un papel importante en la regulación de las poblaciones de sus presas, ya que al cazarlas mantiene el equilibrio de la cadena alimentaria, permitiendo el desarrollo de plantas jóvenes y otros animales y asegurando la preservación del hábitat. Su desaparición afectaría a todo su ecosistema.
Las amenazas que empujan al jaguar hacia su extinción silenciosa
Su población está disminuyendo peligrosamente debido a la constante destrucción de su hábitat, la fragmentación de su área de distribución y los incendios provocados por el ser humano, principalmente en beneficio del desarrollo agrícola y ganadero.
Si bien la caza está completamente prohibida, el jaguar tiene sus territorios tan limitados, que, espoleado por el hambre no duda en atacar al ganado de las haciendas del Pantanal, lo que lleva a los dueños a perseguirlo y matarlo. A esto se suma la caza furtiva e ilegal para el tráfico de crías de esta especie, además de que sus colmillos se utilizan como amuletos y su piel es muy apreciada.
Día Mundial de la Conservación del Jaguar 2025: En peligro
Si bien el jaguar está clasificado globalmente como una especie Casi Amenazada según la Lista Roja de la UICN, a nivel regional la situación es muy diferente, ya que existen muchos lugares donde se considera vulnerable o en peligro de extinción e incluso hay lugares donde ha desaparecido, por lo que las amenazas que se ciernen sobre la especie son muy reales.
Esta categorización de su estado de Casi Amenazado se basa principalmente en la de la población que habita en la Amazonía, que es la más grande de todas y la que se encuentra en mejor situación, lo que no implica que esté a salvo, ni mucho menos, ya que las poblaciones de jaguares en América son más de 30 y todas están amenazadas, unas más que otras.
Durante el último siglo, el jaguar ha perdido casi el 40% de su hábitat, lo que hace imperativo actuar con rapidez para salvar a esta especie. Además de ser blanco del tráfico de fauna silvestre, la creciente destrucción del hábitat y el estado crítico de los corredores migratorios son probablemente las mayores amenazas para este increíble felino. Seguir leyendo en ECOticias.com














