Plan Clima Brasil: Lula promete frenar la deforestación mientras suben las emisiones

Publicado el: 9 de febrero de 2026 a las 11:37
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Plan Clima Brasil enfoca la reducción de emisiones en la protección de la Amazonía

El Plan Clima Brasil presentado por el Gobierno de Lula da Silva busca recortar hasta un 67 % de las emisiones contaminantes para 2035. Colocando el foco en la lucha contra la deforestación. Y en la protección de territorios indígenas como eje central de la estrategia climática nacional.

Sin embargo, el Plan Clima Brasil también reconoce un aumento previsto de emisiones en los sectores energético y agropecuario. Una contradicción que ya ha generado críticas de organizaciones ecologistas por la falta de un calendario claro para abandonar los combustibles fósiles.



Plan Clima Brasil: el bosque como escudo climático y las contradicciones energéticas

El Plan Clima Brasil marca el rumbo climático del país hasta 2035 con una estrategia ambiciosa contra la deforestación. Pero deja abiertas grietas preocupantes al permitir un aumento de emisiones en sectores clave como la energía y la agroindustria.

Las medidas incluyen la prohibición de la tala de vegetación nativa en terrenos públicos hasta 2030. Además de la demarcación de 4,5 millones de hectáreas de territorios indígenas. Y la creación de más de 4 millones de hectáreas de áreas de conservación para 2027.

El plan proyecta eliminar las emisiones derivadas de la deforestación en los bosques públicos para 2030, en comparación con los niveles de 2022. Se espera que las emisiones agrícolas se mantengan estables o disminuyan ligeramente en los próximos años.



Deforestación cero en tierras públicas y expansión de áreas protegidas

El Gobierno de Brasil presentó este jueves un plan para lograr su meta de reducción de emisiones contaminantes que pone el foco en el combate a la deforestación. Mientras prevé un aumento de la polución procedente de los sectores energético y agropecuario hasta 2035.

El llamado Plan Clima es considerado una “guía de implementación” de la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC, por sus siglas en inglés) presentada previamente por el Ejecutivo. Que busca reducir las emisiones entre un 59 % y un 67 % para 2035 respecto a 2005.

Para alcanzar ese objetivo, la estrategia del Gobierno del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, pasa por un conjunto amplio de acciones a ser implementadas por varios ministerios.

Entre las medidas, destaca la eliminación hasta 2030 de la tala de vegetación nativa en tierras públicas. Así como la delimitación de 4,5 millones de hectáreas de tierras indígenas. Y la creación de 4,3 millones de hectáreas de unidades de conservación hasta 2027.

Agricultura bajo presión por su peso real en la crisis climática

El Plan Clima Brasil estima que estas acciones eliminarán por completo las emisiones procedentes de la deforestación en áreas públicas de bosque en 2030 respecto a 2022.

Por otro lado, la estrategia prevé que el sector agropecuario, la principal fuente de emanaciones contaminantes en Brasil junto a la deforestación, mantenga su nivel actual de emisiones. O como máximo, registre una leve reducción en los próximos años.

De aquí a 2030, estima un aumento del 1 % en las emisiones respecto a 2022. Mientras que para 2035 proyecta una horquilla que va de una reducción del 7 % a una subida del 2 %.

Energía, biocombustibles y el fantasma de los combustibles fósiles

Con todo, entre las acciones propuestas para el sector, el Gobierno plantea ampliar el tratamiento de desechos animales, aumentar el número de cabezas de ganado sacrificadas antes de cumplir 36 meses y elevar el uso de productos orgánicos en los cultivos. En cuanto al sector energético, se estima que sus emisiones aumentarán en un 33 % hasta 2030 respecto a 2022 y que en 2035 estas subirán entre un 1 % y un 44 %.

El Plan Clima apunta que este aumento se debe a una esperada expansión de la producción de combustibles, tanto fósiles como biocombustibles, para atender la demanda generada por el crecimiento económico. Entre las acciones en este rubro contenidas en la estrategia, figura una matriz eléctrica que sea entre un 83 % y un 86 % renovable, así como un aumento de la producción de biocombustibles.

Plan Clima Brasil: críticas ecologistas y el dilema del modelo de desarrollo brasileño

Greenpeace celebró en un comunicado que el Plan Clima aborde de forma “transversal” el combate al cambio climático. Pero criticó la ausencia de “medidas claras” para la eliminación gradual de los combustibles fósiles.

El Gobierno de Lula dijo que presentará en las próximas semanas un plan para dejar atrás los hidrocarburos, si bien continúa apoyando la exploración de nuevos yacimientos petroleros. En cuanto a la agricultura, la portavoz de la ONG Ana Clis Ferreira apuntó a un intento por parte del sector de “eximirse” de su responsabilidad.

 “El sector agropecuario es uno de los que más contribuye a la crisis climática. Sin embargo, está intentando minimizar la importancia de sus emisiones”, dijo Ferreira, en declaraciones citadas en un comunicado.

Para 2030, las emisiones agrícolas de Brasil podrían aumentar un 1 % con respecto a 2022. Mientras que para 2035 podrían oscilar entre una disminución del 7 % y un aumento del 2 %. Las acciones propuestas incluyen la ampliación del tratamiento de desechos animales. Junto con el aumento de los insumos orgánicos y el sacrificio del ganado antes de los 36 meses.

Se prevé que las emisiones del sector energético aumenten un 33 % para 2030 y hasta un 44 % para 2035. Esto estará impulsado por la expansión de la producción de combustibles. Los grupos ambientalistas aplaudieron el enfoque transversal de las medidas. Pero criticaron la falta de una eliminación específica y gradual de los combustibles fósiles. Seguir leyendo en ECO AMÉRICA

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