Las quemas prescritas en bosques pueden marcar la diferencia entre un ecosistema que colapsa tras un incendio y otro capaz de recuperarse con rapidez.
Una investigación de la Universidad de Vigo y el CIF de Lourizán demuestra que aplicar fuego de forma controlada y repetida protege la biodiversidad del suelo. Además, reduce la severidad de los incendios forestales y mantiene funciones clave del ecosistema que se pierden cuando el fuego actúa sin gestión previa.
Quemas prescritas en bosques mejoran la resiliencia del suelo
Un estudio científico confirma que las quemas prescritas en bosques aumentan la resiliencia del suelo tras los incendios.
Un estudio publicado en el periódico de la Universidad de Vigo ha profundizado en el tema de las quemas prescritas en bosques como elemento de prevención de incendios. Y ha obtenido concusiones que podrían ser de gran ayuda para un área tan castigada por estos eventos.
El equipo examinó los efectos combinados de las quemas prescritas y los incendios forestales sobre el suelo de un bosque de pino marítimo en Quiroga, Lugo. En las últimas décadas, esta zona ha sido pasto de las llamas en repetidas ocasiones.
El equipo examinó los efectos combinados de las quemas prescritas y los incendios forestales sobre el suelo de un bosque de pino marítimo en Quiroga, Lugo. La zona ha sufrido repetidos incendios forestales en las últimas décadas.
El suelo forestal, clave tras los incendios
Las quemas prescritas repetidas en el tiempo y de baja intensidad pueden desempeñar un papel fundamental en la resiliencia de los suelos forestales frente al fuego. Según un estudio de científicas de la Universidad de Vigo y del Centro de Investigación Forestal (CIF) de Lourizán.
Los hallazgos fueron publicados recientemente en un artículo en la revista Journal of Environmental Management. E inciden en la importancia de integrar las quemas prescritas en la gestión forestal como una estrategia eficaz para reducir la severidad de los fuegos. Además de para conservar la biodiversidad del suelo y mantener el funcionamiento de los ecosistemas forestales.
El estudio, del que informa este viernes el diario de la universidad viguesa, ha sido realizado por Raquel Juan Ovejero, investigadora posdoctoral en el Departamento de Ecología y Biología Animal de la Universidad de Vigo. En colaboración con las investigadoras Noela Carrera y Teresa Fontúrbel del CIF de Lourizán, perteneciente a la Xunta.
Las investigadoras analizaron los efectos combinados de las quemas prescritas. Consisten en aplicar fuego de forma planificada, controlada y bajo condiciones meteorológicas muy específicas.
Y de los incendios forestales sobre el suelo en un monte de pinos bravos en el ayuntamiento de Quiroga (Lugo). Esta es un área que ha sufrido incendios forestales de manera recurrente en las últimas décadas.
Así, evaluaron el impacto de un incendio ocurrido en 2021 en una zona que había sido sometida previamente a cinco quemas prescritas de baja intensidad entre 1984 y 2017. Para ello, se compararon parcelas sin fuego. Además de otras afectadas únicamente por el incendio forestal. Y unas terceras con historial de quemas prescritas previas seguidas del incendio.
Biodiversidad invisible bajo nuestros pies
El foco lo pusieron en las comunidades de mesofauna edáfica, formadas por pequeños invertebrados como ácaros y colémbolos. Estos resultan fundamentales para los procesos de descomposición de la materia orgánica y el ciclado de nutrientes.
También tuvieron en cuenta las distintas funciones del suelo (regulación hídrica, fertilidad, regulación climática y descomposición) y su multifuncionalidad.
Los resultados evidenciaron que los suelos con historial de quemas prescritas mantuvieron comunidades de mesofauna más diversas y funcionales tras el incendio. Que son muy similares a las observadas en los suelos no quemados. Y presentaron también una mayor multifuncionalidad del suelo.
Ciencia aplicada a la gestión forestal y a las quemas prescritas en bosques
Mientras tanto, las parcelas afectadas exclusivamente por el incendio forestal registraron los impactos más negativos. Principalmente en funciones relacionadas con la regulación climática y con la descomposición de la materia orgánica.
Los investigadores evaluaron el impacto de un incendio forestal en 2021 en terrenos previamente sometidos a cinco quemas prescritas de baja intensidad entre 1984 y 2017. Compararon parcelas no quemadas, áreas solo con incendios forestales y parcelas con quemas prescritas previas seguidas de incendios forestales.
El análisis se centró en las comunidades de mesofauna del suelo, incluyendo ácaros y colémbolos y en las funciones del suelo. Los suelos con historial de quemas prescritas mostraron mayor biodiversidad y multifuncionalidad. Mientras que las parcelas solo con incendios forestales sufrieron los daños más graves. Seguir leyendo en NATURALEZA



















