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La Amazonía colombiana pierde bosque por la expansión ganadera en parques protegidos

Un informe de Greenpeace Colombia revela un nuevo aumento de la deforestación en tres de los parques nacionales más valiosos del país y alerta de que la expansión de la ganadería continúa amenazando ecosistemas estratégicos.

La Amazonía colombiana pierde bosque por la expansión ganadera en parques protegidos

La Amazonía colombiana pierde bosque por la expansión ganadera. La selva enfrenta una amenaza letal dentro de sus principales reservas protegidas. Monitoreos satelitales confirman la pérdida incesante de miles de hectáreas arbóreas, impulsada directamente por el imparable avance de la ganadería ilegal.

Parques nacionales como Tinigua, Sierra de La Macarena y Chiribiquete sufren el impacto de miles de reses pastando en sus terrenos. La falta de control en áreas protegidas evidencia la fragilidad de las leyes frente a esta invasión ilegal.

Falta un registro público transparente que determine la procedencia exacta de la carne comercializada. Sin herramientas efectivas de trazabilidad, resulta imposible impedir que los productos nacidos de la deforestación ilegal lleguen tranquilamente a las mesas de los consumidores.

La nueva legislación sobre producción pecuaria sostenible representa una oportunidad crucial para revertir el daño. Fortalecer la vigilancia estatal y respaldar a los pequeños ganaderos en prácticas ecológicas salvará la biodiversidad de este irremplazable ecosistema.

La Amazonía colombiana pierde bosque por la expansión ganadera

La Amazonía colombiana vuelve a encender las alarmas ambientales. Un nuevo análisis basado en imágenes satelitales muestra que durante 2025 se perdieron 8.896 hectáreas de bosque dentro de tres de los parques nacionales más importantes del país, un deterioro que coincide con el avance de la frontera ganadera en zonas protegidas.

Los datos, presentados por Greenpeace Colombia, evidencian que la presión sobre estos espacios naturales no solo continúa, sino que mantiene una tendencia sostenida desde hace más de una década. La organización reclama medidas urgentes para evitar que la degradación siga afectando a uno de los ecosistemas con mayor biodiversidad del planeta.

La Amazonía colombiana pierde bosque por la expansión ganadera en áreas protegidas

El seguimiento realizado mediante tecnología satelital sitúa al Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena como el espacio con mayor pérdida forestal durante 2025, con 4.973 hectáreas deforestadas. Le siguen la Serranía de Chiribiquete, con 2.060 hectáreas, y el Parque Nacional Tinigua, con 1.863 hectáreas.

La suma de estos tres espacios protegidos alcanza ya 95.867 hectáreas deforestadas entre 2013 y 2025, una cifra que refleja la dificultad para frenar la destrucción incluso dentro de áreas que cuentan con la máxima protección ambiental en Colombia.

Para Greenpeace, esta evolución demuestra que los mecanismos actuales de vigilancia y conservación no han conseguido detener la transformación del territorio ni reducir la presión sobre los bosques amazónicos.

Tinigua concentra la mayor transformación del paisaje forestal

Entre los tres parques analizados, Tinigua, situado en el departamento de Meta, presenta el escenario más preocupante. Desde 2013 ha perdido 48.025 hectáreas de bosque, lo que representa aproximadamente el 23 % de toda su superficie.

La Sierra de La Macarena acumula 34.070 hectáreas deforestadas, equivalentes al 14,6 % de su extensión, mientras que Chiribiquete, declarado Patrimonio Mixto de la Humanidad por la Unesco, suma 13.772 hectáreas, alrededor del 15 % de su área.

La coordinadora de campañas de Greenpeace ColombiaLaura Caicedo, considera que estos datos representan un aviso urgente para reforzar la protección de unos territorios que poseen el mayor nivel de protección jurídica del país.

La expansión del ganado aparece como uno de los principales factores

Aunque las imágenes satelitales únicamente muestran la desaparición del bosque, Greenpeace vincula estos resultados con el crecimiento de la actividad ganadera documentado por distintas fuentes oficiales e independientes.

El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) registró durante 2024 la presencia de 9.392 bovinos dentro del parque Tinigua y 7.510 reses en la Sierra de La Macarena, una situación incompatible con el régimen de protección ambiental de estos espacios.

En el caso de Chiribiquete, la falta de registros oficiales dificulta cuantificar la presencia de ganado, aunque diversas investigaciones independientes apuntan también a actividades pecuarias dentro de este parque nacional.

La trazabilidad del ganado sigue siendo uno de los grandes retos

Uno de los principales problemas señalados por la organización es la ausencia de un sistema público de trazabilidad, que permita conocer el origen del ganado y verificar si procede de terrenos deforestados ilegalmente o de parques naturales protegidos.

Según Greenpeace, esta carencia impide seguir con precisión el recorrido de la carne dentro de la cadena comercial y dificulta adoptar medidas eficaces contra la deforestación asociada a la actividad ganadera.

La entidad reclama además una mayor coordinación entre administraciones públicas y un acceso transparente a la información ambiental para facilitar el control del sector.

Una nueva ley abre una oportunidad para frenar la deforestación

El informe coincide con la reciente aprobación de la Ley 2585 de 2026 sobre Ganadería Sostenible y Libre de Deforestación, una norma que podría convertirse en una herramienta clave si se desarrolla mediante una reglamentación efectiva.

Greenpeace Colombia pide que esta legislación incorpore mecanismos de trazabilidad pública, intercambio de datos entre organismos estatales y sistemas de vigilancia que permitan impedir que productos vinculados a la destrucción de la Amazonía lleguen al mercado.

La organización también apuesta por acompañar a los pequeños productores mediante asistencia técnica y una transición progresiva hacia modelos ganaderos compatibles con la conservación del bosque.

Greenpeace Colombia revela un nuevo aumento de la deforestación

El avance de la deforestación en TiniguaSierra de La Macarena y Chiribiquete demuestra que la protección legal, por sí sola, no basta para conservar algunos de los ecosistemas más valiosos de Sudamérica. La pérdida continuada de masa forestal refleja una presión persistente que amenaza la biodiversidad, el clima y los servicios ambientales que ofrece la Amazonía colombiana.

La entrada en vigor de nuevas herramientas legales representa una oportunidad para cambiar esta tendencia, aunque su éxito dependerá de la capacidad de las autoridades para mejorar la vigilancia, garantizar la trazabilidad del ganado y reforzar la protección efectiva de los parques nacionales.

La Amazonía colombiana pierde bosque por la expansión ganadera en 15 segundos

¿Por qué la Amazonía colombiana pierde bosque por la expansión ganadera?

Porque distintas investigaciones relacionan el aumento de la deforestación con el crecimiento de la actividad ganadera dentro y alrededor de parques naturales protegidos.

¿Qué parque nacional ha sufrido más deforestación en Colombia?

Según el informe de GreenpeaceTinigua es el parque que acumula la mayor pérdida de bosque desde 2013, con más de 48.000 hectáreas afectadas.

¿Cuántas hectáreas se deforestaron en 2025 en estos parques?

El monitoreo satelital registró la pérdida de 8.896 hectáreas repartidas entre Sierra de La MacarenaChiribiquete y Tinigua.

¿Qué propone la nueva ley de ganadería sostenible en Colombia?

La normativa busca reforzar la trazabilidad del ganado, mejorar el control de la cadena de producción y evitar que la carne vinculada con la deforestación llegue al mercado.

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