Las quemas controladas salvan a las secuoyas gigantes de los incendios. Aplicar fuego programado en los bosques incrementa notablemente las probabilidades de supervivencia de ejemplares milenarios frente a siniestros que podrían ser devastadores. Un proyecto impulsado por la NASA corrobora la efectividad de eliminar en invierno el material seco.
Los rastreos satelitales en reservas californianas demuestran que reducir el matorral mediante igniciones supervisadas salvaguardó miles de ejemplares. Estos colosos fueron los que sobrevivieron mejor a las virulentas olas de fuego que asolaron la región.
Las secuoyas no solo regulan los recursos hídricos locales, sino que fijan ingentes volúmenes de carbono en la atmósfera. Proteger estos ecosistemas únicos exige reducir la carga combustible y hacerlo de manera científica y estrictamente controlada.
Las evidencias técnicas respaldan la factibilidad de extender este manejo del monte a otras masas forestales del globo. Ante la proliferación de incendios de enormes magnitudes, anticiparse al desastre quemando sotobosque resulta indispensable para preservar hábitats irremplazables.
Las quemas controladas salvan a las secuoyas gigantes de los incendios
Las quemas controladas salvan a las secuoyas gigantes de los incendios al reducir de forma significativa el riesgo de muerte durante los grandes fuegos forestales. Así lo demuestra un estudio financiado por la NASA, que confirma que estos árboles monumentales tienen casi cuatro veces más probabilidades de sobrevivir cuando los bosques han sido gestionados previamente mediante quemas prescritas.
La investigación, publicada en la revista Nature Communications, aporta nuevas evidencias sobre la eficacia de esta herramienta de gestión forestal, especialmente en un contexto de incendios cada vez más intensos debido al cambio climático.
Las quemas controladas salvan a las secuoyas gigantes de los incendios extremos
Las quemas controladas consisten en incendios planificados y supervisados que eliminan maleza, ramas secas, madera muerta y otros combustibles vegetales antes de que puedan alimentar un gran incendio forestal.
Al reducir esa acumulación de material inflamable, disminuye la intensidad del fuego cuando se produce un incendio natural y aumentan las posibilidades de supervivencia de los árboles de mayor tamaño.
Según los investigadores, esta técnica resulta especialmente eficaz para proteger a las secuoyas gigantes, una especie adaptada históricamente a convivir con incendios de baja intensidad.
Un análisis de más de 26.000 secuoyas gigantes
El equipo científico estudió 26.403 secuoyas gigantes distribuidas en 19 arboledas situadas en los parques nacionales de Sequoia y Kings Canyon, en California.
El análisis se centró en las temporadas de incendios de 2020 y 2021, cuando ardieron aproximadamente 2,75 millones de hectáreas, el mayor registro conocido hasta la fecha en el estado.
Durante esos dos años desapareció cerca del 19 % de toda la población adulta de secuoyas gigantes, una pérdida sin precedentes para esta especie milenaria.
La tecnología confirma la eficacia de la gestión forestal
Los investigadores combinaron imágenes de muy alta resolución, mediciones mediante tecnología lidar y modelos informáticos para calcular la supervivencia de los árboles según el tipo de gestión aplicada en cada bosque.
Los resultados indican que las quemas controladas permitieron salvar alrededor de 1.800 secuoyas gigantes que probablemente habrían muerto durante los incendios extremos.
Además, el estudio demuestra el potencial de la teledetección como herramienta para evaluar estrategias de conservación en grandes masas forestales.
Un árbol esencial para el equilibrio del ecosistema
Las secuoyas gigantes (Sequoiadendron giganteum) solo crecen de forma natural en la vertiente occidental de la Sierra Nevada, en California.
Son algunos de los organismos más impresionantes del planeta, capaces de superar los 90 metros de altura, alcanzar más de 9 metros de diámetro y vivir durante más de 3.000 años.
Además de su extraordinario tamaño y longevidad, desempeñan un papel fundamental como sumideros de carbono, reguladores del ciclo del agua y refugio para numerosas especies de aves, insectos y pequeños mamíferos.
La prevención gana protagonismo frente a los megaincendios
El aumento de los incendios forestales de gran intensidad está obligando a replantear la gestión de muchos bosques en distintas regiones del mundo.
Los autores del estudio publicado en Nature Comunications consideran que las quemas controladas representan una de las herramientas más eficaces para reducir el riesgo de megaincendios y proteger especies especialmente vulnerables.
Los resultados obtenidos también podrían aplicarse a otros bosques maduros donde la acumulación de combustible vegetal incrementa el peligro de incendios catastróficos.
Gestión forestal preventiva financiada por la NASA
El estudio financiado por la NASA aporta una de las pruebas más sólidas hasta la fecha sobre los beneficios de las quemas controladas para la conservación de las secuoyas gigantes. La combinación de gestión forestal preventiva y nuevas tecnologías de observación confirma que reducir el combustible vegetal puede marcar la diferencia entre la supervivencia y la pérdida de estos árboles únicos.
En un escenario de incendios cada vez más frecuentes e intensos, la prevención se consolida como una herramienta esencial para proteger algunos de los ecosistemas forestales más valiosos del planeta.
Las quemas controladas salvan a las secuoyas gigantes de los incendios en 15 segundos
¿Por qué las quemas controladas salvan a las secuoyas gigantes de los incendios?
Las quemas controladas salvan a las secuoyas gigantes de los incendios porque eliminan parte del combustible vegetal acumulado y reducen la intensidad de los grandes fuegos forestales.
¿Cuántas secuoyas gigantes analizó el estudio?
Los investigadores estudiaron 26.403 secuoyas gigantes distribuidas en 19 arboledas de los parques nacionales de Sequoia y Kings Canyon.
¿Dónde crecen de forma natural las secuoyas gigantes?
Esta especie solo crece de manera natural en las laderas occidentales de la Sierra Nevada, en California (Estados Unidos).
¿Qué papel desempeñan las secuoyas gigantes en el medio ambiente?
Actúan como sumideros de carbono, ayudan a regular el agua y proporcionan refugio a numerosas especies de fauna, desempeñando un papel clave en el equilibrio del ecosistema forestal.



