Préstamo sostenible a Ternium podría aumentar la contaminación en México, según un análisis que cuestiona el uso de financiación verde para proyectos basados en gas fósil.
El crédito, respaldado por grandes bancos internacionales, podría agravar la crisis ambiental en el país y prolongar la dependencia de combustibles fósiles durante décadas.
Préstamo sostenible a Ternium podría aumentar la contaminación en México
Un informe internacional advierte que la financiación verde en el sector del acero sigue respaldando proyectos con altas emisiones
Expertos advierten que una nueva acería en el norte de México empeorará la ya crítica calidad del aire regional. El proyecto industrial amenaza con disparar la presencia de partículas nocivas en el ambiente.
La instalación planea quemar combustibles fósiles durante, al menos, medio siglo, ignorando los objetivos globales de descarbonización. Esta estrategia perpetúa la liberación de metano, un gas que calienta el planeta de forma acelerada.
Un préstamo de 1.250 millones etiqueta como sostenible un proyecto basado en gas fósil
El proyecto de Ternium ha recibido un préstamo de 1.250 millones de dólares etiquetado como sostenible, pese a estar basado en gas natural.
Siete grandes bancos internacionales han participado en la financiación, incluyendo entidades europeas y estadounidenses. El crédito se destinará a una planta siderúrgica en el norte de México con una vida operativa prevista hasta 2076.
Las ONG denuncian que este tipo de operaciones reflejan un uso cuestionable de las etiquetas verdes. El caso forma parte de una investigación sobre el financiamiento climático en la industria del acero.
La planta de Ternium podría agravar la crisis de contaminación en México
El informe advierte que la nueva instalación contribuiría a empeorar la calidad del aire en el norte del país, una de las zonas más afectadas por contaminación industrial.
Actualmente, estas regiones registran altos niveles de partículas finas asociados a graves impactos en la salud. Alrededor del 60 % de las emisiones provienen de la actividad industrial, lo que agrava el impacto ambiental.
La planta se ubicaría en un entorno ya saturado de emisiones contaminantes. Las organizaciones alertan del riesgo para la salud pública y el entorno.
El proyecto prolongará el uso de combustibles fósiles durante décadas
Aunque Ternium defiende que el gas es más limpio que el carbón, el análisis señala que seguirá generando emisiones significativas de CO2. Además, el gas implica emisiones de metano, un gas con un impacto climático hasta 80 veces superior al CO2 a corto plazo.
El proyecto consolidaría el uso de combustibles fósiles durante más de 50 años. Esto contradice los objetivos globales de descarbonización del sector industrial. Las ONG consideran que no representa una solución climática real.
Ternium figura entre los principales focos de contaminación industrial en México
El informe señala que la empresa ya es una de las principales emisoras de metales tóxicos como plomo, cadmio y arsénico en el país. Una de sus plantas actuales es la mayor emisora de plomo en el área donde opera, según los datos analizados.
Sus operaciones han contribuido históricamente a la contaminación del aire y del agua. El nuevo proyecto podría agravar esta situación ambiental. Las organizaciones advierten de impactos acumulativos sobre el ecosistema.
Los bancos financian proyectos fósiles bajo criterios sostenibles cuestionados
Las ONG denuncian que los bancos mantienen lagunas en sus políticas de financiación climática, especialmente en sectores como el acero.
Aunque existen restricciones para financiar gas en otros ámbitos, no se aplican de forma estricta en la industria pesada.
Además, no se consideran adecuadamente los impactos en la salud ni la contaminación local. Solo dos entidades respondieron a solicitudes de información sobre el proyecto. Esto refleja una falta de transparencia en la financiación sostenible.
Las ONG reclaman criterios más estrictos para una transición industrial real
Los expertos piden a las entidades financieras adoptar marcos de financiación más ambiciosos y coherentes con la transición energética.
Advierten que proyectos como este trasladan los costes ambientales a la población. La crítica principal es que se trata de una transición incompleta que mantiene la dependencia fósil. Las organizaciones reclaman una transformación real del sector siderúrgico.
El objetivo es avanzar hacia una industria verdaderamente descarbonizada.
La empresa responsable ya arrastra un historial negativo por verter metales pesados como plomo y arsénico. El impacto acumulativo de estas toxinas pone en riesgo la salud hídrica y ambiental de todos los habitantes de la región.
Organizaciones civiles critican a los bancos por financiar este proyecto bajo unas etiquetas de sostenibilidad muy dudosas. Exigen una transformación industrial auténtica que priorice el bienestar público sobre los intereses económicos de corto plazo.
Préstamo sostenible a Ternium podría aumentar la contaminación en México, evidenciando las contradicciones actuales en la financiación climática global y el uso de etiquetas verdes.
El caso refleja cómo la transición energética aún enfrenta desafíos estructurales, donde la inversión sostenible no siempre garantiza beneficios ambientales reales, especialmente en sectores industriales clave.










