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Solo 150 ejemplares de un pez traído desde Texas en 1905 bastaron para intentar controlar los mosquitos en Hawái: años después, esa misma solución acabó devorando también a libélulas y otras especies amenazadas

Solo 150 ejemplares de un pez traído desde Texas en 1905 bastaron para intentar controlar los mosquitos en Hawái: años después, esa misma solución acabó devorando también a libélulas y otras especies amenazadas

Hawái introdujo al pez mosquito, Gambusia affinis, en el año 1905 para controlar a los mosquitos. El método era obvio y sencillo, pero ese pequeño pez no se limitaba a comerse las larvas de mosquitos, y en sus arroyos, estanques y humedales empezó a comer otras presas.

El impacto se veía sobre todo en el caballito del diablo hawaianos, insectos parientes de las libélulas. El Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos, en mayo de 2026, comunicó que se estaba trabajando en un acuerdo para preparar un refugio en Lānaʻi sin depredadores y recuperar así una especie que había desaparecido de la isla.

Una solución que cambió los arroyos

Las ninfas de los caballitos del diablo pasan su fase juvenil bajo el agua. Estas larvas, conocidas con el nombre de náyades, evolucionaron en Hawaii con escasos peces depredadores, y muchas de estas larvas se alimentan en lugares expuestos, lo que las vuelve vulnerables a las especies que han sido introducidas.

Una evaluación histórica realizada por el USFWS confirma que el pez mosquito y otra especie, llegaron en el año 1905 para el control biológico de los mosquitos. En el año 1935, el caballito del diablo hawaiano naranja y negro ya se encontraba en Oʻahu únicamente en aguas sin esos peces.

Por qué prospera el pez mosquito

La evaluación de riesgo ecológico que ha realizado el US Fish and Wildlife Service considera a Gambusia affinis un omnívoro oportunista. En la práctica, esto significa que puede alternar su comida habitual si escasean las larvas de mosquito y continuar con su supervivencia a costa de otros segmentos de la fauna de invertebrados.

A su vez, da a luz una cierta cantidad de crías vivas y posee una buena capacidad de dispersión. El organismo federal califica como alto el historial de invasiones y el riesgo general, por los daños descritos por depredación y competencia.

El pinapinao perdió terreno

El caballito del diablo hawaiano naranja y negro, conocido como pinapinao y Megalagrion xanthomelas en el lenguaje científico, era la especie de su grupo más abundante de todo el archipiélago. De acuerdo con la ficha oficial del USFWS, se encuentra reducido a 34 poblaciones conocidas. Ya no se encuentra viviendo de forma natural en Kauaʻi ni en Lānaʻi.

También algunas de las especies nativas de Hawái tienen reducciones muy importantes y sólo se encuentran en lugares altos de algunos arroyos, donde los peces invasores no han podido llegar a establecerse. En algunos casos el hábitat libre de depredadores no llega ni a cien metros.

Un refugio para volver a Lānaʻi

¿Cómo se puede modificar una decisión que permanece vigente desde hace más de un siglo? El acuerdo del año 2025 supone crear estanques resguardados, asegurar la existencia de agua en los estanques sin depredadores y la recolocación de ejemplares de peces criados en cautividad, todo ello en un intento de formar una población autosuficiente de pez linterna en Lānaʻi.

El proyecto se establece entre la USFWS, la División de Silvicultura y Vida Silvestre de Hawái y la compañía de gestión del ámbito territorial Pūlama Lānaʻi. » “Traer de vuelta al pinapinao forma parte de nuestro compromiso de cuidar Lānaʻi” «, dijo Rachel Sprague, codirectora de conservación de la organización.

Este plan no borra el problema del pez mosquito en el resto del archipiélago, sino que ayuda a ofrecer una solución concreta para una especie arrinconada durante décadas y recuerda algo básico en la conservación: introducir un animal es fácil, retirarlo, casi nunca.

La nota oficial se ha publicado en el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos.

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