Una cría de tortuga de dos cabezas ha llamado la atención de los veterinarios de Cape Cod, en Massachusetts (Estados Unidos). El animal ingresó el 17 de septiembre de 2026 en el Cape Wildlife Center y, según el anuncio inicial, pesaba apenas 5,2 gramos.
La pequeña presenta bicefalia, una anomalía del desarrollo que explica sus dos cabezas. Los primeros controles descritos por el equipo resultaban alentadores, pero todavía queda por conocer su anatomía interna y determinar si podrá vivir en libertad.
Las cifras de la tortuga de diamante de dos cabezas
| Dato | Cifra |
|---|---|
| Ingreso en el Cape Wildlife Center | 17 de septiembre de 2026 |
| Peso al llegar | 5,2 gramos |
| Casos de bicefalia en el centro | 3 en cinco años, contando este |
| Voluntarios de Wellfleet Bay (2024) | Más de 125 |
| Puntos de seguimiento (2024) | 9 |
| Crías liberadas (2024) | 4.810, unas 534 por punto (cálculo propio) |
| Huevos que sobrevivieron en nidos protegidos (2024) | 82 % |
5,2 gramos y dos cabezas que intentan comer
La tortuga procede de una zona de nidificación protegida de Cape Cod. El santuario Wellfleet Bay, de Mass Audubon, se encargó de trasladarla al centro, situado en Barnstable, donde comenzaron a vigilar su alimentación, crecimiento y comportamiento.
Una de las preguntas es cómo se coordinan ambas cabezas. En una entrevista publicada el 22 de septiembre por Popular Science, Zak Mertz, responsable de New England Wildlife Centers, explicó que las dos se mostraban activas, reaccionaban a los estímulos e intentaban comer.
Comer y responder al entorno son señales útiles para quienes la cuidan. Aun así, esas observaciones iniciales no permiten asegurar cómo evolucionará durante los próximos meses ni resolver todas las dudas sobre su salud.
Bicefalia: un embrión que no terminó de dividirse
El término significa que un animal tiene dos cabezas. Mertz explicó que se cree que esta condición aparece cuando un embrión comienza a dividirse, como ocurriría para formar gemelos, pero la separación no se completa.

El resultado puede variar mucho de un caso a otro. “Cada caso puede presentar una disposición ligeramente distinta”, señaló Mertz a Popular Science, de modo que el aspecto exterior no basta para saber cómo funciona todo el organismo.
¿Qué hay debajo del caparazón? Esa es una de las cuestiones pendientes en esta cría, para la que el equipo contempla pruebas de imagen cuando haya crecido lo suficiente, según las declaraciones recogidas por Cape Cod Times.
No es la primera desde 2021: hubo otra en 2024
El hallazgo es poco habitual, aunque conviene ponerlo en contexto. El comunicado inicial del centro señalaba que su equipo había atendido otros dos casos de bicefalia durante los cinco años anteriores.
En 2021 ya se hizo conocida otra cría de tortuga de esta especie con dos cabezas y seis patas. Pero Mass Audubon también documentó una cría bicéfala en su balance de la temporada de 2024, por lo que no sería correcto presentar la de 2026 como la primera desde 2021.
Aquel informe de 2024 describía ambas cabezas como activas y capaces de alimentarse. También explicaba que el animal estaba en un centro de rehabilitación autorizado, pendiente de crecer para poder estudiar cómo estaban conectadas sus estructuras internas.
Una tortuga de diamante amenazada en Massachusetts
La protagonista es una tortuga de diamante (Malaclemys terrapin), catalogada como amenazada en Massachusetts. Vive en ambientes costeros de agua salobre, donde se mezclan el agua dulce y la del mar.
Las marismas y los terrenos próximos resultan fundamentales para su ciclo de vida. En la zona, las hembras salen a tierra en junio y julio para poner sus huevos en áreas arenosas por encima de la línea de pleamar.
El problema aparece cuando esos espacios se urbanizan o quedan atravesados por carreteras. Mass Audubon señala que la pérdida de hábitat y los atropellos de hembras durante el tráfico estival se suman a la depredación de huevos y crías.
4.810 crías liberadas en 2024
Detrás de una fotografía sorprendente hay un trabajo que se repite cada temporada. Wellfleet Bay protege activamente nidos desde 2005, y sus voluntarios recorren las zonas de seguimiento para localizar tortugas, puestas y recién nacidos.
Los resultados ayudan a entender la importancia de esa vigilancia. En 2024, más de 125 voluntarios participaron en nueve puntos de seguimiento, y el programa liberó 4.810 crías. Salen unas 534 crías por punto de seguimiento y menos de 39 por voluntario.
Ese año sobrevivió el 82 % de los huevos de los nidos protegidos, según el balance de Mass Audubon. La cifra corresponde a aquella campaña concreta y muestra el alcance de una labor que beneficia a muchas más tortugas que la pequeña de dos cabezas.
Libertad o cuidados para siempre
La posible vuelta al medio natural dependerá de que pueda desenvolverse por sí misma. Según la información publicada por Cape Cod Times el 25 de septiembre, también se contempla que permanezca bajo cuidados humanos si no reúne las condiciones para sobrevivir fuera del centro.
Por ahora, el seguimiento se centra en que se alimente, crezca y mantenga un buen estado de salud. El anuncio del hallazgo fue publicado por el Cape Wildlife Center en su cuenta oficial de Facebook.
Imagen: Cape Wildlife Center / New England Wildlife Centers












