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La Fundación pide a todos los partidos políticos que honren sus compromisos adquiridos en las campañas electorales municipales cuando en su práctica totalidad (incluido el PP en Baleares, Murcia o Extremadura) expresaron su apoyo al autoconsumo. Ahora es el momento de que demuestren coherencia oponiéndose firmemente al texto del Ministerio de Industria y eviten su aprobación.
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El autoabastecimiento de electricidad podría cubrir el 50% de la demanda energética de los municipios del Estado para 2050, según el informe Ciudades con Futuro de la
El texto presentado por el MINETUR muestra, en opinión de la
Industria reconoce los costes del sistema como algo natural e imperturbable, defendiendo un sistema que roba el futuro de toda la población en favor de los intereses ventajistas y especuladores de unos pocos imponiendo la doctrina por la que cualquier cambio como la difusión del autoconsumo será un coste para el sistema. Todo lo contrario de lo que la misma Comisión Europea (de mayoría conservadora) ve en el autoconsumo al que defiende como una clara ventaja económica, de estabilidad, fiabilidad y eficiencia del sistema energético europeo.
Para más inri, el Gobierno retira el polémico e insolidario “peaje de respaldo” y lo sustituye por un nuevo “cargo por autoconsumo” (otra versión enmascarada del mismo peaje al sol) destinado a cubrir los costes asumidos pero muy discutibles del sistema. Quien se autoabastezca de electricidad no pagará por la red (que no usa) pero sí un impuesto al sol mayor todavía: un consumidor que consuma electricidad de la red paga 44€/MWh de peajes; si lo hiciera con su propia placa fotovoltaica, el Gobierno quiere cobrarle 49€/MWh de peajes.
Si a estas consideraciones se añade que la propuesta del Gobierno prácticamente condena a los prosumidores a regalar a la red eléctrica los excedentes sin ninguna contraprestación, queda clara y manifiesta la contradicción del Gobierno que por una parte declara su apuesta por las renovables y luego legisla en dirección opuesta a lo que promete. Este proyecto de RD opta por eliminar el balance neto en condiciones paritarias entre prosumidor y compañías eléctricas, al contrario que lo regulado en el resto de los países.
Además, lo hace con una normativa cuyos números son de carácter transitorio a la espera de determinar los definitivos, insistiendo en labrar un marco para las renovables impregnado de la misma inseguridad jurídica gracias a la cual se ha paralizado el desarrollo de las renovables en España.
Mientras Portugal, que comparte nuestro sistema eléctrico, se prepara para un fuerte incremento del autoconsumo propiciado por su regulación, en España se diseña un nuevo impuesto al sol con la excusa de mantener los costes del mismo sistema eléctrico.













