La empresa Del Valle Aguayo, con sede en Vitoria-Gasteiz, ha desarrollado un aerogenerador de 100 KW cuyo primer prototipo se ha colocado en el Parque Tecnológico de Álava. El aerogenerador supone un hito importante en el desarrollo de la energía eólica de pequeña potencia, ya que su tamaño lo hace apto para conexión a la red autoconsumiendo la energía producida.
El aerogenerador, bautizado popularmente como Fermina por haber coincidido su instalación con las
conocidas fiestas de Pamplona, consta de una serie de innovaciones que lo hacen diferente de lo
existente en el mercado, mercado en el que en la actualidad tan solo fabrican este tipo de máquinas a
nivel mundial un número muy pequeño de empresas, y esa diferencia le da una ventaja competitiva
importante.
El equipo se ha diseñado para velocidades de viento bajas aunque con una torre lo suficientemente alta
(36 m. de altura) como para captar un viento sin turbulencias. El especial diseño aerodinámico de su
rotor y su diámetro (22’5 m.) le permiten optimizar la producción en la zona de vientos bajos alcanzando
la velocidad nominal a una velocidad de viento alrededor de los 10 m/s, una velocidad relativamente
baja comparada con la eólica tradicional.
Se ha desarrollado un tren de potencia flotante que sólo recibe par motor, por lo que la protección de
elementos como la multiplicadora, que se ha optado por una epicicloidad de alto rendimiento o el
generador, una robusta máquina asíncrona de rotor de jaula de ardilla sin rotor bobinado, hace que su
vida útil sea muy alta en estos elementos tan sensibles.
Aunándose a esta alta fiabilidad de los elementos desarrollados está la monitorización de más de 100
parámetros de funcionamiento del aerogenerador y un control on line que le permite una muy alta
disponibilidad ya que se trata de máquinas diseñadas para una alta dispersión de colocación, donde el
servicio de mantenimiento resulta fundamental.
Otras innovaciones importantes que se encuentran en el equipo son el sistema de orientación mediante
un pretensado pasivo sobre la corona, sin freno adicional, o el especial diseño de la curva de control de
la máquina, que gestiona la calidad de la corriente vertida a la red sin cambios bruscos en la zona de
potencia nominal, algo infrecuente en este tipo de aerogeneradores.
El mercado natural de este aerogenerador se encuentra en la producción para autoconsumo en la
industria conservera en puertos, industria aislada en zonas con cierto nivel de viento, aparcamientos de
centros comerciales, canteras, bodegas y en definitiva, puntos de consumo en los que pueda ser de
aplicación el nuevo Real Decreto de autoconsumo que se aprobará en breve por el gobierno, con la
finalidad de fomentar la autoproducción energética.
La máquina se ha desarrollado siguiendo la exigente normativa de la gran eólica y utilizando elementos
de cálculo certificados que aseguran el correcto funcionamiento de todos los componentes de la
máquina, desde las palas hasta la zapata de apoyo en el terreno.
El aerogenerador ha sido desarrollado por la empresa Del Valle Aguayo y en el mismo han colaborado
ingenierías como Argolabe, también de Vitoria-Gasteiz y centros tecnológicos como LEIA y Robotiker,
ahora integrados en Teknalia, el INTA y CIEMAT y ha sido financiado a través del Plan Sectorial
Estratégico de la Energía Minieólica con fondos del Ministerio de Ciencia y Tecnología procedentes del
FEDER bajo el lema Una Manera de Hacer Europa.


















