El plan de biometanización en Castilla-La Mancha no busca promover nuevas plantas, sino establecer reglas claras para su ubicación y funcionamiento. Así lo ha defendido la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, tras confirmarse la presentación de más de 15.700 alegaciones.
La Junta insiste en que la regulación es necesaria para tratar los residuos orgánicos de la región sin generar molestias ni riesgos ambientales.
El gobierno regional confirmó que ha recibido miles de objeciones al plan de biometano, enfatizando que no promueve nuevas plantas, sino que establece normas transparentes para su instalación y operación en Castilla-La Mancha.
Las autoridades destacaron la ausencia de regulación regional previa, señalando que los municipios gestionan la aprobación de los proyectos, mientras que las plataformas sociales estiman que existen decenas de instalaciones propuestas distribuidas por todo el territorio.
Plan de biometanización en Castilla-La Mancha fija reglas claras
El plan de biometanización en Castilla-La Mancha pretende ordenar la instalación de plantas y garantizar que no generen impactos en la población.
La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha defendido que el plan de biometanización que está impulsando su departamento busca regular la instalación de esas plantas para «garantizar que se sitúen en zonas donde no provoquen absolutamente ningún problema«.
A preguntas de los periodistas en una rueda de prensa celebrada este miércoles para informar de los asuntos aprobados en Consejo de Gobierno, Gómez ha confirmado que se han presentado alegaciones a ese plan (15701 según la plataforma Stop Ganadería Industrial).
Alegaciones ciudadanas y preocupación social por las plantas
«Este plan lo que pretende es regular cómo se tienen que instalar este tipo de plantas, es decir, no fomenta el que se construyan plantas de biometano, sino que lo que hace es regular e indicar de forma transparente cuáles son las medidas que se tienen que adoptar por parte de aquellas empresas que quieran situarse en Castilla-La Mancha», ha explicado la consejera.
Gómez ha recordado que no existe ninguna regulación en la región para la instalación de esas plantas, que las plataformas cifran en 71 en toda Castilla-La Mancha.
Se ha recordado que los ayuntamientos son los competentes para tramitar esos proyectos.
Tratamiento de residuos orgánicos y autosuficiencia regional
La responsable de Desarrollo Sostenible ha defendido la instalación de esas plantas en la región para «poder tratar esos 15,7 millones de toneladas de residuos que generamos«, que son estiércoles, pajas o lodos y ha descartado que esas plantas vayan a gestionar residuos de otras regiones. «No hay otras soluciones», ha advertido
Por ello, ha defendido la regulación que propone la Junta: «Yo entiendo que nadie quiere tener cerca una planta de tratamiento de residuos, pero les puedo decir que precisamente el plan de biometanizacion lo que hace es garantizar que estas plantas se sitúen en zonas donde no provoquen absolutamente ningún problema», ha afirmado.
Este plan busca evitar que los camiones de transporte de la materia orgánica no atraviesen poblaciones o establecer las distancias entre las poblaciones y las instalaciones.
Distancias, transporte y control ambiental de las instalaciones
«Este plan lo que quiere ser garantista para proteger a todos los ciudadanos, teniendo en cuenta que los sistemas de producción actuales de este tipo de plantas no provocan contaminaciones si hacen su trabajo como cualquier otro tipo proyecto empresarial y además estaremos vigilantes, como no puede ser de otra manera, como hacemos habitualmente», ha indicado.
El plan se defiende como esencial para gestionar millones de toneladas de residuos agrícolas y ganaderos locales, rechazando la idea de importar residuos y argumentando que no existen soluciones alternativas viables.
Las autoridades enfatizaron las salvaguardias para proteger a los residentes, incluyendo la ubicación adecuada, los requisitos de distancia, las rutas de transporte controladas y una estricta supervisión, garantizando que las plantas modernas operen de forma segura sin causar daños al medio ambiente ni a la salud pública. Seguir leyendo en ENERGÍAS RENOVABLES




















