La central eólica de Labraza vuelve al centro de la polémica tras las denuncias de colectivos vecinales y fuerzas políticas que exigen la paralización inmediata de unas obras que consideran ilegales y ambientalmente destructivas.
La polémica infraestructura, ubicada en un enclave de alto valor ambiental, se ha convertido en el centro de un intenso conflicto entre defensores de las energías renovables y quienes alertan de una planificación deficiente y contraria a la normativa vigente.
Según las organizaciones denunciantes, la central eólica habría sido autorizada sin cumplir plenamente los requisitos legales en materia de evaluación ambiental. Aseguran que los estudios presentados son incompletos y no analizan adecuadamente los efectos sobre la biodiversidad, especialmente sobre aves rapaces y especies protegidas que habitan o utilizan el área como corredor ecológico.
Central eólica de Labraza y acusaciones de ilegalidad
Protesta frente a la Diputación de Álava.
El colectivo Araba Bizirik y Elkarrekin Podemos han exigido este miércoles la paralización inmediata de las obras de la central eólica de Labraza porque supone un «atentado medioambiental» y porque el Ayuntamiento de Oyón, municipio donde se ubica el proyecto, «ha aprobado ilegalmente» el plan especial para su construcción.
Representantes de este colectivo se han concentrado frente a la sede de la Diputación de Álava, coincidiendo con el pleno de las Juntas Generales de Álava que ha debatido y votado, entre otros puntos, una moción de Elkarrekin Podemos en la que pedía la paralización de este proyecto.
La iniciativa ha sido rechazada por el resto de los grupos y el portavoz de Elkarrekin, David Rodríguez, ha responsabilizado a PNV, PSE y EH Bildu de la futura afectación que sufrirá toda la zona.
Obras iniciadas sin estudios ambientales definitivos
Según esta coalición, el Ente Vasco de la Energía e Iberdrola han comenzado a construir el parque «sin informar debidamente a las personas afectadas y sin esperar el preceptivo estudio de impacto ambiental y sobre terrenos protegidos por su valor natural».
Rodríguez ha recordado que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha admitido a trámite dos recursos contencioso-administrativos contra este proyecto.
Ha considerado «muy preocupante» que el Ayuntamiento de Oyón, gobernado por EH Bildu, haya dado el visto bueno a un proyecto que supondrá para las arcas municipales «un ingreso inicial de alrededor de 1,2 millones de euros».
«Los beneficios no compensan las amenazas al paisaje, el patrimonio y la biodiversidad», ha advertido el representante de Elkarrekin.
Recursos judiciales ya en marcha
Ha considerado «muy preocupante» que el Ayuntamiento de Oyón, gobernado por EH Bildu, haya dado el visto bueno a un proyecto que supondrá para las arcas municipales «un ingreso inicial de alrededor de 1,2 millones de euros».
El conflicto ha llegado ya al ámbito judicial y político, con recursos presentados y peticiones formales de suspensión cautelar. Mientras se resuelve el futuro de la central, el caso de Labraza vuelve a poner sobre la mesa el delicado equilibrio entre la urgencia climática y la defensa del medio ambiente y del territorio, un debate cada vez más presente en la implantación de energías renovables. Seguir leyendo en RENOVABLES



















