China ha demostrado estar a otro nivel con una tecnología cada vez más extendida. Está haciendo lo que quiere con ella. Hasta proyectos con forma de oso panda. El pasado mes de julio, un informe divulgado y del que AFP se hizo eco, reveló que China está acelerando la construcción de instalaciones de energías renovables. Aunque el gigante asiático es el mayor emisor de gases contaminantes, también es el líder global en energías renovables. El aumento de la capacidad que registra es mucho más rápido y alto que el de cualquier otro país.
China apuesta por las energías renovables
Ya se sabía que China apostaba por las energías renovables, pero los últimos datos lo dejan más claro que nunca. Su avance es imparable y ya hay varios proyectos que están en el foco internacional. Solo este año atesora 510 gigavatios de instalaciones solares y eólicas en proceso.
El Global Energy Monitor (GEM), con sede en Estados Unidos, ha revelado que esa cantidad corresponde a un 57% más que el anterior. En los planes de Pekín está la construcción de proyectos por 1,3 teravatios. Capacidad que casi puede equivaler a su capacidad instalada actual de energía eólica y solar, con reportes de 1,4 teravatios.
El análisis de GEM advierte que China ahora responde por tres cuartos de todas las instalaciones solares y eólicas que se están construyendo en todo el globo terráqueo.
Un reporte que llega en un momento cumbre para la nación asiática, puesto que en mayo otro grupo de investigadores comunicó que las emisiones chinas bajaron en el primer trimestre de 2025.
El país oriental ha demostrado estar firmemente comprometido con su promesa de bajar un 65% de su intensidad de carbono (la tasa de emisiones de carbono en relación con el PBI) para 2030 desde los niveles de 2005.
China tiene un parque solar con forma de oso panda
Hace tiempo que se pronosticaba lo lejos que llegaría China en términos energéticos. Para comprender hasta qué punto se ha preparado, solo tenemos que remontarnos al año 2017, cuando se expuso un proyecto solar con forma de oso panda que era tan llamativo como potencialmente eficiente.
Ya en esa época se notaban grandes avances en el sector solar y eólico por parte de China. La idea de desarrollar un parque solar con forma de oso panda fue una auténtica declaración de intereses. Utilizaron un símbolo cultural del país para poner de manifiesto el firme compromiso energético que se estaba gestando.
El sitio web del consulado chino en Canadá recoge que los pandas simbolizan la alegría y la coexistencia serena entre las personas y la naturaleza. En diferentes oportunidades, China ha recurrido a la figura del oso panda como una manera de ampliar sus intereses geopolíticos y económicos por el mundo.
¿Por qué no repetir el patrón en el ámbito energético? Esta obra maestra energética se ubica en Datong, oeste de Pekín.
“Según las autoridades locales”, consigna Xataka, el diseño de la planta fue escogido para que los ciudadanos de menor edad se interesaran en las energías del futuro y en cómo producir electricidad sin contaminar el planeta.
El concepto es parte de la empresa Panda Green Energy y se inauguró el 29 de junio de 2017 con una potencia instalada de 50 MW.
Proyección del parque solar en forma de oso panda de China
La planta-panda de Datong fue solo un ápice de lo que está por venir. Se planea el establecimiento de nuevos complejos fotovoltaicos con forma de animales. Una iniciativa fomentada por Panda Green Energy y que ha bautizado “Beld and Road”.
La aspiración es distribuir este tipo de proyectos por aquellos países que históricamente fueron parte de la Ruta de la Seda. China está en otro nivel y ya hace lo que le da la gana con la tecnología de los paneles solares. Incluso diseños de osos panda. En paralelo, China ha conseguido que Europa la necesite para cumplir sus metas climáticas.



















