La futura planta de biogás en A Laracha ha abierto un nuevo frente de conflicto ambiental en Galicia. La asociación Salvemos Cabana considera que el proyecto industrial impulsado por Bioenergía A Coruña representa un riesgo incompatible con la conservación del río Anllóns, uno de los principales espacios fluviales de la comarca de Bergantiños.
Tras analizar la documentación ambiental sometida a exposición pública por la Xunta, el colectivo denuncia que la instalación se ubicaría en una zona de elevada sensibilidad ecológica y alerta del potencial impacto derivado del tratamiento masivo de residuos ganaderos e industriales.
Planta de biogás en A Laracha: ecologistas alertan de una amenaza para el río Anllóns
La proyectada planta de biogás en A Laracha trataría decenas de miles de toneladas de residuos al año junto al río Anllóns, un enclave considerado estratégico para la biodiversidad y el equilibrio ecológico de Bergantiños.
El controvertido proyecto industrial de planta de biogás en A Laracha pretende procesar decenas de miles de toneladas de desechos orgánicos y lodos altamente contaminantes. Varios grupos ecologistas denuncian que la gestión de estos desechos generará un volumen ingente de aguas residuales potencialmente muy peligrosas.
La cercanía del río Anllóns despierta temores por posibles vertidos accidentales o filtraciones durante temporales de lluvia. Cualquier error operativo podría desencadenar un desastre ecológico irreversible en una de las redes fluviales más importantes de la comunidad.
La planta de biogás en A Laracha se situaría junto a un río clave para Galicia
La principal preocupación de los ecologistas se centra en la cercanía del proyecto con el cauce del río Anllóns, considerado uno de los ecosistemas fluviales más relevantes del noroeste gallego.
Según la documentación analizada por Salvemos Cabana, la parcela elegida para la instalación industrial limita directamente con el curso del río en su extremo sur.
La organización considera que ubicar una planta de biogás en A Laracha de tratamiento intensivo de residuos en este entorno supone incrementar de forma notable el riesgo ambiental sobre un espacio de alto valor natural.
El río Anllóns desempeña un papel esencial como eje ecológico y territorial de la comarca de Bergantiños, además de albergar importantes hábitats vinculados al agua y a la biodiversidad fluvial.
Los ambientalistas sostienen que cualquier actuación en este entorno debería regirse por criterios de máxima precaución para evitar daños irreversibles sobre el ecosistema.
El proyecto prevé gestionar miles de toneladas de residuos industriales y ganaderos
La futura instalación contempla el tratamiento anual de hasta 63.500 toneladas de residuos, entre ellos purines, lodos industriales y subproductos animales clasificados como SANDACH.
Este tipo de materiales presenta, según denuncian los ecologistas, un elevado potencial contaminante debido a su carga orgánica y a los riesgos asociados a su almacenamiento y procesamiento.
La digestión anaerobia prevista en la planta generaría además grandes cantidades de digestato, un subproducto líquido cuya gestión resulta especialmente delicada.
La asociación advierte de que la infraestructura produciría más de 50.000 metros cúbicos anuales de aguas industriales residuales, lo que incrementa la preocupación sobre posibles filtraciones o vertidos accidentales.
Los colectivos ambientales consideran que la magnitud del proyecto supera la capacidad de seguridad razonable para un entorno tan próximo a un curso fluvial sensible.
Ecologistas alertan del riesgo de contaminación del río Anllóns
Uno de los aspectos más cuestionados del proyecto es la posibilidad de que se produzcan incidentes que afecten directamente a las aguas superficiales del río.
Salvemos Cabana advierte de que episodios de lluvias intensas, errores humanos, fallos estructurales o accidentes industriales podrían derivar en vertidos contaminantes hacia el Anllóns.
El temor aumenta debido a la conexión hidráulica del río con la red hidrográfica Galicia-Costa, lo que podría extender el impacto ambiental a otras zonas acuáticas del territorio.
Los ambientalistas recuerdan que los residuos previstos incluyen materiales altamente sensibles desde el punto de vista sanitario y ecológico.
A su juicio, el riesgo acumulado convierte la ubicación de la planta en una decisión incompatible con la conservación preventiva de la naturaleza.
El debate sobre las plantas de biogás crece en Galicia
La polémica en torno a la planta de biogás en A Laracha se suma a otros conflictos recientes relacionados con este tipo de instalaciones en Galicia.
Mientras las administraciones defienden el biogás como herramienta estratégica para la transición energética y la valorización de residuos, colectivos ciudadanos y ambientales exigen una planificación más rigurosa.
Las críticas se centran especialmente en la ubicación de algunas plantas cerca de núcleos habitados, zonas agrícolas o espacios ambientalmente sensibles.
Los ecologistas reclaman estudios independientes sobre impactos acumulativos, riesgos hídricos y capacidad real de gestión de residuos.
Además, cuestionan que proyectos de gran escala puedan implantarse sin un debate territorial amplio sobre sostenibilidad y protección ambiental.
Salvemos Cabana pide aplicar el principio de precaución ambiental
La asociación considera que el caso del río Anllóns debería abordarse desde una perspectiva de máxima protección ecológica.
Para el colectivo, la conservación del entorno natural debe prevalecer sobre intereses industriales o empresariales cuando existe riesgo potencial para los ecosistemas.
Salvemos Cabana insiste en que el Anllóns representa un patrimonio ambiental estratégico para Galicia y que su protección resulta incompatible con actividades industriales de elevada presión ambiental.
La organización reclama a la Xunta de Galicia una evaluación mucho más estricta del proyecto y un análisis detallado de las posibles afecciones acumulativas.
Los ecologistas sostienen que permitir instalaciones de este tipo junto a espacios fluviales sensibles podría sentar un precedente peligroso para otros territorios gallegos.
Galicia vive un tenso debate sobre la proliferación de plantas de biogás en zonas de alto valor natural. Aunque se presentan como energía limpia, la ubicación de estas fábricas cerca de núcleos habitados genera rechazo por sus posibles consecuencias.
Se exige la aplicación inmediata del principio de precaución para proteger el patrimonio hídrico frente a intereses empresariales. Los colectivos piden a la administración una vigilancia estricta que impida asentar industrias pesadas en ecosistemas frágiles.
Planta de biogás en A Laracha: resumen
La controversia por la planta de biogás en A Laracha refleja el creciente choque entre transición energética y protección ambiental en Galicia.
Mientras el biogás gana protagonismo como alternativa renovable para gestionar residuos y producir energía, aumentan también las dudas sobre la ubicación y dimensión de determinadas infraestructuras.
En el caso del río Anllóns, los colectivos ambientales consideran que el valor ecológico del entorno exige extremar la prudencia y priorizar la conservación de uno de los grandes corredores fluviales gallegos.
¿Dónde se proyecta la planta de biogás en A Laracha?
La instalación está prevista en una parcela próxima al río Anllóns, en el municipio coruñés de A Laracha.
¿Qué residuos trataría la planta?
Gestionaría purines, lodos industriales y residuos de matadero clasificados como SANDACH.
¿Por qué preocupa el proyecto a los ecologistas?
Alertan del riesgo de contaminación del río Anllóns por posibles vertidos o fallos en la instalación.
¿Qué asociación ha denunciado el proyecto?
El colectivo ambiental Salvemos Cabana.
¿Qué impacto podría tener sobre el río Anllóns?
Los ecologistas temen afecciones sobre la calidad del agua y el equilibrio ecológico del sistema fluvial.













