Marruecos levantó a las puertas del Sáhara Noor, el complejo de 580 MW con miles de espejos y una torre solar pensado para dar luz a más de un millón de personas

Publicado el 17 de septiembre de 2026 a las 18:36
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Colectores cilindroparabólicos de un complejo solar reflejando el sol en el desierto

A las puertas del Sáhara, cerca de Uarzazate, miles de espejos siguen el recorrido del sol. Allí comenzó a funcionar en febrero de 2016 Noor Ouarzazate I, la primera pieza de un complejo que más tarde alcanzó cerca de 580 megavatios y fue concebido para proporcionar electricidad a más de un millón de personas.

Hay un matiz importante. Marruecos no inauguró aquella gran torre solar en 2016, sino la primera central del conjunto. La torre pertenece a Noor Ouarzazate III, una fase posterior que entró en operación en 2018.

Noor no es una sola central

El proyecto impulsado por la agencia pública Masen reúne cuatro instalaciones con tecnologías distintas. Noor I aporta 160 megavatios, Noor II suma 200 y Noor III otros 150 mediante una torre solar. Noor IV añade 72 megavatios con paneles fotovoltaicos.

Las tres primeras plantas forman el núcleo termosolar de 510 megavatios evaluado por el Banco Mundial. La cuarta convierte directamente la luz en electricidad, como los paneles habituales de un tejado. En total, suman 582 megavatios, una cifra que suele redondearse a 580.

Así guarda el calor del día

La energía solar de concentración funciona como una lupa gigantesca. Los espejos orientan la radiación hacia tubos o hacia un receptor situado en lo alto de una torre, donde el calor permite producir vapor y mover una turbina eléctrica.

En Noor III, unos 7.400 espejos móviles apuntan a una torre de 247 metros. Las sales fundidas alcanzan cerca de 585 grados y conservan parte del calor hasta ocho horas. En la práctica, la central puede seguir generando electricidad después de la puesta de sol.


Un millón de personas y varios límites

El Banco Europeo de Inversiones calculó que el conjunto podría proporcionar electricidad a más de un millón de personas y evitar al menos 730.000 toneladas de emisiones de dióxido de carbono al año. Una evaluación posterior del Banco Mundial registró 1.269.831 beneficiarios con un servicio eléctrico nuevo o mejorado.

Eso no significa que un millón de hogares dependan únicamente de Noor todos los días. La producción se integra en la red nacional y puede variar por la radiación solar, la demanda, el mantenimiento o las averías. Noor III sufrió dos paradas prolongadas por fugas en su sistema de almacenamiento térmico, aunque el Banco Mundial señala que la reparación quedó completada en abril de 2025.

El agua y el objetivo de 2030

Mantener limpios tantos espejos requiere agua, un recurso especialmente delicado en una región árida. Una evaluación ambiental del Banco Europeo de Inversiones lo identificó como uno de los impactos clave, aunque Noor II y Noor III incorporaron refrigeración seca para rebajar el consumo.

Noor muestra que la luz solar puede cubrir parte de la demanda incluso después del atardecer. Pero también deja una lección menos vistosa. Las grandes renovables necesitan redes, mantenimiento, almacenamiento fiable y una planificación que tenga en cuenta el territorio.

Marruecos mantiene el objetivo de 2030 de que las renovables representen el 52 por ciento de su capacidad eléctrica instalada. Esa cifra no equivale al porcentaje de toda la electricidad producida, pero muestra hasta qué punto Noor forma parte de una estrategia nacional más amplia.

La evaluación oficial principal del proyecto ha sido publicada por el Grupo de Evaluación Independiente del Banco Mundial.

ECOticias.com El periódico verde

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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