La desertificación en España amenaza con empobrecer el país, pero aún hay salida

Publicado el 17 de septiembre de 2026 a las 15:55
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desertificación en España frente a las energías renovables y la agricultura regenerativa

La desertificación en España pone en riesgo el suelo, la agricultura y la economía, pero las renovables y la agricultura regenerativa ofrecen una vía de prosperidad.

España tiene por delante, y esto no es nada nuevo, un escenario presente y futuro climático de tal envergadura que podría agravar la desertificación, así como las sequías o una mayor abundancia de incendios forestales y de lluvias torrenciales.

Conclusiones que acaban de ser compartidas por los científicos Emilio Santiago y Héctor Tejero que han elaborado un informe bajo el título de España contra el desierto, donde recuerdan que el país se calienta más rápido que la media del resto de países de Europa. Además, advierten en este trabajo que sectores como son el turismo o la agricultura se encuentran en una posición muy vulnerable en este sentido.

El 75 % del territorio está en riesgo de desertificación

España está ante la gran disyuntiva ecológica de su historia: abocarse a la desertificación total o convertirse en un referente ambientalista, esa es la premisa de ‘España contra el desierto’, ensayo con el que los científicos Emilio Santiago y Héctor Tejero tratan de alertar de la grave situación climática que vive el país.

«España está en el centro de la crisis climática europea», aseguran Santiago, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y Tejero, responsable de salud y clima del Ministerio de Sanidad, en una entrevista con EFE.

«Nos estamos calentando más que el promedio de Europa, que se calienta más que el resto del mundo. Por nuestras circunstancias geográficas, mucho sol y poco agua, el turismo o la agricultura son especialmente sensibles a escenarios de altas temperaturas. Y el país está en un riesgo real de empobrecimiento y de sufrimiento social«, añaden.


No todo está perdido, consideran los autores en una obra que catalogan como no totalmente catastrofista.

«La paradoja es que al mismo tiempo somos el país que tiene las mejores condiciones sociales y geográficas para ponerse a la vanguardia de la revolución de las energías renovables«, aseguran.

¿Qué significa el desierto?

El desierto, explican los autores de este ensayo, no tiene nada que ver con el Sáhara: el 75 % de España, destacan, está en riesgo de desertificación, proceso de deterioro ecológico por el que el suelo fértil pierde su potencial.

«El cambio climático va a empeorar las condiciones. Si hay un incendio, una lluvia torrencial y una sequía, lo que viene después es tierra donde no crece nada«, explican.

Pero el significado literal no es el único, pues desierto sirve además como una suerte de «metáfora más amplia del proceso de degradación del país».

Porque lo que implica la crisis climática, más allá de incendios, de olas de calor, de sequías y lluvias torrenciales, «es una pérdida de las capacidades económicas que empuja al país a ser más pobre, salvo que tomemos medidas», arguyen.

«Los costes económicos directos de los desastres climáticos son cada vez más frecuentes. Unos 80.000 millones de euros acumulados en los últimos veinte años», dicen.

Renovables y agricultura regenerativa; ahí está la clave

«El cambio climático va a empeorar las condiciones. Si hay un incendio, una lluvia torrencial y una sequía, lo que viene después es tierra donde no crece nada», explican.

España está a tiempo de evitar el desierto y la revolución de las renovables es la solución más viable, especialmente de la fotovoltaica: «Es un país con muchísimo sol y muchísimo espacio, entonces podemos tener electricidad muy barata y muy abundante», sostienen los especialistas.

Además, España tiene también las mejores condiciones para aprovecharse de otra revolución mucho más «incipiente» pero «muy prometedora» como es cultivar alimentos sin destruir el medio ambiente: la agricultura regenerativa, que no solo explota el terreno, sino que lo mejora activamente con determinadas técnicas.

Si España, con políticas públicas, se monta «en la ola de esas dos revoluciones», puede vivir muchísimo mejor, «incluso aunque el clima sea peor», inciden los autores.

¿Cómo se ha llegado a esta situación? Una de las posibles razones para los expertos radica en que «las fuerzas políticas del capital del mundo fósil (petróleo, gas) están organizadas y tienen una agenda clara de prolongar su modelo de negocio».

Sin embargo, las soluciones son mucho más amplias que hace años: «Al mismo tiempo que estás peor que nunca en el avance de la crisis climática, estás mejor que nunca en las soluciones».

La incertidumbre es grande y los expertos no la eluden, pero sí destacan que aún hay esperanza para el cambio.

Por eso buscan que el lector «tenga una visión realista de lo que hay por delante» y concienciarlo de que «tiene una parte que hacer en todo esto».

Victoria H.M.

Licenciada en Periodismo, itinerario cultural, desde el año 2005 y con más de 20 años de experiencia profesional tanto en medios convencionales escritos como en gestión de contenidos online y en agencias de comunicación y marketing digital. Formación y experiencia que he complementado con estudios de Marketing Digital, así como con un Máster por la Universidad de Barcelona en Gestión de Instituciones y Empresas Culturales.

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