Greenpeace denuncia el uso del miedo al apagón para frenar las energías renovables como una estrategia impulsada por el oligopolio energético y apoyada por determinados actores políticos, en un contexto marcado por el primer aniversario del gran fallo eléctrico en la península Ibérica.
La organización alerta de una campaña basada en desinformación para proteger los intereses del gas y la energía nuclear frente al avance de un sistema limpio y descentralizado.
Los informes técnicos oficiales desmontan estas afirmaciones y apuntan a fallos en el control de tensión del sistema eléctrico, no a la penetración de renovables, lo que refuerza la necesidad de avanzar hacia un modelo energético basado en eficiencia, electrificación, almacenamiento y energías limpias.
Greenpeace denuncia el uso del miedo al apagón para frenar las energías renovables y la transición energética
Los informes técnicos descartan a las renovables como causa del apagón y señalan fallos del sistema y de las grandes eléctricas
Los fallos en el suministro eléctrico desmienten que las energías renovables causen inestabilidad. La ciencia confirma que los apagones, especialmente el que aconteció hace hoy un año, no derivan de las fuentes limpias, sino de una gestión deficiente.
Grandes plantas de gas y nucleares fallaron recientemente a pesar de recibir incentivos financieros por su disponibilidad. La autoridad regulatoria investiga ahora estos incumplimientos, que dejaron al sistema sin respaldo operativo.
Los informes técnicos confirman que el apagón no fue causado por las energías renovables, sino por fallos en el control de tensión
El análisis de organismos técnicos independientes desmonta el principal argumento contra las renovables. El informe de ENTSO-E identifica claramente que el apagón se produjo por una cascada de fallos en el control de tensión, un aspecto clave para la estabilidad del sistema eléctrico que nada tiene que ver con el tipo de generación energética.
Esta conclusión es respaldada por múltiples entidades. Organismos como la CNMC, Red Eléctrica y centros de investigación coinciden en que el problema fue operativo y no estructural, descartando la influencia directa de la penetración renovable.
El elemento crítico fue la respuesta del sistema. Las infraestructuras encargadas de estabilizar la red no actuaron correctamente en un momento clave, lo que desencadenó el fallo generalizado.
Este punto resulta especialmente relevante. La narrativa que vincula renovables con apagones carece de base científica y técnica, según los datos disponibles. En este contexto, la evidencia apunta a la necesidad de mejorar la gestión del sistema eléctrico, no de frenar la transición energética.
Las centrales de gas y nucleares no respondieron adecuadamente pese a cobrar por garantizar la estabilidad del sistema
Uno de los aspectos más críticos del incidente fue la actuación de las centrales convencionales. Hasta 16 plantas de gas y tres centrales nucleares no aportaron los servicios de estabilización necesarios, a pesar de recibir pagos específicos por ello.
Este fallo tiene consecuencias regulatorias. La CNMC ha abierto expedientes sancionadores por posibles incumplimientos en la prestación de servicios esenciales para la red, lo que evidencia la gravedad de la situación.
El problema no fue la capacidad, sino la respuesta. Estas instalaciones estaban diseñadas para garantizar la seguridad del sistema, pero no cumplieron su función en el momento crítico, generando un vacío operativo.
Además, el sistema actual presenta ineficiencias. El modelo de pagos por disponibilidad garantiza ingresos a estas centrales incluso cuando no contribuyen efectivamente a la estabilidad, lo que genera distorsiones en el mercado.
Todo ello refuerza una conclusión clave. El modelo basado en grandes centrales térmicas y nucleares no garantiza por sí mismo la resiliencia del sistema eléctrico.
La energía nuclear presenta limitaciones técnicas que reducen su capacidad de respuesta ante crisis eléctricas
La narrativa que defiende la nuclear como solución frente a apagones también es cuestionada. Las centrales nucleares tienen limitaciones técnicas que dificultan su capacidad de respuesta rápida, especialmente en situaciones de emergencia.
Uno de los factores clave es su rigidez operativa. Estas instalaciones están diseñadas para funcionar de forma continua y estable, no para adaptarse rápidamente a cambios en la red, lo que limita su flexibilidad.
Además, existen restricciones físicas. El fenómeno del xenón y las limitaciones térmicas impiden que una central nuclear pueda reiniciarse rápidamente tras una parada, lo que puede alargar su inactividad durante días.
Este comportamiento afecta a la resiliencia del sistema. En situaciones críticas, la falta de flexibilidad puede ralentizar la recuperación del suministro eléctrico, como ocurrió tras el apagón. Por tanto, la nuclear no solo no garantiza mayor seguridad, sino que puede convertirse en un elemento menos adaptable dentro de un sistema energético moderno.
El gas mantiene un papel relevante, pero incrementa costes, emisiones y dependencia energética
El gas ha sido tradicionalmente un pilar del sistema eléctrico. Las centrales de ciclo combinado han contribuido a la recuperación del suministro tras el apagón, lo que demuestra su capacidad operativa.
Sin embargo, su papel presenta importantes inconvenientes. El uso del gas implica mayores emisiones de CO2, dependencia de importaciones y volatilidad en los precios energéticos, factores que afectan tanto al medio ambiente como a la economía.
Además, el modelo actual genera costes elevados. El mantenimiento de plantas activas “por si acaso” incrementa la factura eléctrica y reduce la eficiencia del sistema, sin garantizar una respuesta óptima.
La dependencia energética es otro factor clave. España no dispone de recursos fósiles propios, lo que obliga a importar gas y aumenta la vulnerabilidad geopolítica, especialmente en contextos de crisis internacional. En este escenario, la transición hacia renovables se presenta como una alternativa más estable, económica y sostenible a largo plazo.
Un sistema 100% renovable con almacenamiento y gestión de la demanda es viable y más resiliente
Los estudios recientes apuntan hacia un cambio de modelo. Un sistema basado en energías renovables, almacenamiento y gestión inteligente de la demanda puede garantizar el suministro sin necesidad de combustibles fósiles ni nuclear.
La clave está en la combinación tecnológica. La integración de solar, eólica, hidráulica y otras fuentes permite cubrir la demanda de forma continua, compensando la variabilidad de cada tecnología. El almacenamiento juega un papel esencial. Las baterías y otros sistemas permiten acumular energía en momentos de exceso y liberarla cuando es necesario, estabilizando la red.
Además, la gestión de la demanda aporta flexibilidad. Adaptar el consumo a la disponibilidad energética reduce la presión sobre el sistema y mejora su eficiencia global. Los modelos analizados son claros. Es posible alcanzar un sistema 100% renovable antes de 2040 manteniendo la estabilidad y reduciendo costes, según diversos estudios técnicos.
La tecnología nuclear muestra una rigidez excesiva para responder ante emergencias actuales. Sus limitaciones físicas impiden reinicios rápidos, lo que ralentiza la recuperación del servicio eléctrico frente a modelos mucho más flexibles.
Los expertos proponen un sistema basado en almacenamiento y gestión inteligente de la demanda. Esta transición hacia un modelo totalmente renovable garantiza mayor seguridad, reduce costes económicos y elimina finalmente la dependencia exterior.
Greenpeace denuncia el uso del miedo al apagón para frenar las energías renovables como una estrategia que ignora la evidencia científica y técnica disponible, y que busca mantener un modelo energético basado en combustibles fósiles y nuclear.
La transición hacia un sistema renovable, eficiente y descentralizado no solo es viable, sino necesaria para garantizar seguridad energética, reducir emisiones y proteger a los consumidores, en un contexto global marcado por la crisis climática y la volatilidad energética.













