Cada vez son más las naciones que se preocupan por conseguir una fuente renovable capaz de abastecer a sus habitantes. De hecho, una de las principales preocupaciones en el mundo estos últimos tiempos tienen que ver con el suministro de energía. Aunque hay varias regiones que ya han apostado por el autoabastecimiento, hay una isla que las opaca a todas.
El ideal al que aspiran muchos gobiernos es encontrar la manera de autoabastecerse y hay un rincón en el mundo que es un ejemplo claro de esto. Las eléctricas no tienen nada que hacer en este territorio, ya que todo lo que necesitan lo tienen al alcance “de la mano”. Puede que, tras saber cómo lo hacen, comiences a tomar decisiones en tu propia vida. ¿Te imaginas no tener que pagar facturas de luz o que los importes sean ínfimos?
La independencia es una de las máximas aspiraciones del ser humano y, aunque se resiste en algunos enclaves, hay un lugar donde tienen perfectamente claro como NO depender de nadie.
El lugar del que hablamos es el pequeño archipiélago del Pacífico Tokelau, el primer territorio del mundo que produce toda su electricidad a partir de paneles solares. Según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio, organismo que financió el proyecto, esta propuesta nació de los “temores de que este territorio pudiera sufrir a causa del cambio climático”.
“Especialmente, en cuanto a la elevación del mar”, aportaron. Muchas de las islas de Tokelau ni siquiera superan los dos metros por encima del nivel del océano. Pese a que los niveles de gases de efecto invernadero eran mínimos, la población quiso dar un paso más “como un mensaje al mundo, mostrando que la transición a las fuentes de energía renovables es posible”.
La isla donde una fuente renovable ha cambiado la vida de sus habitantes
“Es bueno que por fin se pueda dejar de utilizar las centrales eléctricas que funcionan a partir de diésel”, señaló Murray McCully, el ministro neozelandés de Relaciones Exteriores. Declaró que “las fugas de combustible crean enormes problemas para el medio ambiente en los atolones”.
Cabe destacar que, para conseguir electricidad cada año, eran necesarios más de 2.000 barrilles de petróleo por valor de un millón de dólares. Una realidad difícil para los ciudadanos e insostenible en el tiempo. Es así como el autoabastecimiento a través de la energía solar ha conseguido que este sector ahorre un dineral en combustible.
“De acuerdo con los cálculos, esta innovación se verá recompensada en los próximos cinco años. La instalación de las baterías se convertirá en un ahorro significativo, especialmente antes de la primera reparación deben funcionar sin problemas durante al menos 20 años”, dijo Mike Bassett, el jefe de la compañía de energía solar PowerSmart.
Una fuente renovable es suficiente para que esta isla sea autosuficiente
Este enclave (utópico para algunos) está situado entre Hawái y Nueva Zelanda, país del que depende administrativamente. Como mencionamos antes, el sistema solar de Tokelau fue financiado por el gobierno neozelandés desde diciembre de 2012.
Su forma de abastecimiento soporta vientos huracanados por encima de los 200 km/h y fue instalado por la empresa neozelandesa Powersmart. La población de 1.500 habitantes (aproximadamente) obtiene su suministro de energía mediante un total de 4.032 paneles distribuidos entre los atolones (islas coralinas) de Fakaofo, Atafu y Nukunon.
De la suma de su trabajo resulta 1 MW de potencia, que genera la electricidad necesaria para el archipiélago. Lo que sucede en Tokelau es un ejemplo para muchas zonas del mundo que buscan combatir el conflicto con la energía.
La energía solar sigue dándonos sorpresas y Europa podría no estar muy lejos del ideal de Oceanía. Un archipiélago que es capaz de autoabastecerse a partir de la fuente renovable de la energía solar. Parece un deseo casi imposible, pero cada isla de este territorio ya vislumbra esta maravillosa realidad.















