La aerotermia reduce el gasto energético anual más de un 50 %. Y se consolida como una de las soluciones más eficaces para transformar el consumo energético en los hogares españoles.
En el marco del Día Mundial de la Eficiencia Energética, Daikin subraya que, por cada kWh de electricidad consumido, un sistema de aerotermia puede generar entre 3 y 4 kWh de calor, alcanzando rendimientos de hasta el 400 %.
La aerotermia reduce el gasto energético anual más de un 50 % con alto rendimiento
Daikin destaca su rendimiento del 300 % al 400 % y el creciente interés de los compradores de vivienda por esta tecnología eficiente y sostenible.
Con vistas al Día Mundial de la Eficiencia Energética, que se celebrará el 5 de marzo, Daikin destacó el potencial de los sistemas aerotérmicos alimentados por aire exterior. Por cada kilovatio-hora consumido, pueden generar de 3 a 4 kilovatios-hora de calor.
En comparación con las calderas tradicionales, la brecha de eficiencia es significativa. Los sistemas de gasóleo alcanzan alrededor del 85 %, los de gas convencionales el 89 % y los modelos de condensación el 107 %. Mientras que la tecnología aerotérmica puede ofrecer un rendimiento de entre el 300 % y el 400 %.
La eficiencia energética ya no es una opción, es una necesidad económica. Y en ese contexto, la aerotermia reduce el gasto energético anual más de un 50 %, posicionándose como una de las tecnologías más eficaces para transformar el consumo doméstico.
Un rendimiento del 300 % al 400 %
Con motivo del Día Mundial de la Eficiencia Energética, Daikin ha destacado el potencial de este sistema basado en la energía térmica del aire exterior. Por cada kWh de electricidad consumido, un equipo de aerotermia puede generar entre 3 y 4 kWh de calor, lo que equivale a un rendimiento del 300 % al 400 %.
La comparación es clara. Mientras que una caldera de gasóleo alcanza un rendimiento del 85 %, una de gas convencional ronda el 89 % y una de condensación el 107 %, la aerotermia multiplica la eficiencia al aprovechar energía renovable presente en el ambiente.
Este rendimiento se traduce en ahorro directo. Dado que el 75 % de la energía utilizada procede del aire exterior —y por tanto es gratuita—, la inversión puede amortizarse en menos de cinco años en muchos casos.
El coste de instalación de un sistema aire-agua oscila entre 8.000 y 15.000 euros, dependiendo de la vivienda y las adaptaciones necesarias. Sin embargo, existen factores que aceleran el retorno.
El primero es el ahorro mensual inmediato. Un hogar que pagaba 150 euros al mes en climatización puede reducir esa factura a unos 50 euros, generando ahorro desde el primer ejercicio completo.
El segundo son las ayudas públicas. Los Certificados de Ahorro Energético (CAE) compensan económicamente cada MWh ahorrado, con retribuciones medias de entre 115 y 140 euros por MWh. A ello se suman las subvenciones vinculadas al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y los fondos Next Generation EU.
Aplicando una fórmula sencilla de cálculo del retorno (ROI = coste de instalación / ahorro anual estimado), una inversión de 10.000 euros con un ahorro anual de 1.000 euros se amortizaría en 10 años. Con una subvención de 4.000 euros, el plazo podría reducirse a seis años.
Siete de cada diez compradores la consideran clave
Además del ahorro económico, el interés del mercado crece. Según el II Barómetro del Futuro de la Climatización en España de Daikin, siete de cada diez españoles que planean adquirir vivienda en los próximos cinco años consideran la aerotermia un factor determinante.
En un escenario marcado por nuevas normativas ambientales y el encarecimiento de la energía, la tecnología aire-agua emerge como una solución alineada con la transición energética. Menos consumo. Más rendimiento. Y una climatización preparada para el futuro.
Esta mayor eficiencia se traduce en ahorros directos. Alrededor del 75 % de la energía utilizada proviene del aire ambiente. Lo que reduce las facturas mensuales de calefacción. Y permite a muchos hogares recuperar su inversión en pocos años.
Los costes de instalación oscilan entre 8000 y 15 000 euros. Pero existen incentivos públicos, como los Certificados de Ahorro Energético y los fondos del programa Next Generation EU. Y estos pueden acortar considerablemente los plazos de amortización de los sistemas. Seguir leyendo en ENERGÍAS RENOVABLES



















