Extremadamente mortal: así es la serpiente marina con un veneno capaz de matar a 100 personas con una sola dosis

Imagen autor
Por HoyECO
Publicado el: 24 de mayo de 2026 a las 18:46
Síguenos
Serpiente marina de vientre amarillo Hydrophis platurus sobre la arena de una playa.

En los últimos meses, la «serpiente marina de vientre amarillo» (Hydrophis platurus) ha aparecido en playas de Nueva Zelanda y Hawái. Es una especie totalmente oceánica, con un veneno muy potente, y por eso impresiona cuando alguien la ve entre la arena y la espuma.

La clave es otra. Cuando aparece en la orilla, casi nunca está «de paseo», normalmente está debilitada o arrastrada por viento, corrientes o agua demasiado fría. Por eso conviene mantener la distancia y avisar a las autoridades.

Un avistamiento que pone en alerta

A comienzos de mayo de 2026, el Departamento de Conservación de Nueva Zelanda avisó tras localizar un ejemplar en Ōhope Beach, en Bay of Plenty. Recordaron que estas serpientes viven mar adentro y que, cuando llegan a la arena, suele ser porque están enfermas, a menudo por el frío.

En ese aviso dejaron claro algo importante. «Son muy venenosas, pero suelen estar tranquilas y no son un riesgo si no se manipulan», y además no hay registros de mordeduras en el país. Dicho de otra forma, el problema empieza cuando alguien intenta cogerla.

La serpiente que casi nunca toca tierra

Hydrophis platurus es una excepción dentro de las serpientes. Vive en mar abierto y completa su ciclo vital en el agua, sin necesidad de volver a tierra, y suele moverse en aguas tropicales y subtropicales.

Su cuerpo está hecho para eso. Tiene la cola aplanada como un remo y una coloración muy característica, dorso oscuro y vientre amarillo, que facilita reconocerla cuando aparece cerca de costa. Verla sobre la arena ya es una pista, porque esta especie es «enteramente acuática» y prácticamente ha perdido la capacidad de arrastrarse en tierra.

¿Dónde se suele ver cuando está en su sitio? Flotando y cazando en la superficie, a menudo en franjas de acumulación que en Costa Rica se conocen como «líneas de espuma», donde se juntan restos vegetales y basura. Es una imagen muy actual, por desgracia.

Veneno muy potente, pero no es un monstruo «buscaplayas»

Aquí conviene bajar el volumen del titular. El veneno de Hydrophis platurus es neurotóxico y miotóxico, y puede ser peligroso, pero una cosa es la potencia y otra el riesgo real para el público.

Un dato ayuda a entenderlo. En una revisión publicada en Travel Medicine and Infectious Disease, los autores señalan que en Colombia, con unos 1.300 km de costa pacífica y presencia de la especie, las mordeduras son raras. En su hospital de referencia, entre 2000 y 2020 atendieron 133 envenenamientos por serpientes y solo uno fue por Hydrophis platurus, además con síntomas leves y sin complicaciones.

También apuntan que se estima que hasta el 80% de las mordeduras no llegan a inocular veneno. Y cuando lo hacen, la cantidad media que puede inyectarse se ha descrito en torno a 0,83 mg, una cifra pequeña si se compara con la idea de «veneno para decenas de personas», que suele basarse en cálculos teóricos.

Del mar a la arena por viento, corrientes y agua fría

La parte ecológica es la que más explica estas apariciones. En la costa pacífica de Costa Rica se han descrito varamientos que suelen repetirse en la estación seca, con más probabilidad tras temporales, cuando el oleaje y el viento empujan a los animales hacia la zona de rompiente.

Un artículo de 2025 en la revista Reptiles & Amphibians documenta un episodio extremo del 29 de enero de 2020 en Brasilito Beach (Guanacaste). Los investigadores encontraron más de 250 serpientes varadas tras una tormenta costera y muchas murieron por agotamiento, deshidratación o estrés, aunque lograron devolver al mar a parte de las supervivientes.

Hay un detalle que encaja con lo visto en países más fríos. Ese mismo trabajo recuerda que la especie rara vez aparece donde la temperatura media del agua superficial baja de 20 ºC, así que una corriente «equivocada» puede ser una trampa. Cuando el cuerpo no aguanta el frío, el final suele ser la playa.

También dependen de la lluvia, aunque vivan rodeadas de mar

Puede sonar contradictorio, pero es uno de los hallazgos más curiosos de los últimos años. Un estudio en PLOS ONE mostró que estas serpientes necesitan agua dulce y pueden beber de «lentes» de agua menos salada que se forman en la superficie del océano tras lluvias intensas.

En la costa de Guanacaste hay una estación seca de unos seis meses y, al final de ese periodo, los ejemplares capturados mostraban señales de deshidratación y bebían agua dulce cuando se les ofrecía. A medida que la estación húmeda avanzaba, la necesidad de beber caía rápido, lo que sugiere que el primer episodio de lluvia actúa como «reseteo» para muchos animales.

Esto importa por una razón sencilla. Si el patrón de lluvias cambia o la sequía se alarga, el estrés hídrico puede sumarse a otros golpes como tormentas, basura flotante o corrientes que los empujan fuera de su zona cómoda. El mar, al final, también tiene sed.

Qué hacer si te encuentras una

Si ves una serpiente de vientre amarillo en una playa o muy cerca de la orilla, lo más sensato es hacer lo que recomiendan las autoridades locales, no tocarla, apartar a niños y mascotas y avisar. No es el momento de «rescatarla» con las manos, por muy buena intención que haya.

En Hawái, por ejemplo, la administración ha pedido «tener cuidado con cualquier reptil con aspecto de serpiente en el mar o cerca del mar», y recuerda que está prohibido importarlas o poseerlas allí. Es un recordatorio de que no son mascotas ni trofeos.

Si alguien sufre una mordedura, la prioridad es salir del agua y buscar atención médica urgente. La literatura clínica recuerda que la parálisis muscular puede aumentar el riesgo de ahogamiento, así que cada minuto cuenta. No es poca cosa.

El estudio que detalla uno de los varamientos masivos más llamativos de Hydrophis platurus se ha publicado en Reptiles & Amphibians.


HoyECO

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

Deja un comentario