El Seawise Giant medía 458 metros y podía cargar 564.763 toneladas, pero era tan grande que no cabía por Panamá y no le bastaba la profundidad de Suez, y hoy solo sobrevive su ancla de 36 toneladas en Hong Kong

Publicado el 28 de septiembre de 2026 a las 22:05
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Vista de la cubierta de un gran petrolero hacia la popa, en 1972

El Seawise Giant alcanzó los 458,45 metros de longitud y las 564.763 toneladas de peso muerto, un récord que recoge Guinness World Records. Esa capacidad para transportar petróleo tenía una contrapartida muy concreta. Sus dimensiones le cerraban el paso por Panamá y su calado a plena carga superaba los límites de Suez.

Su historia permite entender por qué construir barcos cada vez mayores también plantea problemas. La capacidad de carga solo resulta útil si encaja con los puertos y las rutas disponibles, algo que sigue influyendo en el consumo de combustible del transporte marítimo. A veces, el atajo que aparece en el mapa queda fuera de alcance.

Un gigante que siguió creciendo

El petrolero llegó a su tamaño récord después de una ampliación. Una información publicada por Maritime Reporter en febrero de 1981, que recogía las explicaciones de un responsable del constructor, describía cómo se cortó el casco para introducir una nueva sección central.

La operación aumentó su longitud desde 377 hasta 458,45 metros, manteniendo una anchura de 68,8 metros. El calado quedó en unos 24,6 metros, es decir, la distancia vertical entre la superficie del agua y la parte inferior del casco.

¿Y qué significan aquellas 564.763 toneladas de peso muerto? Expresan cuánto peso podía llevar entre petróleo, combustible, agua, provisiones y otras cargas. Por eso, confundirlas con el peso del barco vacío da una imagen equivocada de su tamaño.

Panamá quedaba fuera

Las esclusas de Panamá son recintos que elevan o bajan los barcos entre distintos niveles de agua. Su tamaño impone límites físicos, y el Seawise Giant era demasiado largo y ancho para utilizarlas.

Ni siquiera habría encajado en las esclusas ampliadas, inauguradas en 2016, seis años después de su desguace. Los requisitos publicados por la Autoridad del Canal para 2026 fijan un máximo ordinario de 370,33 metros de longitud y 51,25 metros de anchura para los buques que las atraviesan.

La comparación deja unos 88 metros de exceso de longitud y más de 17 de anchura. Descargar petróleo habría reducido su calado, pero no habría cambiado esas dos medidas. El casco seguía sin caber.

Suez tenía otro límite

En Suez, la profundidad disponible era decisiva. Las normas de navegación de 2020 contemplan calados de hasta 66 pies (unos 20,1 metros), sujetos a condiciones y a la anchura del buque. El Seawise Giant cargado necesitaba aproximadamente 24,6 metros.

Su longitud también superaba los 400 metros establecidos como referencia, aunque la autoridad contempla acuerdos especiales para barcos más largos. Estas normas, posteriores a su vida útil, sirven para dimensionar el problema, sin confundirlas con las que regían cada viaje histórico.

Para conectar Europa y Asia evitando Suez, la alternativa marítima pasa por rodear el sur de África. Eso alarga el recorrido respecto al canal. Ahora bien, esta comparación geográfica no demuestra qué itinerario hizo el petrolero en cada travesía.

El matiz de la Mancha

La afirmación de que tampoco podía atravesar el canal de la Mancha requiere más cuidado. Allí hay que valorar la profundidad de la ruta, las mareas, el oleaje y el espacio de seguridad bajo la quilla.

Un informe de la Oficina Hidrográfica británica publicado en 2014 estudia un tramo de una ruta recomendada para buques con calados de entre 20,7 y 22,6 metros. También explica que el movimiento del barco y el estado del mar modifican el margen necesario para navegar con seguridad.

Ese documento no evalúa al Seawise Giant ni permite concluir que su paso fuera imposible en cualquier condición. Su enorme calado planteaba dificultades evidentes, pero convertirlas en una prohibición universal iría más allá de lo que demuestra la fuente.

La factura de los rodeos

El tamaño tampoco basta para medir la eficiencia ambiental de un barco. La propia Autoridad del Canal de Panamá relaciona la reducción de emisiones con las menores distancias de navegación y la mayor capacidad de carga que permite su ampliación.

La lección para un petrolero de estas dimensiones es que transportar mucho y disponer de una ruta adecuada deben ir de la mano. Para calcular su impacto real harían falta datos sobre carga, combustible, velocidad y trayectos. Un récord de tamaño, por sí solo, no resuelve esa cuenta.

Un ancla para recordarlo

El buque terminó desguazado en Alang, India, en 2010, con el nombre de Mont. Sobrevivió una pieza especialmente llamativa, su ancla de 36 toneladas, cuyo vástago mide siete metros.

Hoy se exhibe en la plaza del ancla del Museo Marítimo de Hong Kong, abierta oficialmente el 20 de noviembre de 2025. El comunicado sobre la apertura y la conservación de esta pieza fue publicado por el Museo Marítimo de Hong Kong.

Imagen: Roger Vreeland / Wikimedia Commons (CC0)

Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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