EE. UU. ofrece un préstamo de hasta 4200 millones de dólares para exprimir las centrales nucleares que ya tiene y sacar 433 MW más de tres plantas sin construir ningún reactor nuevo

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Por HoyECO
Publicado el 18 de octubre de 2026 a las 08:00
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Torres de refrigeración de la central nuclear de Perry vistas desde el lago Erie, una de las centrales nucleares de Vistra que la empresa prevé ampliar

En la orilla sur del lago Erie, a unos 64 kilómetros al noreste de Cleveland, la central de Perry tiene una potencia de 1268 megavatios con un único reactor. Allí, en una rueda de prensa celebrada el lunes 5 de octubre, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y el consejero delegado de Vistra, Jim Burke, presentaron un plan para sacar más electricidad de las centrales nucleares que el país ya tiene.

La Oficina de Financiación del Dominio Energético (EDF, por sus siglas en inglés) del Departamento de Energía anunció ese día un compromiso condicional de préstamo de hasta 4200 millones de dólares para Vistra, una eléctrica con sede en Texas. El dinero serviría para modernizar y ampliar la potencia de las centrales nucleares de Beaver Valley, en Pensilvania, y de Davis-Besse y Perry, en Ohio, que sumarían 433 megavatios (MW) nuevos sin levantar ningún reactor.

Un préstamo de hasta 4200 millones con condiciones

Según el Departamento de Energía, los proyectos preservarán «casi 4 gigavatios (GW) de potencia de base fiable, suficiente para abastecer a más de 3 millones de hogares», y añadirán 433 MW de nueva capacidad nuclear en la red de PJM, el operador que gestiona la red eléctrica de 13 estados.

La EDF es la antigua Oficina de Programas de Préstamos (Loan Programs Office), el brazo financiero del departamento que presta dinero a grandes proyectos energéticos. El mismo comunicado incluye una opción para financiar futuras ampliaciones en la central de Comanche Peak, en Texas, también propiedad de Vistra.

«Al sacar más energía de las centrales nucleares que ya tenemos, podemos ofrecer una energía más asequible, fiable y disponible las 24 horas a las familias y empresas estadounidenses», dijo Wright en la nota oficial. El director de la EDF, Gregory A. Beard, añadió que estas inversiones «alargarán la vida de los reactores existentes, aumentarán la generación nuclear y aportarán energía abundante a todas horas».

Qué significa repotenciar una central nuclear

En inglés se llama «uprate», y consiste en modificar un reactor que ya funciona para que produzca más electricidad de forma segura. En Estados Unidos ninguna repotenciación puede aplicarse sin la aprobación de la Comisión Reguladora Nuclear (NRC), el organismo federal que vigila la seguridad de las centrales.

La Administración de Información Energética (EIA) distingue tres tipos. Las de recuperación de incertidumbre en la medida suelen dar menos de un 2 % más gracias a métodos más precisos para calcular la potencia del reactor y a sensores modernos, las llamadas «stretch» suben entre un 3 % y un 7 % sin grandes obras, y las ampliadas superan el 7 % y pueden llegar al 20 %, aunque exigen cambios importantes en la planta y años de trabajo.

Estados Unidos lleva casi medio siglo usando esta vía, y según la EIA desde 1977 se habían aprobado más de 6500 megavatios eléctricos de repotenciaciones, lo que hasta julio de 2012 equivalía «aproximadamente a construir seis nuevas centrales nucleares».

Perry concentra la obra más grande

Vistra comunicó su calendario a la NRC en una carta del 14 de enero, recogida por la revista POWER, y en ella Perry encabeza el plan con una repotenciación ampliada que llevaría su reactor hasta 4356 megavatios térmicos (MWt), un 16 % por encima de su potencia térmica autorizada actual, con la solicitud prevista para la segunda mitad de 2029.

Los megavatios térmicos miden el calor que genera el reactor, y solo una parte de ese calor acaba convertida en electricidad en la turbina. Los 433 MW del acuerdo, en cambio, son potencia eléctrica.

En una carta del 15 de septiembre a la oficina de patrimonio histórico de Ohio, el Departamento de Energía describe las obras de Perry: un edificio de oficinas y otro de mantenimiento, una torre de refrigeración auxiliar de tiro mecánico junto a la torre actual y la posible sustitución de la turbina principal, el rotor del generador y el secador de vapor del interior de la vasija. «Se prevé que la construcción comience en octubre de 2026», dice el documento.

En la rueda de prensa, Wright puso cifras caseras a lo que gana Perry, que según la cadena News 5 Cleveland sumará más de 200 megavatios. «Doscientos megavatios equivalen más o menos al consumo medio de electricidad de 150.000 hogares, así que es mucho», dijo el secretario.

Las dos unidades de Beaver Valley, a unos 48 kilómetros al noroeste de Pittsburgh, y la de Davis-Besse, a unos 56 kilómetros al este de Toledo, ganarán menos porque ya aprovecharon antes parte de su margen. Cada reactor de Beaver Valley apunta a un 6,9 % más y Davis-Besse a un 7 %, con la última subida de potencia prevista para el segundo trimestre de 2034.

Vista aérea de la central nuclear de Beaver Valley, en Pensilvania, con sus dos torres de refrigeración
Vista aérea de la central nuclear de Beaver Valley, en Pensilvania, con sus dos torres de refrigeración junto al río Ohio. (Foto: Comisión Reguladora Nuclear de EE. UU.)

El contrato con Meta que sostiene las inversiones

Esos 433 MW ya tenían comprador antes del préstamo, porque el 9 de enero Vistra anunció acuerdos de compraventa de electricidad a 20 años con Meta por 2176 MW de las centrales que ya operan y otros 433 MW de las repotenciaciones, en total 2609 MW. La empresa los presentó como las mayores repotenciaciones nucleares respaldadas por un cliente corporativo en Estados Unidos.

«En Meta invertimos en energía nuclear porque aporta una electricidad limpia y fiable que es esencial para avanzar en nuestras ambiciones de inteligencia artificial», dijo entonces Urvi Parekh, responsable mundial de Energía de la compañía. La demanda de los centros de datos también marca la agenda en España, donde el Gobierno quiere aprobar un decreto que exige a los centros de datos un 80 % de renovables nuevas cada hora.

En Perry, Burke aseguró que el acuerdo no significa que las mejoras estén ligadas a los planes de un centro de datos. «El acuerdo con Meta garantiza que haya ingresos suficientes para pagar todo el gasto de capital de este trabajo», explicó, y añadió que el contrato a largo plazo permite «devolver el préstamo con el tiempo y asegurar que su energía está en la red, lo que baja los precios para todos los clientes».

Veinte años más para unas centrales que iban a cerrar

Según el Departamento de Energía, la inversión también respaldará que las centrales operen 20 años más allá de sus licencias actuales. Hoy Beaver Valley 1 tiene permiso hasta 2036, Davis-Besse hasta 2037, Perry hasta 2046 y Beaver Valley 2 hasta 2047, y Vistra ya ha anunciado que pedirá una segunda renovación para cada reactor.

Hace solo seis años el futuro de estas plantas era muy distinto. «Todavía en 2020, antes de que Vistra fuera su propietaria, estas centrales iban camino del cierre», recordó en enero Stacey Doré, directora de Estrategia y Sostenibilidad de la compañía. Cerrar una central tampoco es rápido, y en Francia el desmantelamiento del reactor Chinon A2, apagado en 1985, no terminará hasta 2060.

«Este compromiso de préstamo reconoce algo que llevamos mucho tiempo pensando, y es que la forma más rápida y práctica de añadir potencia fiable es hacerlo en las centrales que ya están funcionando», dijo Burke a la prensa. Beard defendió que «ampliar y prolongar la capacidad existente es un uso notablemente eficiente de los recursos públicos».

Los reactores nuevos van mucho más despacio, y Polonia acaba de cerrar las condiciones para su primera central nuclear y no espera electricidad hasta 2036, mientras en Kansas una empresa estudia enterrar un reactor a 1,6 kilómetros de profundidad para producir hasta 15 megavatios.

Lo que todavía falta por cerrar

Los 4200 millones son un máximo y todavía no se han entregado. El propio Departamento de Energía advierte de que Vistra «debe cumplir determinadas condiciones técnicas, legales, ambientales y financieras» antes de firmar los documentos definitivos y recibir los fondos.

Cada repotenciación tendrá además que pasar la revisión de la NRC, y el calendario que Vistra envió al regulador reparte las subidas de potencia entre 2031 y 2034. Las licencias de Beaver Valley 1 y Davis-Besse vencen en 2036 y 2037, de modo que la segunda renovación será clave para que esos megavatios extra duren más de unos pocos años.

Tampoco hay cifras públicas sobre cuánto del préstamo irá a cada central, y sobre Comanche Peak solo consta que Burke habló en mayo con los inversores de una oportunidad de más de 200 megavatios de repotenciación, según POWER.

La información completa se ha publicado en el comunicado del Departamento de Energía de Estados Unidos del 5 de octubre de 2026.

En Perry, la carta enviada a la oficina de patrimonio de Ohio prevé que las primeras obras arranquen este mismo mes de octubre.

Foto: Erik Drost / Wikimedia Commons, CC BY 2.0

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