El 24 de septiembre de 2026, la primera central de Cape Station, en el condado de Beaver (Utah), se sincronizó con la red y empezó a exportar electricidad sacada del calor de rocas profundas. Seis días después, Fervo Energy declaró en operación comercial ese primer bloque de geotermia mejorada, con 33 megavatios (MW) netos.
Es la primera pieza de un complejo al que Google ya ha reservado 396 MW durante 15 años, con entregas previstas desde 2028 para un posible centro de datos en Utah. Entre una cifra y otra quedan años de obra, varios permisos y una red de transporte con poca capacidad libre, según la propia empresa.
El primer bloque de Cape Station ya vende electricidad
Fervo, con sede en Houston y en bolsa desde mayo de 2026, declaró la operación comercial el 30 de septiembre, un día antes de la fecha pactada en su contrato de venta de energía. La empresa lo presenta como el primer proyecto de geotermia mejorada en terreno virgen del mundo que alcanza esa fase contractual.
«Ningún equipo había construido nunca un proyecto como este en ningún lugar del mundo, y lo hemos hecho antes de plazo», afirmó Tim Latimer, consejero delegado y cofundador de Fervo Energy. Según la compañía, la central de este bloque se levantó y se puso en marcha en 23 meses.
La primera fase suma unos 100 MW en tres bloques de 33 MW, que Fervo llama GeoBlocks, y los otros dos deberían entrar en operación comercial antes del 1 de enero de 2027. La segunda fase, de otros 400 MW, ya está en obras con 2028 como fecha prevista.
«Cada GeoBlock que ponemos en marcha hace que el siguiente sea más rápido y más predecible», explicó Dawn Owens, vicepresidenta sénior y responsable de Desarrollo y Mercados Comerciales de Fervo.
Lo que Google ha firmado con Fervo
El contrato se firmó el 26 de agosto entre Cape Generating Station 6 LLC, filial de Fervo, y Google Energy LLC, filial de Alphabet. Según el formulario 8-K presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), los 396 MW llegarán en cuatro tramos de 99 MW a partir del tercer trimestre de 2028.
Fervo también ofrecerá a Google una ampliación de unos 600 MW, hasta al menos unos 950 MW, con operación garantizada no más tarde de junio de 2030. Google puede aceptarla o no, y si Fervo no llega a presentar esa oferta tendrá que devolverle lo pagado por energía considerada entregada, un importe que hoy dice no poder estimar.
«El próximo capítulo de la tecnología avanzada de generación eléctrica se está escribiendo en Utah», declaró Lucia Tian, directora de Tecnologías Energéticas Avanzadas de Google, en el anuncio del 1 de septiembre. Los planes del centro de datos dependen aún de la viabilidad técnica, de los permisos estatales y locales y de las condiciones comerciales.
La relación viene de Project Red, el piloto de Fervo en Nevada que vierte electricidad a la red local desde 2023, incluida la de los centros de datos de Google en ese estado. Desde entonces ha crecido al mismo ritmo que la demanda de unos centros de datos que ya tensan el suministro eléctrico.
Cómo funciona la geotermia mejorada
Un yacimiento geotérmico natural necesita calor, agua y permeabilidad, que es la capacidad del fluido para moverse por la roca. Muchas zonas tienen roca caliente pero poca permeabilidad, y para ellas se diseñó la geotermia mejorada.
Según la Oficina de Geotermia del Departamento de Energía de Estados Unidos, se inyecta fluido a gran profundidad «en condiciones cuidadosamente controladas para crear nuevas fracturas y hacer que se reabran las fracturas preexistentes». El agua circula por esa roca, se calienta y sube a la superficie para generar electricidad.
Fervo perfora pozos horizontales con técnicas adaptadas del petróleo y el gas, varios desde una misma plataforma. Como el calor de la roca no depende del tiempo ni de la hora, la empresa vende electricidad continua, que es lo que piden unos servidores que funcionan día y noche.
«Cape Station funciona porque tratamos el subsuelo como un problema de ingeniería», dijo Jack Norbeck, director de Tecnología y cofundador de Fervo, el día de la conexión. Otras empresas siguen el mismo camino, como Mazama Energy en el volcán Newberry, en Oregón.
Un pozo de 5928 metros de longitud perforado en 21 días
El pozo que mejor ilustra esa técnica es Sawtooth 7, el noveno que Fervo perfora para la segunda fase de Cape Station con su diseño de tercera generación. Según el anuncio de la empresa del 8 de julio, se perforó en 21 días.
Alcanzó una profundidad medida de 19.448 pies, unos 5928 metros, con un tramo horizontal de 7500 pies (2286 metros) y una roca a 460 °F, unos 238 °C. La profundidad medida incluye ese tramo lateral, así que no equivale a casi seis kilómetros en vertical.

El primer pozo comercial de Project Red, en 2022, llegó a 11.220 pies (unos 3420 metros) en 70 días, con un tramo lateral de 3250 pies (991 metros) y 350 °F (unos 177 °C). Los de la primera fase de Cape Station usaron tramos de 5000 pies (1524 metros) a 400 °F (unos 204 °C).
En Europa, la planta de United Downs, en Cornualles, produce electricidad con un pozo de 5275 metros.
Fervo quiere bajar a 3000 dólares por kilovatio
«Siempre hemos creído que las curvas de aprendizaje permitirían a Fervo perforar cada vez más hondo y acceder a roca más caliente sin aumentar de forma significativa los costes de perforación», dijo Latimer en julio.
Añadió que la segunda fase va camino de costar 5500 dólares por kilovatio y que la empresa sigue «firmemente comprometida» con llegar a 3000. Son cifras de inversión por kilovatio de potencia instalada, distintas de lo que se paga por la electricidad.
El precio que pagará Google tampoco es público, porque no aparece ni en el comunicado ni en el resumen del contrato remitido a la SEC.
La vigilancia sísmica, ante una revisión externa
El Departamento de Energía recuerda que mover fluidos hacia dentro o hacia fuera de cualquier pozo «puede inducir o desencadenar cierto nivel de actividad sísmica o microsísmica». También incluye el uso del agua entre los impactos de la geotermia que evalúa.
Fervo publica el catálogo de temblores de Cape Station y vigila el subsuelo con fibra óptica en pozos profundos. En su informe de agosto afirma que tres años de operaciones han transcurrido sin efectos adversos para la comunidad por sismicidad inducida.
El 1 de julio, la empresa llevó todo el catálogo de la primera fase a un taller en la Universidad de Stanford, y nueve expertos enviaron después sus valoraciones por escrito. «Fervo se ha convertido en un líder mundial en la investigación y la mitigación de la sismicidad inducida», dijo Bill Ellsworth, profesor emérito de Stanford.
La red eléctrica marca los límites del proyecto
Los 33 MW de ahora son el arranque del complejo y no forman parte de los 396 MW de Google. El formulario de la SEC advierte de que ese suministro depende de permisos pendientes bajo la ley SB 132 de Utah, que permitiría abastecer a un centro de datos con un sistema privado y cerrado de generación.
El 31 de agosto, Fervo reconoció que el punto de entrega de Utah que anclaba su ruta hacia California, pensada para unos 400 MW ya contratados, se retirará en 2027, y que las alternativas tienen poca capacidad. Encaja con la presión de los reguladores estadounidenses sobre la red por los centros de datos.
La mayoría de los datos de producción, plazos y sismicidad proceden de la propia promotora. La ampliación de 600 MW es una opción que Google puede rechazar, y el resto depende de que las obras y las líneas avancen al ritmo anunciado.
El anuncio de la operación comercial de Cape Station se publicó el 1 de octubre de 2026 en Fervo Energy.
Según la compañía, Cape Station tiene ya unos 900 MW contratados, el equivalente al consumo anual de casi un millón de hogares estadounidenses.
Foto: Fervo Energy












