El gas natural que SpaceX usa en Cabo Cañaveral para fabricar combustible de cohetes llega hoy por carretera, y según la propia empresa cada lanzamiento supone cientos de camiones cargados de gas natural licuado. Para dejar atrás ese ir y venir de cisternas, una filial de la empresa ha pedido a los reguladores de Florida que aprueben la tarifa de su propio gasoducto en Florida, una tubería de acero de 52 kilómetros que discurriría por el condado de Brevard.
La solicitud la presentó el 8 de junio de 2026 Coastal Connect Services (CCS), filial directa de SpaceX, ante la Comisión de Servicios Públicos de Florida (PSC), el organismo estatal que regula, entre otros, los servicios de gas y electricidad.
Lo que pide Coastal Connect Services
Según los documentos del expediente, el proyecto es un gasoducto de 32,4 millas (unos 52 kilómetros) y 16 pulgadas de diámetro (40,6 centímetros) que empezaría y terminaría dentro del condado de Brevard, donde están las plataformas de Cabo Cañaveral.
La tubería tomaría el gas de Florida Gas Transmission, un gasoducto interestatal ya existente, en un punto situado a unos 2,4 kilómetros al este del río Indian y al suroeste de la autopista 528, la Beachline Expressway. El trazado exacto, reconoce la empresa, todavía depende de los terrenos que consiga.
CCS actuaría solo como transportista, sin vender gas ni quedarse con su propiedad, y SpaceX contrataría toda la capacidad prevista de la nueva tubería. La filial calcula que podría entrar en servicio en agosto de 2027, si llegan a tiempo los permisos, la obra y las inspecciones.
Cientos de camiones por cada lanzamiento
El 26 de junio, Carlos M. Marquez II, abogado sénior de la Oficina del Asesor Jurídico General de la PSC, envió a la empresa una lista de 19 preguntas. Una de ellas era muy directa: «¿Cómo recibe actualmente SpaceX sus envíos de gas natural?».
La respuesta de CCS, registrada el 10 de julio a través de su abogado Floyd R. Self, del bufete Berger Singerman, explica que SpaceX trae todo el gas por carretera en forma de gas natural licuado (GNL), gas enfriado hasta volverse líquido para que ocupe mucho menos. «Actualmente, esto supone cientos de camiones de GNL por lanzamiento, y se espera que los volúmenes de gas necesarios sigan aumentando con el tiempo debido a más lanzamientos y vehículos más grandes», escribe la filial.
«Seguir con el transporte por camión no es práctico, no es tan fiable ni tan seguro como un gasoducto, y no es tan eficiente ni tan rentable como un gasoducto de gas natural dedicado», afirma CCS en el mismo documento.
El gas que llegue por la tubería lo licuará SpaceX en sus instalaciones para usarlo como combustible de cohetes, según recoge la propia PSC. Los motores Raptor de Starship queman metano líquido y oxígeno líquido, la misma pareja de propulsantes con la que SpaceX quiere fabricar combustible en Marte para el viaje de vuelta.
La tubería que ya existe se queda corta
El único gasoducto que llega a la zona es de Florida City Gas (FCG), la distribuidora local, y SpaceX lo estudió primero. Según CCS, tras «amplias conversaciones y evaluaciones de viabilidad», la empresa concluyó que no era una solución válida porque es pequeño, no llega a los puntos de entrega que necesita y no aguanta los volúmenes, la variabilidad ni los plazos que exige su actividad.
La infraestructura de gas que hoy da servicio al entorno del puerto espacial, añade la filial, «está a más de una milla, carece de la capacidad necesaria y no conecta con el punto de entrega requerido». SpaceX también tanteó a Chesapeake Utilities Corporation, para estudiar ampliaciones de FCG o de Peninsula Pipeline, y a varias empresas de gasoductos en un proceso confidencial.
Tras explorar varias opciones de gasoducto, escribe CCS, SpaceX «determinó que lo más conveniente para sus intereses empresariales era recibir el servicio de una nueva empresa afiliada de transporte por gasoducto». En el mismo escrito reconoce que SpaceX no convocó un concurso público formal para la obra.
Florida City Gas teme perder su inversión
FCG, por su parte, el 2 de julio pidió figurar en el expediente como parte interesada y el 28 de agosto presentó una moción para intervenir en él. Según resume la PSC, FCG sostiene que la inversión que ya ha hecho en la zona del puerto espacial de Cabo Cañaveral podría quedar «varada», es decir, sin clientes que la paguen.
En su carta, FCG pedía que la decisión de la Comisión no perjudicara a la empresa, a sus abonados ni al mercado competitivo del gas natural en Florida, y que no abriera la puerta a que le «escogieran a dedo» a sus clientes (en el original, «cherry picking») ni a una duplicación antieconómica de sus instalaciones. CCS se opuso a la moción el 4 de septiembre.
Los técnicos de la Comisión recomiendan aprobarlo
En agosto, la PSC suspendió la tarifa para estudiarla con calma. En la orden del 24 de agosto participaron la presidenta, Gabriella Passidomo Smith, y los comisionados Gary F. Clark, Mike La Rosa, Bobby Payne y Ana Ortega.
El 24 de septiembre llegó la recomendación de los técnicos de las divisiones de Economía e Ingeniería y de la Oficina del Asesor Jurídico General. «Las tarifas propuestas por CCS son razonables y cumplen los requisitos del capítulo 368 de los Estatutos de Florida», concluyen.
La tarifa permite a CCS dar servicio a grandes clientes que no tengan ya suministro de gas y que estén a más de una milla (1,6 kilómetros) de las instalaciones de una distribuidora; para quitarle clientes a una distribuidora necesitaría antes el visto bueno de la Comisión. «Una zona de separación de una milla parece razonablemente pensada para reducir la probabilidad de disputas territoriales», escriben los técnicos, que consideran prematura la moción de FCG mientras no exista una orden que se pueda recurrir.
Al quedarse dentro de un solo estado y con tarifas reguladas por Florida, el gasoducto quedaría fuera de la supervisión de la Comisión Federal Reguladora de la Energía (FERC) gracias a la llamada enmienda Hinshaw, que exime a las tuberías que no salen de un estado siempre que ese estado regule sus tarifas y servicios.
Starship multiplica la demanda en Cabo Cañaveral
El gas que pide SpaceX encaja con sus planes para Florida. El 20 de noviembre de 2025, el Departamento de la Fuerza Aérea firmó la decisión ambiental que permite a SpaceX reconstruir el complejo de lanzamiento 37 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral para Starship y Super Heavy, con hasta 76 lanzamientos y 152 aterrizajes al año una vez que la FAA complete un análisis adicional del espacio aéreo.
A pocos kilómetros, en el complejo 39A del Centro Espacial Kennedy de la NASA, SpaceX ya tiene levantada una torre de lanzamiento para Starship. La visitó el 3 de septiembre la tripulación de Artemis III, entre ellos el astronauta de la ESA Luca Parmitano.

La empresa también busca gas en Texas. Según publicó Reuters en junio, SpaceX planea un gasoducto de unas 8 millas (unos 13 kilómetros) hasta Starbase, su base de Boca Chica, desde donde despegó en mayo el vuelo 12, el primero de la Starship V3. Bloomberg informó además de que la compañía ha empezado a contratar operadores de compraventa de gas natural para asegurarse el suministro de Starship en Florida y Texas. Al mismo tiempo, SpaceX prepara un nuevo puerto espacial en Luisiana.
Lo que todavía falta por decidir
El calendario oficial del expediente recoge que la Comisión trató el caso en su conferencia del 6 de octubre y fija para el 26 de octubre la orden sobre la tarifa. A partir de ahí, cualquier afectado tendrá 21 días para protestar, con un plazo que vence el 16 de noviembre, y si nadie lo hace el expediente se cerrará con una orden definitiva prevista para el 18 de noviembre.
Aunque la Comisión apruebe la tarifa, eso no equivale a un permiso de obra. CCS aún necesita un número de operador de la PHMSA, la agencia federal de seguridad de gasoductos, y los permisos ambientales y locales. Las tarifas que pagará SpaceX van en un contrato con partes tachadas por confidencialidad, y la documentación pública consultada no recoge cuánto costará la tubería.
El gasoducto tampoco evita la licuefacción, porque el gas llegará en estado gaseoso y SpaceX tendrá que seguir licuándolo en sus instalaciones. Y SpaceX no ha comentado el proyecto con Reuters: según la agencia, «SpaceX no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios».
La documentación completa puede consultarse en el expediente 20260094-GU de la Comisión de Servicios Públicos de Florida, cuya recomendación técnica se publicó el 24 de septiembre de 2026.
Si los plazos se cumplen, el gas para Starship dejaría de llegar en camión a Cabo Cañaveral en agosto de 2027, y lo haría por una tubería propiedad de su propia filial.
Foto: Olga Ernst / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)












