El problema de la pesca ‘ilegal’ en el Estuario del Guadalquivir

Publicado el: 11 de febrero de 2020 a las 10:13
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El problema de la pesca ‘ilegal’ en el Estuario del Guadalquivir

En 2015 todo el estuario hasta Sevilla se declaró por la Unión Europea como Zona de Especial Conservación. A pesar de esta protección legal, el Guadalquivir ha sido un río sin Ley.



  • En la lucha por la erradicación total de la pesca ilegal  de angulas, sorprende que ninguno de los ayuntamientos del Bajo Guadalquivir se haya pronunciado claramente contra estas prácticas.
  • Se ha desarrollado un gran operativo contra la pesca ilegal en el Estuario del Guadalquivir, y Ecologistas en Acción muestra su satisfacción y espera que no sea un acto aislado, si no que se mantenga la presión contra los pescadores ilegales y sus embarcaciones, hasta la erradicación total de la pesca de angulas en el estuario.
  • Así mismo agradecemos su labor a los científicos de la Universidad de Córdoba y del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera que investigan en el estuario.

Nuestra organización ha denunciado públicamente en reiteradas ocasiones, con diversos informes y alegaciones, que las «cuchareras», como se les conoce vulgarmente, atenten gravemente contra la biodiversidad y la productividad piscícola del río Guadalquivir.

Apoyamos, en base a estudios científicos, que se instaurara una moratoria para capturar las angulas, que no se aprobó hasta 2010.



Para hacerse una idea del enorme daño que provocan las «cucharas», baste decir que por cada kilo de angulas capturada se pueden matar hasta 100 kilogramos de alevínes de boquerones, sardinas, lubinas… y larvas e inmaduros de langostinos y cigalas.

Especies que son la base de la pesquería del golfo de Cádiz, que ve mermada de forma ostensible sus capturas por esta práctica tan destructiva en el estuario.

Debido a la importancia como criadero de peces y marisco, los últimos 30 kilómetros del río se declararon en 2004 reserva pesquera, prohibiéndose todo tipo de pesca.

En 2010, se dictó sentencia firme para desmantelar más de una cincuentena de  plataformas flotantes ilegales, ha pasado más de una década y las distintas administraciones responsables se han tirado la pelota unas a otras y nadie daba el paso por erradicarlas. Por ello, aplaudimos la operación que ha acometido la Guardia Civil, aunque llegue con retraso.

Ecologistas en Acción se solidariza con el equipo de investigación coordinado por Carlos Fernández y con el dueño de la embarcación incendiada, por los continuos ataques y amenazas que han sufrido en estos últimos años, con la intención de sabotear la labor que desempeñan.

Por tanto, les animamos que no decaigan en su trabajo y continúen realizando trabajos de investigación que resultan imprescindibles para una política de conservación rigurosa.

Consideramos que la regeneración ecológica del río Guadalquivir tiene que ser una prioridad, lo que significa hacer frente de manera decidida a los diversos impactos y amenazas que sufre: el dragado de profundidad, la reducción del caudal ecológico, episodios de turbidez, proliferación de especies invasoras, contaminación de sus aguas, vertidos sin depurar, pesca ilegal…

Es una exigencia perentoria que la protección legal del estuario del Guadalquivir se haga efectiva y sirva realmente para la recuperación ambiental de un ecosistema amenazado por el colapso ecológico.

En este sentido, demandamos que las acciones contra la pesca de angulas no sean algo esporádico, sino que tengan continuidad con el fin de terminar definitivamente con todo tipo de pesca ilegal en este ecosistema de alto valor por su biodiversidad y por ser un criadero natural de peces y mariscos de alto interés económico.

Por consiguiente, esperamos que otras entidades, y muy especialmente del sector pesquero, muestren apoyo a estas actuaciones contra la pesca ilegal en el estuario del río y su solidaridad con el equipo de científicos para que puedan seguir trabajando en conocer y mejorar la situación del río Guadalquivir, y conservar y mejorar esta fuente de recursos socioeconómicos, especialmente para la Comarca de la Costa Noroeste.

Por último, mostramos nuestra sorpresa por el hecho de que ninguno de los ayuntamientos del bajo Guadalquivir se haya pronunciado de una forma clara y contundente en contra de estas artes de pesca ilegales, aún a sabiendas de que deterioraban gravemente al estuario.

Fuente: Ecologistas en Accion

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