Canteras en Arroyo Tercero: ANSE ha puesto el grito en el cielo por el Estudio de Impacto Ambiental que ampliaría la actividad minera de dos minas a cielo abierto cerca de Arroyo Tercero, en Moratalla, Murcia. Los ecologistas denuncian que el estudio presentado no solo caducó hace años, sino que oculta treinta años de actividades mineras ilegales en la zona.
Si continuasen las actividades mineras en la zona, aumentarían las amenazas ambientales para la Sierra de Villafuerte; además, a menos de 500 metros de las minas hay complejos de viviendas que verían cómo empeora la calidad del aire, se diezman sus recursos hídricos y se destruyen los parajes naturales de la Red Natura 2000 que tanto esfuerzo cuesta conservar.
Las canteras en Arroyo Tercero, contra las cuerdas
La organización ecologista ANSE ha presentado alegaciones al Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) que pretende dar continuidad a la actividad minera de las dos minas a cielo abierto ubicadas junto a la aldea de montaña de Arroyo Tercero, en Moratalla.
Los ecologistas denuncian que el documento que se ha presentado está caducado, oculta antecedentes de actividades ilegales en la zona y pretende convalidar obras ejecutadas ilegalmente durante más de 30 años, algo que consideran inaceptable.
Las instalaciones se encuentran a menos de 500 metros del núcleo de población de Arroyo Tercero y afectan de lleno al ámbito de la ZEC «Sierra de Villafuerte» y a yacimientos de arte rupestre catalogados como Bien de Interés Cultural (BIC).
La Asociación ha presentado un bloque de alegaciones al expediente de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) relativo al proyecto de continuidad de explotación minera (canteras «Alba» y «Sabinar») situado en el entorno de Arroyo Tercero (término municipal de Moratalla), solicitando formalmente a la administración competente la inadmisión y el archivo definitivo del expediente, así como la apertura inmediata de expedientes sancionadores por los graves daños ambientales ocasionados en el espacio protegido.
La asociación ya denunció hace 25 años ante la Dirección General de Industria, Energía y Minas, el impacto de estas canteras sobre los ecosistemas de montaña.
Demasiadas irregularidades
ANSE denuncia en sus alegaciones que el Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) aportado por el promotor data del mes de junio de 2016, por lo que ha decaído de forma manifiesta en su vigencia y validez jurídica al superar ampliamente el plazo legal de un año establecido por la Ley 21/2013 de evaluación ambiental.
Uno de los aspectos más graves es que el expediente encubre bajo la apariencia de una prórroga una actividad extractiva parcial o totalmente ejecutada desde hace más de 30 años sin la preceptiva evaluación previa, vulnerando frontalmente el carácter prohibitivo de la legislación ambiental y constituyendo un auténtico fraude de ley para convalidar obras al margen de la legalidad.
ANSE totalmente en contra del EsIA
El promotor reconoce desconocer los niveles de inmisión de partículas, lo que impide evaluar el impacto real sobre la salud de los vecinos de Arroyo Tercero (ubicados a menos de 500 metros) y sobre los hábitats de la ZEC «Sierra de Villafuerte» (Red Natura 2000).
El documento técnico obvia por completo la valoración de afecciones en un entorno próximo a yacimientos de arte rupestre catalogados como Bien de Interés Cultural (BIC), incurriendo en un fraccionamiento inadmisible de la información ambiental.
El estudio no incluye un análisis detallado de la vulnerabilidad ante las catástrofes naturales (inestabilidad de taludes, el uso de explosivos o los incendios forestales) y resta importancia a la «Alternativa Cero» sin tener en cuenta la opinión científica sobre la recuperación natural de los hábitats protegidos.
Por si todo esto fuera poco, omiten los delitos ambientales acontecidos en la zona durante más de tres décadas, como acopios, pistas y vertederos ilegales, desprotegiendo por completo el corazón de la Red Natura 2000.












